08 Agosto 2007 Seguir en 
LOS ANGELES, Estados Unidos.- Un discapacitado mental estadounidense que había sido deportado por error a México regresó ayer con su familia, después de pasar tres meses en ese país .
Pedro Guzmán, de 29 años, fue deportado en mayo a Tijuana, desde una prisión estadounidense en la que se encontraba luego de ser identificado erróneamente como un residente ilegal.
"Ahora se encuentra en casa, comenzando un largo proceso de recuperación", declaró Mark Rosenbaum, director legal de la Unión de Libertades Civiles Estadounidense (ACLU, por su sigla en inglés), grupo que ha demandado al Gobierno por la deportación de Guzmán.
El hombre fue encontrado el domingo, mientras intentaba regresar a Estados Unidos, y fue puesto bajo custodia de las autoridades de California. Luego fue llevado a una cárcel en Los Angeles, hasta que un juez ordenó su liberación.
"Regresó la mitad de él"
Durante su paso por México, Guzmán caminó cerca de 160 kilómetros, comió de latas sacadas de la basura y se baño en ríos. Cuando llegó a ese país, pidió prestado un teléfono para llamar a su hermana y decirle que había sido deportado. La llamada se cortó y, hasta esta semana, la familia no había tenido más contacto con el hombre.
María Carbajal, madre de Guzmán, dijo entre sollozos que su hijo no era el mismo cuando lo vio en prisión, donde cumplía una condena por ingresar a una propiedad privada sin autorización. "Se lo llevaron completo, pero me regresaron la mitad de él", lamentó.
En junio, la ACLU demandó al Gobierno de Estados Unidos, solicitó que la orden de deportación fuera suspendida y pidió a la administración que ayudara a encontrar a Guzmán.
Líderes de organizaciones de defensa de los derechos afirman que este caso muestra lo inhumano y vulnerable a errores que es el proceso de deportaciones de Estados Unidos.
Las deportaciones han aumentado en los últimos meses y prevé medidas de seguridad más rigurosas desde que el Congreso no pudo aprobar una reforma amplia a la inmigración este año. (Reuters)
Pedro Guzmán, de 29 años, fue deportado en mayo a Tijuana, desde una prisión estadounidense en la que se encontraba luego de ser identificado erróneamente como un residente ilegal.
"Ahora se encuentra en casa, comenzando un largo proceso de recuperación", declaró Mark Rosenbaum, director legal de la Unión de Libertades Civiles Estadounidense (ACLU, por su sigla en inglés), grupo que ha demandado al Gobierno por la deportación de Guzmán.
El hombre fue encontrado el domingo, mientras intentaba regresar a Estados Unidos, y fue puesto bajo custodia de las autoridades de California. Luego fue llevado a una cárcel en Los Angeles, hasta que un juez ordenó su liberación.
"Regresó la mitad de él"
Durante su paso por México, Guzmán caminó cerca de 160 kilómetros, comió de latas sacadas de la basura y se baño en ríos. Cuando llegó a ese país, pidió prestado un teléfono para llamar a su hermana y decirle que había sido deportado. La llamada se cortó y, hasta esta semana, la familia no había tenido más contacto con el hombre.
María Carbajal, madre de Guzmán, dijo entre sollozos que su hijo no era el mismo cuando lo vio en prisión, donde cumplía una condena por ingresar a una propiedad privada sin autorización. "Se lo llevaron completo, pero me regresaron la mitad de él", lamentó.
En junio, la ACLU demandó al Gobierno de Estados Unidos, solicitó que la orden de deportación fuera suspendida y pidió a la administración que ayudara a encontrar a Guzmán.
Líderes de organizaciones de defensa de los derechos afirman que este caso muestra lo inhumano y vulnerable a errores que es el proceso de deportaciones de Estados Unidos.
Las deportaciones han aumentado en los últimos meses y prevé medidas de seguridad más rigurosas desde que el Congreso no pudo aprobar una reforma amplia a la inmigración este año. (Reuters)







