19 Julio 2006 Seguir en 
LOS ANGELES.- Las 80 postulantes a Miss Universo 2006 ya se encuentran reunidas en Los Angeles, California, lugar donde se llevará a cabo el 23 el certamen de belleza más importante del mundo.
Todas comparten el mismo objetivo: heredar la corona de Natalie Glebova, quien se coronó en 2005 arrebatándoles los sueños de las cuatro latinas que se colaron a la final.
"Lo importante es pasarlo bien y disfrutar, que esta que es una oportunidad única en la vida", comentó la malagueña Elizabeth Reyes, Miss España 2006.
Estas jóvenes tan soñadoras como bellas están decididas a llevarse la corona, aunque para ello tengan que pasearse en traje de baño delante de extraños, lucir sus mejores galas sin ir a ningún lado y demostrar una inteligencia que nadie espera entre tanta belleza.
Pero ese estereotipo, en opinión de la mexicana Priscilla Perales Elizondo, es erróneo. "Eso era en los años 60 y 70, cuando ganaba la más guapa. Ahora, no te lo niego, la más bella estará entre las cinco finalistas, pero ganará la más inteligente", apuesta.
Según marca el reglamento de la organización, las chicas tienen entre 18 y 27 años, y no tienen maridos ni hijos; sin embargo, no está prohibida la cirugía estética.
Durante los días previos a la elección, las chicas participan de un sinnúmero de actos sociales en la meca de Hollywood, como un partido de baloncesto junto a Earwing "Magic" Johnson, una fiesta con el rapero Snoop Dogg o una cena con el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa. Eso sí, van todas juntas, como si estuvieran en un internado, y no pueden salir del hotel si no es para uno de estos actos. "¿Aquí cómo encuentro a Brad Pitt?", bromea llena de vitalidad Magalí Romitelli, más conocida como Miss Argentina. Su compañera de habitación, Desireé Durán, sueña tanto con ser la primera Miss Universo boliviana como con un encuentro con el rubio actor. "También puede ser George Clooney... Es tan divino, con esa cara de coqueto que tiene", añade Miss Bolivia. Sueños de belleza y coronación que se mezclan con los rezos a sus santos favoritos. (Especial)
Todas comparten el mismo objetivo: heredar la corona de Natalie Glebova, quien se coronó en 2005 arrebatándoles los sueños de las cuatro latinas que se colaron a la final.
"Lo importante es pasarlo bien y disfrutar, que esta que es una oportunidad única en la vida", comentó la malagueña Elizabeth Reyes, Miss España 2006.
Estas jóvenes tan soñadoras como bellas están decididas a llevarse la corona, aunque para ello tengan que pasearse en traje de baño delante de extraños, lucir sus mejores galas sin ir a ningún lado y demostrar una inteligencia que nadie espera entre tanta belleza.
Pero ese estereotipo, en opinión de la mexicana Priscilla Perales Elizondo, es erróneo. "Eso era en los años 60 y 70, cuando ganaba la más guapa. Ahora, no te lo niego, la más bella estará entre las cinco finalistas, pero ganará la más inteligente", apuesta.
Según marca el reglamento de la organización, las chicas tienen entre 18 y 27 años, y no tienen maridos ni hijos; sin embargo, no está prohibida la cirugía estética.
Durante los días previos a la elección, las chicas participan de un sinnúmero de actos sociales en la meca de Hollywood, como un partido de baloncesto junto a Earwing "Magic" Johnson, una fiesta con el rapero Snoop Dogg o una cena con el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa. Eso sí, van todas juntas, como si estuvieran en un internado, y no pueden salir del hotel si no es para uno de estos actos. "¿Aquí cómo encuentro a Brad Pitt?", bromea llena de vitalidad Magalí Romitelli, más conocida como Miss Argentina. Su compañera de habitación, Desireé Durán, sueña tanto con ser la primera Miss Universo boliviana como con un encuentro con el rubio actor. "También puede ser George Clooney... Es tan divino, con esa cara de coqueto que tiene", añade Miss Bolivia. Sueños de belleza y coronación que se mezclan con los rezos a sus santos favoritos. (Especial)







