11 Febrero 2008 Seguir en 
BERLIN.-La española Penélope Cruz acaparó ayer los flashes de los fotógrafos y las miradas de los fans durante la presentación en el Festival de Berlín del drama “Elegy”, dirigido por su compatriota Isabel Coixet, que dividió las opiniones.
En esta producción estadounidense, Cruz encarna a una estudiante cubana que inicia una relación con un profesor 30 años mayor, interpretado por Ben Kingsley. Aunque están enamorados, a ambos les resulta difícil sobreponerse a sus miedos e inseguridades. La película, una de las 21 que compiten por el Oso de Oro, se centra sobre todo en el personaje del profesor, que ve cómo toda su vida se desestabiliza y corre el riesgo de perder la cabeza por amor.
El filme dividió a la prensa especializada. A pesar de los aplausos, algunos críticos echaron en falta una voz más personal de Coixet y no vieron convincente el trabajo de Cruz. Lo atribuyeron a que el proyecto no nació de la propia directora sino que fue un encargo.
De todas maneras, Coixet aseguró que desde que leyó el libro pensó que alguna vez alguien haría una película y que cuando le ofrecieron el guión de Nicholas Meyer quedó fascinada por cómo captó el espíritu de la novela y de la relación entre los personajes.
Penélope Cruz, por su parte, aseguró que los papeles difíciles “son una bendición para los actores”, y se manifestó interesada en volver a trabajar con la directora. (DPA)
En esta producción estadounidense, Cruz encarna a una estudiante cubana que inicia una relación con un profesor 30 años mayor, interpretado por Ben Kingsley. Aunque están enamorados, a ambos les resulta difícil sobreponerse a sus miedos e inseguridades. La película, una de las 21 que compiten por el Oso de Oro, se centra sobre todo en el personaje del profesor, que ve cómo toda su vida se desestabiliza y corre el riesgo de perder la cabeza por amor.
El filme dividió a la prensa especializada. A pesar de los aplausos, algunos críticos echaron en falta una voz más personal de Coixet y no vieron convincente el trabajo de Cruz. Lo atribuyeron a que el proyecto no nació de la propia directora sino que fue un encargo.
De todas maneras, Coixet aseguró que desde que leyó el libro pensó que alguna vez alguien haría una película y que cuando le ofrecieron el guión de Nicholas Meyer quedó fascinada por cómo captó el espíritu de la novela y de la relación entre los personajes.
Penélope Cruz, por su parte, aseguró que los papeles difíciles “son una bendición para los actores”, y se manifestó interesada en volver a trabajar con la directora. (DPA)
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