05 Enero 2004 Seguir en 
Desde el cierre de los comedores escolares, debido al receso, unos 130.000 chicos quedaron sin su ración de alimento. Muchos niños recurrieron a los comedores populares. Esto los puso al borde de su capacidad, ya que siguieron con los mismos recursos de siempre. Otros pequeños, con menos suerte, porque viven en lugares donde no hay comedores o los han cerrado temporalmente, tendrán que esperar hasta mañana, cuando se ponga en funcionamiento el programa provincial "Ahora los chicos", para volver a recibir el sustento diario.
Mientras tanto, en muchos sitios, por ejemplo el barrio Victoria, que visitó LA GACETA, la mayoría de los chicos se las arreglan como pueden para comer. Allí estaba Gerónimo, de 12 años, cocinando para él y sus hermanos mellizos, de 10. Su padre sale a trabajar todos los días y Gerónimo se ocupa de la casa desde que falleció su madre. Al lado de un guiso de fideos (sin carne) que humeaba sobre las brasas, el pequeño contó que todos los chicos del barrio comían en el comedor "Crecer con dignidad", hasta que cerró, el miércoles pasado, por vacaciones.
Algunos niños del populoso barrio de Bernabé Aráoz e Independencia concurrían a la escuela Silvano Bores, que daba complemento nutricional (un sándwich o un yogur) hasta diciembre. "Pero sólo a los chicos que tenían que recuperar materias. A mi hijo le dijeron que no vaya más", se quejó María Torres. "¡La situación es terrible! Los grandes nos podemos arreglar con una taza de mate cocido, pero los chicos no. Hay muchos menores detrás de la vía", señaló la mujer.
Verdura de descarte
Chuky, un niño de 10 años que aparenta 8, vive justamente en esa villa, que él llama "Los carneros". "Hoy vamos a comer lo que mi tío consiga en el Mercofrut", dice de modo natural. Y María aclara: "es verdura de descarte".
El incremento de los chicos en los comedores populares cuando terminan las clases, es automático. Julio Sarmiento, encargado de un comedor de barrio Padilla, admitió que meses atrás tuvieron 70 chicos y que ahora la población se incrementó a 160. "No tenemos subsidios oficiales, nos ayuda la Providencia", dice.
En tanto, los 43 comedores de la Red Arquidiocesana de Cáritas experimentaron una suba del 20% de comensales (llega a 15.000), según contó el padre Raúl Olea, vicepresidente de la Institución.
No pudieron llegar
En diciembre, no todos fueron a las escuelas, aunque estuvieron abiertas hasta el 18. La distancia puso freno, como ocurrió en la escuela Nº 248 cuyo director, Miguel Galván, reconoció que "tal como ocurrió el año pasado, los niños no pueden caminar 20 cuadras para comerse un sándwich.".
En la escuela Reconquista, de Yerba Buena, pasó algo similar, pero por otras razones. "Sólo vino el 20% de los chicos que tenía que recuperar -eran 228-. Quizás debido al calor intenso, optaron por quedarse a comer en los comedores de su zona", sostuvo Isabel de Flores. "Fue una lástima, porque teníamos una maestra cada dos alumnos, pero la mayoría de los chicos no vino. De todos modos, los que sí lo hicieron, comieron como reyes", afirmó satisfecha.
Lanzan el programa "Ahora los chicos"
"Sabemos que la mayoría de las escuelas de Tucumán cierra en vacaciones; por eso pensamos que el programa ?Ahora los chicos? va a dar mayor contención alimentaria, no sólo en calidad, ya que vamos a dar un desayuno más fuerte durante enero y febrero, sino también en cantidad, porque vamos a tener 150.000 beneficiarios", afirmó la secretaria de Políticas Sociales, Beatriz Mirkin.
El programa será lanzado mañana e inmediatamente se pondrá en práctica en 230 comedores populares, en diez escuelas (donde los centros comunitarios y clubes no dan abasto) y en otras instituciones comunitarias que se vayan anotando en las distintas intendencias y comunas de la Provincia.
Participarán en la atención de los chicos, beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados, voluntarios y profesores que pondrán a disposición los respectivos municipios.
La funcionaria aseguró que no serán más de mil los lugares donde se desarrollará el programa, y que sólo se utilizarán diez escuelas (8 de capital y 2 de Banda del Río Salí). El objetivo es respetar el descanso de enero de los docentes.
El programa está destinado a niños de 5 y 14 años. Los chicos ingresarán a las 9 y se retirarán a las 11.30. Durante la jornada realizarán, además, actividades recreativas, deportivas y culturales. También recibirán un complemento nutricional, que consistirá en un desayuno fuerte, con arroz con leche, yogures, artículos de panificación y otros alimentos.
Asimismo, se coordinará con el Siprosa para que se les realice a los chicos un control de talla y peso, y luego se les haga un seguimiento periódico.
Para este proyecto, que se extenderá durante enero y febrero, la Nación envió mercadería, juguetes, libros, juegos didácticos y pelotas, que quedarán para la institución.
Mirkin cree que se duplicará la asistencia alimentaria en la Provincia, porque en febrero se van a reabrir las escuelas y los chicos van a poder comer en los centros recreativos y en las instituciones educativas.
Para jóvenes
Mirkin, además, hizo un llamado a todas las entidades que deseen participar en actividades para jóvenes (a partir de los 14 años), que se desarrollarán por la tarde, en esos mismos centros recreativos o en otros.
Mientras tanto, en muchos sitios, por ejemplo el barrio Victoria, que visitó LA GACETA, la mayoría de los chicos se las arreglan como pueden para comer. Allí estaba Gerónimo, de 12 años, cocinando para él y sus hermanos mellizos, de 10. Su padre sale a trabajar todos los días y Gerónimo se ocupa de la casa desde que falleció su madre. Al lado de un guiso de fideos (sin carne) que humeaba sobre las brasas, el pequeño contó que todos los chicos del barrio comían en el comedor "Crecer con dignidad", hasta que cerró, el miércoles pasado, por vacaciones.
Algunos niños del populoso barrio de Bernabé Aráoz e Independencia concurrían a la escuela Silvano Bores, que daba complemento nutricional (un sándwich o un yogur) hasta diciembre. "Pero sólo a los chicos que tenían que recuperar materias. A mi hijo le dijeron que no vaya más", se quejó María Torres. "¡La situación es terrible! Los grandes nos podemos arreglar con una taza de mate cocido, pero los chicos no. Hay muchos menores detrás de la vía", señaló la mujer.
Verdura de descarte
Chuky, un niño de 10 años que aparenta 8, vive justamente en esa villa, que él llama "Los carneros". "Hoy vamos a comer lo que mi tío consiga en el Mercofrut", dice de modo natural. Y María aclara: "es verdura de descarte".
El incremento de los chicos en los comedores populares cuando terminan las clases, es automático. Julio Sarmiento, encargado de un comedor de barrio Padilla, admitió que meses atrás tuvieron 70 chicos y que ahora la población se incrementó a 160. "No tenemos subsidios oficiales, nos ayuda la Providencia", dice.
En tanto, los 43 comedores de la Red Arquidiocesana de Cáritas experimentaron una suba del 20% de comensales (llega a 15.000), según contó el padre Raúl Olea, vicepresidente de la Institución.
No pudieron llegar
En diciembre, no todos fueron a las escuelas, aunque estuvieron abiertas hasta el 18. La distancia puso freno, como ocurrió en la escuela Nº 248 cuyo director, Miguel Galván, reconoció que "tal como ocurrió el año pasado, los niños no pueden caminar 20 cuadras para comerse un sándwich.".
En la escuela Reconquista, de Yerba Buena, pasó algo similar, pero por otras razones. "Sólo vino el 20% de los chicos que tenía que recuperar -eran 228-. Quizás debido al calor intenso, optaron por quedarse a comer en los comedores de su zona", sostuvo Isabel de Flores. "Fue una lástima, porque teníamos una maestra cada dos alumnos, pero la mayoría de los chicos no vino. De todos modos, los que sí lo hicieron, comieron como reyes", afirmó satisfecha.
Lanzan el programa "Ahora los chicos"
"Sabemos que la mayoría de las escuelas de Tucumán cierra en vacaciones; por eso pensamos que el programa ?Ahora los chicos? va a dar mayor contención alimentaria, no sólo en calidad, ya que vamos a dar un desayuno más fuerte durante enero y febrero, sino también en cantidad, porque vamos a tener 150.000 beneficiarios", afirmó la secretaria de Políticas Sociales, Beatriz Mirkin.
El programa será lanzado mañana e inmediatamente se pondrá en práctica en 230 comedores populares, en diez escuelas (donde los centros comunitarios y clubes no dan abasto) y en otras instituciones comunitarias que se vayan anotando en las distintas intendencias y comunas de la Provincia.
Participarán en la atención de los chicos, beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados, voluntarios y profesores que pondrán a disposición los respectivos municipios.
La funcionaria aseguró que no serán más de mil los lugares donde se desarrollará el programa, y que sólo se utilizarán diez escuelas (8 de capital y 2 de Banda del Río Salí). El objetivo es respetar el descanso de enero de los docentes.
El programa está destinado a niños de 5 y 14 años. Los chicos ingresarán a las 9 y se retirarán a las 11.30. Durante la jornada realizarán, además, actividades recreativas, deportivas y culturales. También recibirán un complemento nutricional, que consistirá en un desayuno fuerte, con arroz con leche, yogures, artículos de panificación y otros alimentos.
Asimismo, se coordinará con el Siprosa para que se les realice a los chicos un control de talla y peso, y luego se les haga un seguimiento periódico.
Para este proyecto, que se extenderá durante enero y febrero, la Nación envió mercadería, juguetes, libros, juegos didácticos y pelotas, que quedarán para la institución.
Mirkin cree que se duplicará la asistencia alimentaria en la Provincia, porque en febrero se van a reabrir las escuelas y los chicos van a poder comer en los centros recreativos y en las instituciones educativas.
Para jóvenes
Mirkin, además, hizo un llamado a todas las entidades que deseen participar en actividades para jóvenes (a partir de los 14 años), que se desarrollarán por la tarde, en esos mismos centros recreativos o en otros.







