07 Febrero 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Frente para la Victoria impulsará el 15 o el 22 de febrero el tratamiento en el recinto de la ley para modificar el Consejo de la Magistratura que quedó pendiente a fines del año pasado, indicaron fuentes parlamentarias.
Con más chances de que la sesión sea el 22 de febrero, el oficialismo considera que no encontrará nuevas dificultades para convertir en ley la iniciativa, y contará con el voto favorable de al menos 128 diputados propios y aliados a los que se sumarán otros apoyos circunstanciales.
En este último lote se indica como factible que parte del bloque del Peronismo Federal, integrado en su mayoría por duhaldistas bonaerenses, sume su voluntad a favor del proyecto que motorizó Cristina Fernández de Kirchner en el Senado.
Decisión libre
Ocurre que se calcula que en el bloque que suma poco más de 30 legisladores -entre ellos tres diputados residuales del menemismo y otro tanto que responde al ex comisario Luis Patti, opuestos al proyecto- se dará libertad de conciencia a los legisladores para votar. Carlos Ruckauf y Jorge Landau son dos legisladores del peronismo bonaerense que, cuando el proyecto se trató en comisiones, apenas formularon disidencias parciales con el texto recibido del Senado. Entonces, la libertad de conciencia le evitaría al sector tratar de cerrar un acuerdo interno que aparece improbable.
Por otra parte, si bien el interbloque PRO que lidera el macrismo mantendría una posición en contra de la iniciativa, hay versiones que indican que algunos miembros serían proclives a tener una conducta favorable a la intención oficialista. Lo mismo podría ocurrir con algunos casos aislados del radicales, por ejemplo, santiagueños, que tienen buena relación con el kirchnerismo. El argumento de la mayor parte del arco opositor para rechazar el proyecto es que, de implementarse la modificación al Consejo, se alterará el equilibrio en el organismo a favor del oficialismo.
La iniciativa, que reduce de 20 a 13 el número de consejeros, registró hasta ahora una posición general negativa de la UCR, ARI, socialismo, Propuesta Republicana y al menos parte del duhaldismo nucleado en el Peronismo Federal. De esa situación surge la necesidad del oficialismo de asegurarse contar con 129 votos afirmativos para votar cada artículo de la ley como exige la Constitución, lo cual no logró antes de que terminara 2005.
Si la propuesta para el Consejo de la Magistratura se convierte en ley antes de que termine el período de sesiones extraordinarias, ello será un logro que el oficialismo podrá exhibir al presidente Néstor Kirchner cuando el mandatario abra el 1 de marzo el nuevo período de sesiones ordinarias. (DyN)
Con más chances de que la sesión sea el 22 de febrero, el oficialismo considera que no encontrará nuevas dificultades para convertir en ley la iniciativa, y contará con el voto favorable de al menos 128 diputados propios y aliados a los que se sumarán otros apoyos circunstanciales.
En este último lote se indica como factible que parte del bloque del Peronismo Federal, integrado en su mayoría por duhaldistas bonaerenses, sume su voluntad a favor del proyecto que motorizó Cristina Fernández de Kirchner en el Senado.
Decisión libre
Ocurre que se calcula que en el bloque que suma poco más de 30 legisladores -entre ellos tres diputados residuales del menemismo y otro tanto que responde al ex comisario Luis Patti, opuestos al proyecto- se dará libertad de conciencia a los legisladores para votar. Carlos Ruckauf y Jorge Landau son dos legisladores del peronismo bonaerense que, cuando el proyecto se trató en comisiones, apenas formularon disidencias parciales con el texto recibido del Senado. Entonces, la libertad de conciencia le evitaría al sector tratar de cerrar un acuerdo interno que aparece improbable.
Por otra parte, si bien el interbloque PRO que lidera el macrismo mantendría una posición en contra de la iniciativa, hay versiones que indican que algunos miembros serían proclives a tener una conducta favorable a la intención oficialista. Lo mismo podría ocurrir con algunos casos aislados del radicales, por ejemplo, santiagueños, que tienen buena relación con el kirchnerismo. El argumento de la mayor parte del arco opositor para rechazar el proyecto es que, de implementarse la modificación al Consejo, se alterará el equilibrio en el organismo a favor del oficialismo.
La iniciativa, que reduce de 20 a 13 el número de consejeros, registró hasta ahora una posición general negativa de la UCR, ARI, socialismo, Propuesta Republicana y al menos parte del duhaldismo nucleado en el Peronismo Federal. De esa situación surge la necesidad del oficialismo de asegurarse contar con 129 votos afirmativos para votar cada artículo de la ley como exige la Constitución, lo cual no logró antes de que terminara 2005.
Si la propuesta para el Consejo de la Magistratura se convierte en ley antes de que termine el período de sesiones extraordinarias, ello será un logro que el oficialismo podrá exhibir al presidente Néstor Kirchner cuando el mandatario abra el 1 de marzo el nuevo período de sesiones ordinarias. (DyN)







