Dos jóvenes cumplirán deseos con el premio LA GACETA

Los ganadores cobraron su recompensa y anunciaron qué piensan hacer con el dinero. Natalia Amaya comprará un televisor para su dormitorio. Claudio Lampasona terminará de pagar sus estudios.

CONTENTOS. Claudio Lampasona y su novia, Constanza Turbay.
CONTENTOS. Claudio Lampasona y su novia, Constanza Turbay.
30 Septiembre 2008
La fortuna favoreció en esta oportunidad a dos jóvenes, Natalia Vanesa Amaya, de 29 años, y Claudio Lampasona, de 26, quienes compartieron el premio mayor los Números de Oro de LA GACETA. Ayer cada uno cobró el correspondiente cheque por $ 6.000.
Natalia vino a nuestro diario acompañada por su esposo, Diego Perseguino, y por el hijo de ambos, Ignacio Ariel. Claudio, a su vez, se presentó con su novia, Constanza Turbay. La entrega del premio transcurrió en medio de bromas y risas entre ambas parejas, que dieron variadas muestras de alegría por haber ganado.

Estudiante
Claudio anticipó que usará el dinero para terminar de pagar sus estudios y admitió que también destinará una parte para festejar. "Tengo varios asados pendientes con los amigos que me llamaron para felicitarme", reveló.
El joven reconoció que lo suyo fue la clásica "suerte de principiante", ya que esta había sido la tercera tarjeta del entretenimiento de LA GACETA que se había preocupado por llenar controlando día a día los números.

Fidelidad a toda prueba
Natalia, en cambio, sigue los Números de LA GACETA desde que tenía 15 años. "El martes de la semana pasada me faltaba un solo número para llenar la grilla. Y mi tía Nené me dijo: ?si me llevás a bailar el feriado (el miércoles 24), va a salir el número que te falta?. La llevé a bailar ese día, y el jueves completé la tarjeta. Así que fue ella la que me dio la suerte", afirmó Natalia.
Respecto de los proyectos que tiene en mente, anunció, riéndose, que ayudará al marido. "Está endeudado por culpa mía", dijo. Luego, seria, contó que colaborará con algo a su madre y a sus hermanos, aunque sea con un poquito a cada uno. "Y también quiero darme un gusto, que es comprarme un televisor para mi dormitorio, porque mi hijo no me presta el de él", demandó. Ignacio respondió de inmediato: "sí te lo presto". Pero ella le recordó que cuando dan la novela, no siempre se ponen de acuerdo. Natalia añadió que con su marido piensan, además, arreglar un poco la casa donde viven.
Claudio agregó que también en su caso tiene previsto ayudar a su familia, pero que la prioridad son sus estudios de periodismo deportivo.

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