29 Junio 2002 Seguir en 
BLUMENAU, Brasil.- Blumenau, una pequeña ciudad del sur de Brasil en la que 40% de sus 250.000 habitantes es de origen germano, no esperaba la inédita final de la Copa Mundial de fútbol entre la selección auriverde y Alemania. Ahora se debate en un dilema: ¿a quién le brindará su apoyo este domingo?
"Das ist Blumenau" "(He aquí Blumenau") es la invitación en alemán que los folletos de promoción turística le hacen a quien llega a esta pequeña de fuerte tono teutón, que vivirá el domingo con sabor especial la final del Mundial que disputarán en Yokohama ambos seleccionados.
Las casas de ladrillo visto, los carteles de letras góticas y los nombres Bierkrug para las cervecerías y Neumarkt para el centro comercial hacen de la florida Blumenau una perfecta ciudad bávara.Enclavada en el Estado de Santa Catarina, la ciudad celebra anualmente la Oktoberfest más importante del mundo después de la de Munich (Alemania). Más de 600.000 turistas llegan cada octubre a esta fiesta en la que se consumen 300.000 litros de cerveza en 17 días.
¿A quién alentará? "No haga bromas", expresa Irene Huscher, de 39 años, secretaria de la alcaldía. "Aquí el acento puede ser alemán, pero el corazón es brasileño", advierte.
"Se pueden encontrar pocos hinchas francos de Alemania en la ciudad; quizás en las zonas rurales, donde se mantienen muy apegados a sus orígenes y continúan hablando alemán en sus casas", agregó.
Una ventaja
De todas maneras, agregó que aparte de los partidos de Brasil, los encuentros de Alemania, fue muy seguido por los habitantes de la ciudad.
Otros ciudadanos de Blumenau se manifestaron de forma más evasiva. "Sea Brasil o sea Alemania (el campeón), haremos fiesta", dijo sin dudar como anticipación de una Oktoberfest, un corpulento empleado en el mostrador de una cervecería.
Como en todas las otras ciudades de Brasil, las vidrieras, los balcones y fachadas de las casas son adornadas con los colores verde y amarillo del scratch. Globos, banderas y banderolas resaltan por todos lados, aunque el corazón también está teñido de blanco. (AFP)
Se define la hegemonía de continente
Yokohama.- La paridad de títulos mundiales ganados por equipos de Sudamérica y Europa se romperá mañana, con Brasil o Alemania desnivelando levemente a favor de su continente la hegemonía compartida desde Uruguay 30. Las 16 ediciones anteriores de la Copa del Mundo arrojaron un saldo de 8 cetros para equipos sudamericanos (Brasil 4, Argentina 2 y Uruguay 2) y otros tantos para los europeos (Alemania 3, Italia 3, Francia 1 e Inglaterra 1).
Del repaso histórico resalta una particularidad: aquel Brasil del garoto Pelé, Nilton Santos, Garrincha y Didí fue el único que conquistó un cetro fuera de la casa grande del propio continente, en Suecia 58. Antes y después, los campeones de Sudamérica y Europa celebraron siempre como locales, y los antecedentes prueban lo difícil de disputar una final en territorio enemigo, tales los casos de las derrotas europeas de Checoslovaquia en Chile 62, Italia en México 70, Holanda en Argentina 78, Alemania en México 86 e Italia en EE.UU. 94, y las sudamericanas de Argentina en Italia 90 y de Brasil en Francia 98.
Cualquiera que sea el resultado, los amantes de las estadísticas estarán de parabienes: si Alemania gana, será el primer título de una selección europea fuera de su continente; si lo hace Brasil, repetirá la experiencia en terreno ajeno. Pero además y, pese al avance del fútbol de otros continentes, Sudamérica y Europa demostraron que siguen reinando en el mundo futbolístico. (DPA)
"Das ist Blumenau" "(He aquí Blumenau") es la invitación en alemán que los folletos de promoción turística le hacen a quien llega a esta pequeña de fuerte tono teutón, que vivirá el domingo con sabor especial la final del Mundial que disputarán en Yokohama ambos seleccionados.
Las casas de ladrillo visto, los carteles de letras góticas y los nombres Bierkrug para las cervecerías y Neumarkt para el centro comercial hacen de la florida Blumenau una perfecta ciudad bávara.Enclavada en el Estado de Santa Catarina, la ciudad celebra anualmente la Oktoberfest más importante del mundo después de la de Munich (Alemania). Más de 600.000 turistas llegan cada octubre a esta fiesta en la que se consumen 300.000 litros de cerveza en 17 días.
¿A quién alentará? "No haga bromas", expresa Irene Huscher, de 39 años, secretaria de la alcaldía. "Aquí el acento puede ser alemán, pero el corazón es brasileño", advierte.
"Se pueden encontrar pocos hinchas francos de Alemania en la ciudad; quizás en las zonas rurales, donde se mantienen muy apegados a sus orígenes y continúan hablando alemán en sus casas", agregó.
Una ventaja
De todas maneras, agregó que aparte de los partidos de Brasil, los encuentros de Alemania, fue muy seguido por los habitantes de la ciudad.
Otros ciudadanos de Blumenau se manifestaron de forma más evasiva. "Sea Brasil o sea Alemania (el campeón), haremos fiesta", dijo sin dudar como anticipación de una Oktoberfest, un corpulento empleado en el mostrador de una cervecería.
Como en todas las otras ciudades de Brasil, las vidrieras, los balcones y fachadas de las casas son adornadas con los colores verde y amarillo del scratch. Globos, banderas y banderolas resaltan por todos lados, aunque el corazón también está teñido de blanco. (AFP)
Se define la hegemonía de continente
Yokohama.- La paridad de títulos mundiales ganados por equipos de Sudamérica y Europa se romperá mañana, con Brasil o Alemania desnivelando levemente a favor de su continente la hegemonía compartida desde Uruguay 30. Las 16 ediciones anteriores de la Copa del Mundo arrojaron un saldo de 8 cetros para equipos sudamericanos (Brasil 4, Argentina 2 y Uruguay 2) y otros tantos para los europeos (Alemania 3, Italia 3, Francia 1 e Inglaterra 1).
Del repaso histórico resalta una particularidad: aquel Brasil del garoto Pelé, Nilton Santos, Garrincha y Didí fue el único que conquistó un cetro fuera de la casa grande del propio continente, en Suecia 58. Antes y después, los campeones de Sudamérica y Europa celebraron siempre como locales, y los antecedentes prueban lo difícil de disputar una final en territorio enemigo, tales los casos de las derrotas europeas de Checoslovaquia en Chile 62, Italia en México 70, Holanda en Argentina 78, Alemania en México 86 e Italia en EE.UU. 94, y las sudamericanas de Argentina en Italia 90 y de Brasil en Francia 98.
Cualquiera que sea el resultado, los amantes de las estadísticas estarán de parabienes: si Alemania gana, será el primer título de una selección europea fuera de su continente; si lo hace Brasil, repetirá la experiencia en terreno ajeno. Pero además y, pese al avance del fútbol de otros continentes, Sudamérica y Europa demostraron que siguen reinando en el mundo futbolístico. (DPA)







