Tributo al grupo de humor y música más celebrado del país

Por Mario Kostzer. Secretos, anécdotas, apéndices y muchas fotos en el recorrido de la historia de Les Luthiers.

INSTRUMENTOLOGIA INFORMAL. Los 40 años de trayectoria de los creadores de Johann Sebastian Mastropiero son presentados con cuidadoso orden.
INSTRUMENTOLOGIA INFORMAL. Los 40 años de trayectoria de los creadores de Johann Sebastian Mastropiero son presentados con cuidadoso orden.
21 Octubre 2007
Una crítica del libro Les Luthiers de la L a la S puede significar para quien debe hacerla un reto al menos perturbador. El libro en cuestión comienza con dos prólogos de Roberto Fontanarrosa -a falta de uno-, que son de por sí verdaderas piezas del mejor humor. En ellos el Negro los define como un "uso literario que siempre me ha parecido tan inútil como pedante, donde un supuesto conocedor explica, con visos de superioridad, qué es lo que vamos a leer".
Ni más ni menos era lo que yo debía hacer aquí, juzgar la tarea del talentoso autor de esta obra, el colombiano Samper Pizano, en referencia al grupo de humoristas/músicos más grande que haya dado nuestro país. O sea que, de buenas a primeras, tenía la sombra del Negro tratándome cuanto menos de pedante. Y sigo, parafraseándolo, cuando al concluir uno de estos prólogos dice: "doblegada mi voluntad, acepté el encargo". Para eliminar la sospecha de que podría caer sobre mí de "aires de superioridad" elegí tratar de imaginar cómo hubieran realizado la crónica los biógrafos de Johann Sebastian Mastropiero (personaje creado por Les Luthiers). Pensé que ellos, con mucho más humor que el autor de estas líneas, lo hubieran considerado una obra excelsa, que destaca de manera ordenada la trayectoria del grupo a través de cuarenta años. Acto seguido, hubieran comenzado a desplegar maravillosos juegos de palabras e ingeniosos desafíos plenos de gracia. Hubieran descrito las estupendas anécdotas, secretos y apéndices que este volumen incluye, muy útiles para saciar la curiosidad del lector y hacer las delicias de cualquier fanático del grupo. Ejemplo de ello es La instrumentología informal de Les Luthiers, un minucioso catálogo de los instrumentos que usaron y que usan en los diferentes espectáculos, el cual, por sí solo, podría constituir un tratado aparte. O sea que aquí el lector ya se encuentra con un bonus track interesante. Podría la crónica también hacer mención a la contratapa y a su oportuna aclaración al decir que el libro no fue escrito por Les Luthiers sino con Les Luthiers, y eso, sin dudas, se respira en cada una de sus páginas. Así, quienes accedan a esta lectura confirmarán las genialidades del conjunto y del equipo que los secunda.
Esto no será un obstáculo para el reconocimiento de algunos yerros como el caso de la pieza Cardoso en Gulevandia, cuya primera versión se probó en Tucumán y produjo, según reconocen aquí, el mortal silencio del público. Esto los llevó a reducirla y a cambiarle el final.
Valiosos documentos fotográficos atesorados por el grupo, que los muestran tanto al lado de importantes personalidades mundiales como en la vida cotidiana participando de largos ensayos ilustran esta obra. No falta, tampoco, alguna reflexión acerca de la raíz del grupo ni la pregunta necesaria: ¿podrían haber nacido en otro lugar?
Finalmente y, como no podía ser de otra forma, después de toda esta perorata sólo quedará la invitación a escucharlos o, simplemente, a leer este libro.© LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios