Se definieron como idealistas y niegan ser fundamentalistas

Hubo réplicas al titular del Ente Tucumán Cultura en la quinta marcha a la plaza Independencia. Destacaron el rol de Ciudad Histórica de la capital.

IDENTIDAD. Es lo que debe preservar la Provincia, según los organizadores, para crecer y madurar como sociedad. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
IDENTIDAD. Es lo que debe preservar la Provincia, según los organizadores, para crecer y madurar como sociedad. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
19 Enero 2008
"No somos fundamentalistas. Somos idealistas". Anoche, la quinta marcha en defensa del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico de la provincia estuvo signada por las fuertes réplicas de los organizadores a las críticas vertidas por el vicegobernador, Juan Manzur, y por el titular del Ente Tucumán Cultura, Mauricio Guzman.
Con la voz entrecortada, la licenciada Teresa Piossek Prebisch cerró la movilización alrededor de la plaza Independencia y pidió a los presentes la continuidad del reclamo, a fin de evitar que el Gobierno proceda a la venta de inmuebles históricos que estaban protegidos por la Ley de Patrimonio y que fueron desafectados de ese sistema de tutela mediante una nueva norma de la Legislatura.
"La historia no sólo se compone de lo que dicen los libros sino también de las plazas, de los edificios; de lo que se conoce como paisaje urbano. Todo eso es el patrimonio. Y es el capital más valioso de un pueblo. No sólo en lo espiritual, porque, bien cuidado, un edificio histórico puede convertirse en un gran atractivo turístico, que es un recurso económico formidable", dijo.
Piossek Prebisch, al igual que su antecesor en los discursos, Juan Carlos Correa Dupuy, remarcaron la nominación de Ciudad Histórica de los argentinos a San Miguel de Tucumán. La calificación fue establecida en 2000, mediante ley, por el Congreso de la Nación. "Con todo merecimiento lleva ese título. San Miguel de Tucumán es una de las ciudades más viejas del país", aseveró la referente.
Correa Dupuy, en tanto, negó que las voces entrecortadas de los oradores evidenciara debilidad. "Es por la emoción", arengó ante la muchedumbre. Luego, replicó los dichos de Guzman, que había tildado de fundamentalistas a quienes asistían a las marchas.
"No somos fundamentalistas, somos idealistas. Queremos una provincia mejor, para que con orgullo podamos decir que somos tucumanos", expresó el hombre que motorizó la convocatoria mediante una cadena de e-mails.
Defensa de la democracia y de las instituciones y críticas a los legisladores y al Poder Ejecutivo se entremezclaron con cánticos en favor de la cultura, la tradición y la identidad de la provincia. La ventisca y las intermitentes gotas de lluvia que cayeron poco antes de las 22 contrastaron con el calor que imprimieron a sus reclamos los manifestantes. Detrás, una Casa de Gobierno con luces apagadas despidió, hasta el próximo viernes, a un nuevo grito de "Tucumán no se vende".

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