29 Febrero 2004 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Juan Pablo II pidió ayer al Gobierno argentino "que el valor de la vida humana sea custodiado con esmero, atajando prontamente los múltiples intentos de degradar, más o menos veladamente, el bien primordial de la vida, convirtiéndolo en mero instrumento para otros fines", algo que fue interpretado como un pedido para que no se despenalice el aborto.
Al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador argentino ante la Santa Sede, Carlos Custer, el Papa advirtió que los legisladores católicos "no pueden contribuir a formular o aprobar leyes contrarias a las normas primarias y esenciales que regulan la vida moral, expresión de los más altos valores de la persona humana".
El papa Juan Pablo II, según la agencia italiana de noticias ANSA, subrayó en su discurso el valor de la paz, también social, considerando la situación económica en la cual se encuentra la Argentina.
En particular, el Papa reiteró que en este momento se tiende a reducir el matrimonio a mero contrato individual y a degradarlo a simple forma accesoria en el cuerpo social.
En cambio, "las autoridades públicas deben proteger y favorecer a la familia, núcleo fundamental de la sociedad, en todos sus aspectos, sabiendo que así promueven un desarrollo social justo, estable y prometedor".
El Papa concluyó su discurso rogando a la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, "que ilumine al embajador en su trabajo como cauce de cordialidad entre el Papa y esa noble nación".El embajador Custer, que sucede en el cargo a Vicente Espeche Gil, tiene 64 años, integró la conducción nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) desde 1984 junto con Víctor de Gennaro y Germán Abdala, y fundó con ellos la agrupación interna Anusate.
En 1989 fue elegido diputado nacional por el PJ bonaerense y en 1994 renunció a su banca al ser designado secretario general de la Central Mundial de Trabajadores (CMT), con sede en Bruselas.
"No es intromisión"
Por su parte, el canciller Rafael Bielsa afirmó hoy que "es común y permanente" que el papa Juan Pablo II opine sobre cuestiones internas de otros países, pero aclaró: "el Pontífice, además de ser jefe de Estado, es el padre de una religión y no me parece ni fuera de lugar, ni una intromisión en asuntos internos". En ese sentido, Bielsa afirmó que el proyecto de ley de Salud Reproductiva argentina es la respuesta más elocuente a lo que pide el Santo Padre.
En diálogo telefónico con radio Mitre desde Venezuela, donde acompaña al presidente Néstor Kirchner en la Cumbre del Grupo de los 15, Bielsa sostuvo: "lo secular y lo religioso en el Santo Padre están permanentemente en coexistencia".
"El tema no es lo que diga el Papa sino la actitud que tome la Argentina respecto de esas manifestaciones; y la actitud más clara es la ley de salud reproductiva", insistió Bielsa. (Télam-SNI)
Al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador argentino ante la Santa Sede, Carlos Custer, el Papa advirtió que los legisladores católicos "no pueden contribuir a formular o aprobar leyes contrarias a las normas primarias y esenciales que regulan la vida moral, expresión de los más altos valores de la persona humana".
El papa Juan Pablo II, según la agencia italiana de noticias ANSA, subrayó en su discurso el valor de la paz, también social, considerando la situación económica en la cual se encuentra la Argentina.
En particular, el Papa reiteró que en este momento se tiende a reducir el matrimonio a mero contrato individual y a degradarlo a simple forma accesoria en el cuerpo social.
En cambio, "las autoridades públicas deben proteger y favorecer a la familia, núcleo fundamental de la sociedad, en todos sus aspectos, sabiendo que así promueven un desarrollo social justo, estable y prometedor".
El Papa concluyó su discurso rogando a la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, "que ilumine al embajador en su trabajo como cauce de cordialidad entre el Papa y esa noble nación".El embajador Custer, que sucede en el cargo a Vicente Espeche Gil, tiene 64 años, integró la conducción nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) desde 1984 junto con Víctor de Gennaro y Germán Abdala, y fundó con ellos la agrupación interna Anusate.
En 1989 fue elegido diputado nacional por el PJ bonaerense y en 1994 renunció a su banca al ser designado secretario general de la Central Mundial de Trabajadores (CMT), con sede en Bruselas.
"No es intromisión"
Por su parte, el canciller Rafael Bielsa afirmó hoy que "es común y permanente" que el papa Juan Pablo II opine sobre cuestiones internas de otros países, pero aclaró: "el Pontífice, además de ser jefe de Estado, es el padre de una religión y no me parece ni fuera de lugar, ni una intromisión en asuntos internos". En ese sentido, Bielsa afirmó que el proyecto de ley de Salud Reproductiva argentina es la respuesta más elocuente a lo que pide el Santo Padre.
En diálogo telefónico con radio Mitre desde Venezuela, donde acompaña al presidente Néstor Kirchner en la Cumbre del Grupo de los 15, Bielsa sostuvo: "lo secular y lo religioso en el Santo Padre están permanentemente en coexistencia".
"El tema no es lo que diga el Papa sino la actitud que tome la Argentina respecto de esas manifestaciones; y la actitud más clara es la ley de salud reproductiva", insistió Bielsa. (Télam-SNI)







