Dime cuánto tienes y te diré dónde fuiste de vacaciones

27 Jul 2016
1

República Dominicana

  Pasaron las vacaciones de invierno. Y luego hablarán de la depresión post vacacional. Nada de eso. Es un invento más de la sociedad de consumo. La única depresión puede ser que uno se siente un pobre infeliz porque los compañeros de trabajo comienzan a contar sus periplos.

  El arquitecto se ufana que fue a broncearse a República Dominicana con su mujer y trajo para invitar Mamajuana, una exótica bebida alcohólica, muy popular entre los dominicanos que sabe a lustra muebles.

  Otro, refriega por la cara de todos que estuvo esquiando en Las Leñas y que la pasó de primera por lo que supongo que no fue con su piltrafa de cabecera, la gorda que conocemos. Los más modestos sacan a relucir unas cajas de alfajores cordobeses.

  Los de chocolate, debo admitir, que están muy buenos. Desesperados los engullen como si en las predicciones mayas estuviese escrito que éste es el último día. Uno aclara que se fue a la casa de la suegra en Salta porque no había pasajes a Cuba. ¡A Cuba!

  Llegan y saludan un par de amigos. Abrazos. Uno saca de un coqueto bolsito un café colombiano Premium, que reluce en un pequeño frasco de vidrio que compró en el freeshop del aeropuerto de Carrasco, en Montevideo.

  Ay, tiemblo. Temo enfrentar al jurado. No tengo mucho para contar. No creo que les impresione que les cuente que fui a almorzar, un día, a Las Termas de Río Hondo y regresé en el ómnibus de 19.30.

  Caminé como poseído, actividad gratuita por ahora en esa vecina ciudad. Los pies me humeaban. Pero ¡saben cómo les va a llegar a ellos los resúmenes de las tarjetas de crédito! Los veo reírse. Creo que uno se orinó. Pero no me importa.

Comentarios