Con esta sí, con esta no

26 Ago 2018
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Con esta sí, con esta no

El cuerpo es el vehículo por excelencia a través del cual expresamos nuestra sexualidad. Sin embargo, la respuesta sexual es uno de los aspectos vitales más susceptibles de verse alterado por cuestiones que no son estrictamente orgánicas. Así, muchas veces sus disfunciones son causadas por factores más bien de orden psicológico.

Al respecto, el sexólogo argentino León Gindin, en su libro “La nueva sexualidad del varón”, hace referencia a un caso especial de disfunción eréctil en el varón heterosexual. Lo resume en la sentencia “puedo con una y no con otras” (o “puedo con otras y no con una”), asegurando que se trata de un problema relativamente frecuente, que presenta muchas variantes. Describe lo que considera los dos típicos casos.

El primero, el de aquel hombre casado que intenta tener relaciones con una compañera de trabajo de muchos años y falla en repetidos intentos. Con su mujer, por el contrario, todo anda a las mil maravillas.

El segundo, el del señor, también casado, que no puede mantener relaciones sexuales con su mujer pero que, cuando intenta hacerlo con prostitutas o con mujeres que no le interesan afectivamente, le va muy bien en su respuesta sexual.

¿La explicación? Según Gindin “lo habitual en el primer caso es que principios morales, culpas inconcientes y, además, dificultades para establecer un compromiso con alguien a quien ve en su trabajo casi todos los días aumenten la ansiedad… y la erección, que requiere una situación distendida, no se produzca. En cambio, con su mujer, que lo conoce bien, no hay exigencias ni debe rendir examen”.

El segundo obedecería a motivos más vinculares: los conflictos de la pareja no se han hablado ni están resueltos: “Cuando van a la cama, él falla por causa de su hostilidad reprimida, situación a la cual contribuye probablemente la esposa con desinterés y falta de estímulo. En cambio, con una prostituta o con una amiga se siente comprendido, es adecuadamente estimulado y el conflicto que determina la pérdida de la erección no está presente. Entonces su desempeño sexual es el que él esperaba lograr”.

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Psicóloga, sexóloga clínica y colaboradora de LA GACETA desde hace más de 10 años.