Un negocio millonario que tiene su lado negativo

Para reducir gastos, las marcas más famosas instalan sus centros de producción en países donde el costo salarial es bajo.

17 Febrero 2006
BREMEN.- Las ventas de ropa deportiva; de las casacas con el número y nombre de las estrellas; del nuevo balón y de novedosos modelos de zapatillas crece a medida que se acerca el Mundial de fútbol de Alemania 2006. Es el gran momento para los principales productores de indumentaria deportivas.
Al mismo tiempo, las semanas previas a un acontecimiento deportivo como un Mundial de fútbol son determinantes para las fábricas y centros de producción que las marcas más famosas disponen en países con costos laborales bajos: China, Nicaragua, Bangladesh o Rumania.
"Las condiciones laborales son, a menudo, catastróficas", sintetiza la situación Kristina Kompio, de la asociación "Vamos", en la ciudad alemana de Muenster. "Los salarios son bajísimos, las jornadas laborales interminables con horas extras impagas y sin que existan los más mínimos niveles de protección", afirma.
"De los 100 euros (120 dólares) que cuesta un par de zapatillas deportivas en Europa, quien las cose recibe a lo sumo 40 centavos", asegura Kompio. A pesar de las largas jornadas de trabajo, las empleadas en las factorías de las empresas deportivas apenas pueden subsistir y viven por debajo del nivel de pobreza. Todos estos datos e informaciones sobre las condiciones de trabajo en los centros de producción de las empresas mundiales del deporte están contenidos en una exposición itinerante presentada especialmente en escuelas de Alemania, el país anfitrión del Mundial, y que en la actualidad puede verse en Bremen. La exposición es presentada por la asociación "Vamos", junto a la agrupación defensora de derechos humanos "Iniciativa cristiana Romero", que lleva el nombre del asesinado arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero.
El objetivo de la muestra es el de denunciar las deplorables condiciones de trabajo en aquellos centros de producción. "Apenas se conoce que las grandes empresas han trasladado la producción a países de bajo costo", dicen los responsables (DPA).



"Imagino una final EE.UU.-Brasil"

SAN FRANCISCO.- Bruce Arena es entrenador de Estados Unidos desde octubre de 1998 y tomará parte de su segundo Mundial al frente de la selección. Optimista como pocos, el entrenador se anima a vaticinar una final entre su equipo y el poderoso Brasil. "Ojalá lleguemos. A partir de ahí, se verá lo que pasa", resaltó.
-¿Qué espera del Mundial de Alemania 2006? ¿Cómo imagina la competencia?
-Será un Mundial fantástico, pero falta aún bastante para junio, y ahora trabajamos para tener el equipo a punto. Vamos paso a paso.
-¿Cuál es el momento que más y mejor recuerda de la historia de los Mundiales?
-El momento en que sonaba nuestro Himno nacional antes del primer partido que jugamos en Corea/Japón 2002. Teníamos tanto orgullo en ese momento, que lo volcamos todo en el campo de juego. Mucha gente juzga los Mundiales según los triunfos y las derrotas, pero el solo hecho de estar allí, ya es un logro tremendo. (DPA)