Marcelo Ruiz: El hombre sin miedo. Ultima parte: El Colón

22 Sep 2017

¡AL COLÓN! ¡AL COLÓN!

Y siguiendo con las utopías y la Fe. He aquí otro episodio donde Marcelo aparece caminando sobre las aguas en medio de un mar embravecido. Y no se hunde.

Un día Carolina Gallo me llama: me he enterado de su Orquesta, y lo voy a ayudar. Mis posibilidades económicas son escasas pero yo voy a hacer algo por usted.

Y como siempre Ruiz, asintiendo y confiando en la Providencia.

Pasa el tiempo y Carolina me vuelve a llamar: Maestro compre el Clarín y busque. Era domingo y salí a comprar el diario y cuando llegue a mi casa lo hojee y hojee hasta que encontré algo en la sección de Carta de Lectores: Carolina había escrito contando la historia de la Orquesta y la carta había sido publicada.

El resto fue esperar que la botella arrojada en un mar de tinta se abriese paso y llegasen a manos solidarias las noticias del naufrago tucumano. Un día recibo un llamado. Era Mario Massacceci el periodista de TN que había leído la nota. ¿Qué puedo hacer por vos? Me pregunta y me dice: Cuando vaya a Tucumán voy a ir a visitarte.

Me quedo pensando hasta que al poco tiempo viendo la Tele,  veo a Mario cubrir la nota de la re-inauguración del Teatro Colón con motivo del Bicentenario de Mayo del primer gobierno patrio. Entonces le mando un mensaje a Mario que decía: yo quiero estar ahí donde vos estas. ¿A dónde? Me pregunta. En el Colón, le digo.

Pasa el tiempo, no recibo respuesta hasta que un día en Agosto, Massacceci me contacta: seguís con lo de la Orquesta me dice. Si, por supuesto que sí. Voy a Tucumán a hacer un informe. ¿Te parece que pase a visitarlos?

Mario viene y nos conoce y de nuevo me pide confiar en él. Hace unas llamadas luego de las cuales me pide que el martes llame a un teléfono a la mañana entre las 10 y las 12.

Llamó entonces y  me atiende Massacceci como si no hubiésemos hablado antes tratándome de usted. Le voy a pasar con alguien. Buen día ¿ si? Buen día, soy el ingeniero Mauricio Macri, me contaron de que quiere tocar en el Colón con su Orquesta. Yo, me quedé helado y atiné a preguntar: ¿quiere que le mande una carpeta de presentación? , no hace falta, responde lacónico, tiene fecha para el 19 de septiembre, le paso con mi secretaria.

El Jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ingeniero Mauricio Macri, tiene el honor de invitar  a tocar en el Teatro Colón a la Orquesta Infanto- Juvenil del Divino Niño, el día……. Otra vez Marcelo reflejándose en el espejo de su Maestro Alfredo Bru, aquel que lo había precedido en el Colón. Imagino que habrá dicho la nota. Palabras solemnes que para los músicos solo significaban esto: La  coronación de tres años intensos de trabajar con denuedo, solo movidos por el viento de la Fe ciega y guiados por el maestro fiel.  Así que así se encontraban: entre rosas. Pero claro, para no defraudar al remanido  dicho “no hay rosas sin espinas” el primer problema no tardó en presentarse: me piden el orgánico, que es como un mapa de cómo nos sentamos pero los chicos no sabían tocar sentados. Y aquí el segundo: la invitación incluía la estadía completa pero nos faltaba para los pasajes. Y aquí la solución: la cadena de favores que se echo a rodar como siempre. Salimos en los medios a comentar que necesitábamos 24.000 pesos para los pasajes y si se piensa que esto era en el 2010 se imaginarán que el costo era altísimo y entonces aparecieron en el horizonte una legión de ángeles modestos: una familia nos donó diez fardos de gaseosa para el viaje, una panadería el pan, otros  2000 pesos y otros 3000. Al cabo de poco tiempo habíamos juntado la mitad pero faltaban aún varios miles y entonces Edet me lo dio. Mientras tanto ensayábamos a destajo porque encima los chicos tenían que acostumbrarse a tocar sentados y justo en esos días me llama un chico, y se presenta como Javier González. Me dice que quería juntarse conmigo en el café ABC. Yo me agarraba la cabeza porque teníamos escasez de tiempo. Cuando llegó al bar me doy con que Javier González tenía alrededor de 18 años. Y me digo: ¿que hago acá? Bueno, saludaré, tomaremos un café y listo.

¿Quisieran tocar en el Senado de La Nación? Disparo el cuasi adolescente para sorpresa de Ruiz y sin mediar muchas más palabras este dialogo siguió desde el celular: ¿Ingeniero Cobos? ¿Qué día puede tocar el Divino Niño en el Senado? ¿El 20? Bien. Y de asombro en asombro, González lanzó a quemarropa al entonces Vicepresidente de La Nación y Presidente previsional del Senado: además necesitarían un subsidio.

Llegó finalmente el día, la trama hilada por la Providencia con los hilos de oro mucha gente buena se había consolidado firme y ahora muchos niños y jóvenes músicos rodaban en colectivo al Teatro de la Lirica más importante de Sudamérica. Iban a abrazar su cumbre.

Esa misma Providencia no dejó de hablarles en todo el trayecto. Camino al Senado de la Nación apareció un amigo en el horizonte. Estábamos rumbo a la presentación y con el colectivo atascado en el tránsito cuando de pronto vemos pasar al Padre Carlitos Sánchez, Párroco de la Iglesia La Merced: que hacen por acá? Nos pregunto. Vamos a tocar al Senado. Súbase. Y si subió  y la Caravana musical partió.

Tocar el cielo con las manos. Eso imagino es lo que habrá supuesto para los chicos del Barrio 2 de Septiembre, presentarse en el Templo de la Opera Nacional entre estucos y dorados a la hojas, espejos y mármoles. Desde la cúpula, las alegorías pintadas por Raúl Soldi habrán vuelto a la vida para tocar, cantar y ejecutar música con los niños y jóvenes del Divino Niño y la Orquesta de Integración Social de la Villa 31.

Macri no pudo ir pero fue Horacio Rodríguez Larreta, y cuando el espectáculo termino y quiso irse rápido, le dije, hicimos un largo camino para que usted se vaya tan pronto, y entonces se quedo conversando un rato largo con nosotros.

Vuelta al hoy:

 

El 19 de mayo, La Gaceta anuncia: Con un concierto de cuerdas con obras populares como la Overtura Mexicana, “Que canten los niños” y “Submarino amarillo”, entre otras, la orquesta infanto juvenil Divino Niño del barrio 2 de Septiembre celebrará hoy su décimo aniversario, bajo la dirección de Marcelo Ruiz. El recital será a las 20.30 en la Federación Económica de Tucumán (San Martin 427), la participación especial de Fra Tenori.

¿Qué anhelos se tienen cuando se ha logrado tanto?

Quiero que los chicos toquen casi como profesionales y tengo la convicción que sucederá porque los chicos responden y son una fuente enorme de alegría interior. Todo va a ser para mejor.

Todo va a ser para mejor. Repite Marcelo pero sus palabras no suenan a significantes vacíos. Son más bien seres vivos que transforman la realidad que lo rodea. Todo va a ser para mejor. Las palabras del hombre sin miedo me resuenan en la mente.

Cuando comienza el día me arrodillo frente a María del Rosario y le agradezco por un día más de vida y después voy bendigo a mis hijos. Cuando el día termina le agradezco a Dios por el día maravilloso que me ha dado y por todo lo que tengo, el simple hecho de abrir un caño y que salga agua.

La vida de Marcelo me recuerda súbitamente a una habitación repleta de ecos en donde resuenan las palabras de todos aquellos que lo han ayudado a construirse: la de sus padres, sus maestros, los chicos, Alfredo Bru y fundamentalmente la palabra de Dios. Sobre estas piedras semánticas esta fundado el sólido edificio de sus convicciones.

¿Nunca tiene miedo?

¿Miedo? ¡No!! La vida es demasiado linda para preocuparse

 

 

 

Comentarios