Una mirada desde el precipicio - Claudio Rojo Cesca reseña "Color apropiado", de Sofía Landsman Franzzini

04 Sep 2017
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Obra realizada por la artista santiagueña Carla Sofía.

UNA MIRADA DESDE EL PRECIPICIO

Por Claudio Rojo Cesca

 

En Crash, la película de David Cronenberg (adaptación, además, de una obra de Ballard), un grupo de personajes pone a circular la experiencia sexual en torno a situaciones límite. Lo limítrofe, no ya como zona de riesgo, sino como margen donde una realización humana se vuelve factible, conlleva la fabricación de imágenes que contengan al mundo interior que se desborda, y que aspira a impregnar la realidad con su esplendor aberrante.

El fantasma de aquel imaginario cronenbergiano sobrevuela Color Apropiado, un relato de Sofía LandsmanFranzzini, aunque con un viraje hacia el extrañamiento completo por la historicidad de su protagonista, una primera persona de la que sólo sabemos su derrotero en tiempo presente, sin otro elemento más que una capacidad de mirar el mundo y la maquinaria errática y desapegada de su imaginación.

La historia arranca con la descripción de una fiesta sorpresa que vecinos y amigos preparan para la protagonista. “Una fiesta de despedida”, aunque nunca se nos explique despedida de qué. La fiesta sorpresa deviene en una escena sexual donde reina la desmesura y no hay espacio para el erotismo o el escándalo: se transita un nivel de lenguaje en el que el cuerpo parece no haberse distinguido del resto de las cosas: animales, objetos, fragmentos de otros cuerpos.El universo del relato asume una lógica de equivalencias entre los significantes que designan a uno y a otro, un terreno asfixiante que se sirve de la memoriapara acentuar su núcleo inquietante:

“Me acuerdo cuando era chica e iba a la iglesia, en la puerta vendían esos globos con harina adentro. Cuando me compraban uno, lo masajeaba como ahora me masajean a mí”

El Color Apropiado al que refiere el título tiene las marcas de una identidad plástica, algo proyectado que revela, en lo reconocible del universo exterior, una verdad que sería imposible de nombrar por un relato anclado a las leyes del realismo (el espejo del que la autora, por oficio de su escritura y también por ideología, reniega).

Lo que aquí se activa es el experimento diegético de la invención, un flujo de imaginaciones que discurren hacia una promesa de decir ese inabordable del color, una falsa promesa, concebida de antemano como una sugestión para avivar la lectura, pero con la apuesta firme de que el tumulto de imaginaciones bastará para que el lector construya su propio mapa.

¿Qué de aquello que se des-a-borda queda resuelto en la aventura? Bastará decir que no hay en Sofía una autora interesada en fabricar rompecabezas, sino más bien una perpetradora de imágenes, herencia, en lo narrativo, de su paso por la poesía. Lo que humaniza su relato, deshumanizado en su forma-animal en su fuerza pero esencialmente cultural en cuanto se ofrece con alienación perversa-, es su pantalla nostálgica, el humo de una tragedia que consiste en mirar lo que queda del mundo desde el precipicio del lenguaje: seres dentro de otros seres, criaturas que se arman a sí mismas con pedazos de cuerpos de animales mutilados, una efervescencia manipulativa de todo cuanto puedan decir sobre la realidad los residuos de un cuerpo que aspira a realizarse en el misterio de su dolorosa resonancia material.

 

Color apropiado

Gato Gordo Ediciones, 2017


Claudio Rojo Cesca es psicoanalista y escritor. Nació en Santiago del Estero en 1984. Redactó las columnas semanales “Filmografilia”, “Caja Negra” y “La Cuerda Floja” para el Suplemento Cultura de Nuevo Diario (Santiago del Estero). Escribió textos para La Gaceta (Tucumán), Tardes Amarillas (revista literaria digital de Santiago del Estero) y las revistas literarias Maten al Mensajero y Los Inquilinos. Publicó los poemarios Fotos de mi chonga desnuda dentro de una nave espacial (Larvas Marcianas, 2015) y Horas que pasé dentro del frasco antes de la mutación (Minibús Ediciones, 2016). Actualmente forma parte de la editorial Larvas Marcianas.

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