Adrián Llovera

Arquitecto, cantante y bajista de la banda Llovera.

LA GACETA / FRANCO VERA
LA GACETA / FRANCO VERA
14 Junio 2007
Realmente me costó conjugar las dos facetas, sobre todo desde que me recibí, pensando en lo que podían llegar a pensar mis clientes de arquitectura. Pero con la edición del disco “Cuadros” me di cuenta de que era un prejuicio mío, ya que a ellos les resulta simpático y hasta interesante verme en alguna nota o escucharme por radio, porque entienden que, en mí, la música también es algo serio. El truco ahora es dedicarle a cada cosa su tiempo justo, estableciendo horarios más o menos fijos y así todo marcha sobre ruedas.
Lo gracioso generalmente ocurre con los obreros de la construcción, adeptos en su mayoría a la música tropical, que me dicen alguna cosa en referencia a la idea distorsionada del sexo, drogas y rock n’ roll. La sorpresa se la llevan ellos a la mañana siguiente de algún recital, cuando a las 8.30 les aparezco por la obra y soy yo el que se ríe.
Tuve muchas presiones para que me dedicara sólo a la arquitectura, primero por parte de mi padre y luego por otros componentes de mi familia, pero lo cierto es que haciendo las dos cosas soy fiel a lo que hice durante toda mi vida: cantar y dibujar; por supuesto, con las lógicas variantes relacionadas al paso del tiempo. Y lo cierto es que se influyen mutuamente, ya que componer una canción y armarla para grabarla es un proceso de diseño, aunque musical, y en la arquitectura, la música, el ritmo, la armonía, me ayudan a no ser tan estructurado en mis proyectos y en mis obras. Es la única forma de sentirme pleno, porque sin una de ellas sería como si me faltara una mano.