Se reenciende la alarma en el Líbano

La creación de la fuerza de paz de la ONU sigue en pañales, y ya se produjo un nuevo choque armado en el sur. Soldados israelíes mataron a dos milicianos chiítas en un incidente fronterizo.

funeral. En una villa vecina a la ciudad de Tiro, civiles lloran sobre los ataúdes de los dos milicianos muertos en un incidente con tropas israelíes. REUTER
funeral. En una villa vecina a la ciudad de Tiro, civiles lloran sobre los ataúdes de los dos milicianos muertos en un incidente con tropas israelíes. REUTER
22 Agosto 2006
BEIRUT/NUEVA YORK.- Diez días después de la adopción de la resolución 1701 por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, el despliegue de una fuerza internacional para respaldar a las libanesas en el sur en el sur de su país sigue en punto muerto, a pesar de las advertencias sobre la fragilidad de la tregua. Ayer se produjo un enfrentamiento entre fuerzas israelíes y miembros de Hezbollah en la zona de conflicto. Al menos dos milicianos murieron en este incidente, que ha encendido la alerta sobre un posible rebrote de la violencia.
En Nueva York, los delegados de la ONU sostuvieron discusiones técnicas con representantes de Bangladesh, Indonesia, Malasia y Nepal, los únicos países que han manifestado un firme compromiso con el envío de tropas al terreno. Pero la "reunión generadora de tropas" a la que debe convocar la ONU sigue a la espera de lo que se decida mañana en Bruselas, donde los países de la Unión Europea reflexionarán sobre su rol en la fuerza. En el encuentro se intentará clarificar las contribuciones europeas a la fuerza de la ONU, que debería llegar a los 15.000 soldados en las semanas posteriores al despliegue de una vanguardia de 3.500 hombres, previsto, en principio, para el 28.

Ofertas insuficientes
Hasta ahora, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Lituania, Portugal y España han expresado su voluntad de aportar tropas, pero han quedado lejos de comprometerse con el número de soldados esperados por la ONU y por Estados Unidos. Y aunque el primer ministro italiano, Romano Prodi, dijo ayer que Italia estaba dispuesta a comandar la misión internacional de paz, la oferta está condicionada a una nueva resolución de la ONU. Prodi dijo que desea que el Consejo de Seguridad clarifique el mandato de la fuerza, algo que la ONU considera innecesario.

Falta el desarme
Los países europeos han estado hasta ahora reticentes a asumir compromisos firmes. Muchos líderes de la UE temen que sus tropas queden atrapadas en nuevos combates entre Hezbollah y las fuerzas israelíes, que actualmente están en retirada desde el sur de Líbano. El desarme de la milicia chiíta respaldada por Irán y por Siria es uno de los puntos que obstruyen el tema, ya que Estados Unidos insiste en que es una prioridad, tal como fue delineado en una resolución de la ONU aprobada en 2004. El presidente George W. Bush dijo ayer que la ONU emitirá una nueva resolución, para dar más instrucciones a la fuerza internacional y causó revuelo, porque muchos especulan con que Washington desea otro mandato de la ONU antes del despliegue de las tropas de paz. Bush hizo sus comentarios en una conferencia de prensa que había sido convocada con anterioridad, pero rápidamente funcionarios de la Casa Blanca advirtieron que el presidente podía haberse expresado mal. El embajador estadounidense en la ONU, John Bolton, dijo que aunque su país desea ver desarmado a Hezbollah, no existen por ahora planes seguros de presentar una nueva resolución al Consejo de Seguridad.
Por otra parte, la Casa Blanca desbloqueó U$S 13,5 millones para ayuda de emergencia al Líbano. "Es de interés nacional atender las urgentes necesidades humanitarias vinculadas al conflicto en el Líbano", dijo Bush. (Reuter-AFP-NA-DPA)







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