Alumnos piden más tiempo para la práctica profesional

05 Agosto 2008
"Como estudiante, considero que nos enfrentamos con varias y serias dificultades. En el plano académico, esencialmente, el plazo extremadamente reducido para el cursado de la materia impide conocer y estudiar en profundidad, y nos limita a no poder ampliar y proponer innovaciones o aplicar lo estudiado en casos prácticos. Frente a esto sólo nos queda luchar, porque, como decía Rudolf von Ihering, solamente luchando alcanzarás tus derechos". Esto aseguró Cecilia Verónica Guido en un trabajo titulado "La necesidad de la extensión a un año (actualmente es de seis meses) del taller Práctica Profesional II".
La alumna de la comisión Nº 5 de la mencionada materia de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) presentó sus conclusiones en una ponencia durante el reciente II Congreso Nacional de Práctica Profesional que, con el título "Su inserción en la sociedad a partir de los consultorios jurídicos gratuitos", tuvo lugar en Rosario (Santa Fe), entre el 3 y el 4 de julio. Cuatro alumnos tucumanos participaron junto a la docente Eugenia María Alvarez Gómez Omil (también lo hizo con una ponencia).
El encuentro superó todas las expectativas teniendo en cuenta que participaron 500 inscriptos y se presentaron 80 ponencias, 32 de ellas sólo en la comisión Nº 4, de la que participó la delegación tucumana. Las palabras de bienvenida corrieron por cuenta de Adolfo Alvaro Velloso (profesor de Derecho Procesal de la Universidad Nacional de Rosario) y por Juan Octavio Gauna (director del departamento de Práctica Profesional de la Universidad de Buenos Aires), con quienes aparecen en la fotografía los miembros de la delegación de la UNT.
Alvarado Velloso fue contundente. "La sola teoría no sirve sin una práctica adecuada, porque se puede enseñar a los alumnos cómo redactar una demanda o cuáles son las partes en un proceso. Pero verdaderamente donde se hacen abogados es en el consultorio jurídico. Si no se pasa por allí no se es abogado", afirmó.
Mientras tanto, Gauna revalorizó la función social que desempeña esta materia, gracias a la cual los alumnos de los últimos cursos pueden atender a personas de escasos recursos. "Esto permite devolver a la sociedad lo que esta ha invertido en los estudiantes teniendo en cuenta que los destinatarios del servicio son personas que, de otro modo, jamás podrían acceder a la Justicia", dijo.
En su ponencia en la comisión Nº 4, que trabajó sobre "El aporte del consultorio jurídico en la formación del futuro egresado", Alvarez Gómez Omil destacó: "los talleres de Práctica Profesional deben organizarse académicamente con una currícula que tenga bases pedagógicas y didácticas acordes con el perfil de los estudiantes de las carreras de Procuración y Abogacía, de tal manera que adquieran las herramientas indispensables para un ejercicio profesional eficiente y adecuado".
"El procurador o el abogado debe adquirir las pautas y modelos propios del ejercicio profesional en los claustros educativos, para poner en práctica los conocimientos teóricos", añadió.

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