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Ronquidos que taladran la cabeza. Antes se creía que roncar era signo de buen dormir. Ahora se sabe que no se trata de un suceso normal en la vida de cualquier durmiente, sino de una enfermedad.

02 Noviembre 2005
Más del 45 % de los adultos normales padece de ronquido ocasional. Hay, en promedio, un 25 % de roncadores habituales. Se han registrado más de 300 inventos en la oficina de patentes y marcas de los Estados Unidos que prometen solución al problema del ronquido. Sin embargo, nada detiene a los roncadores...

De hecho, en Inglaterra los ronquidos de la pareja son causa de divorcio. Es decir, han sentado jurisprudencia. En nuestro país, en cambio, el tema todavía no llegó hasta los señores jueces, pero sí se instaló en los consultorios de los psiquiatras.

El doctor Arturo Corrales, médico psiquiatra y especialista en terapia de pareja, recuerda un antiguo refrán: si tú sonríes, el mundo ríe; y si tú roncas, dormirás sólo. "El principal afectado cuando hay un roncador social es su media naranja. Por lo general la mujer opta por cambiarse de habitación. Pero sin duda esto produce un problema...", opina el médico.

Claudio Haissiner también es vehemente. El médico otorrinolaringólogo sostiene que roncar no es un suceso normal en la vida de las personas. Todo lo contrario. "Sea un ronquido leve o muy fuerte, se trata de una enfermedad. Siempre se asocia a algún grado de obstrucción respiratoria con la correspondiente asfixia crónica", sentencia.

El doctor en medicina dice que la obesidad, el tabaco, el alcohol, los sedantes y los trastornos endócrinos son algunos de los factores predisponentes para el ronquido. Si de síntomas se trata, la lista de Haissiner es más extensa aún: cefalea, mal aliento, trastornos para la concentración o deficit en la memoria, somnolencia diurna, irritabilidad, cambios de carácter y trastornos en la vida sexual.

Apnea del sueño
Cuando el ronquido es crónico, provoca Apnea, una enfermedad peligrosa y poco reconocida. Se caracteriza por pausas en la respiración por más de 10 segundos, que puede traer serios problemas cardíacos, entre otros.

El doctor Jorge Avila, neumonólogo y especialista en las alteraciones del sueño, explica que quien padece este problema permanece durante varios segundos sin respirar.

"Hay un punto donde el incremento del esfuerzo respiratorio es percibido por el cerebro y la persona se despierta, pero se vuelve a dormir inmediatamente. El problema es que ni la sociedad ni los médicos consideran este trastorno como una enfermedad. El 93% de los casos de mujeres y el 82% de los hombres no es diagnosticado", finaliza el jefe de la Unidad Respiratoria del Hospital Padilla.