River perdióel rumbo

El crítico, por José Luis Ponsico de la agencia Télam.

17 Noviembre 2007
River Plate adquirió 42 futbolistas en seis años con José María Aguilar de presidente. Es un promedio de siete jugadores cada 12 meses, lo que representa una política contraria a la antigua tradición del club.
Durante décadas, River se enorgulleció de sus divisiones inferiores -como Lanús ahora-, y sólo incorporaba a futbolistas notables de otros equipos para refuerzar un estilo de juego. Eso era antes.
A partir de diciembre de 2001, River incursionó en el mercado internacional y contrató jugadores a diestra y siniestra: los colombianos Jerson González, Killian Viviercas, Jairo Patiño, Juan Carlos Toja y Nelson Rivas; los chilenos Abel Escalona, Marcelo Salas (volvió al club), Cristian Alvarez y Alexis Sánchez; los uruguayos Máximo Lucas, Martín Del Campo, Carlos Diogo y Marcelo Sosa; y el paraguayo Julio Cáceres.
A las ventas de futbolistas de élite como Andrés D'Alessandro, Martín Demichelis y Fernando Cavenaghi, les siguieron, a mediados de 2005, las millonarias transferencias de Javier Mascherano, "Lucho" González y Maxi López.
Para reemplazarlos se apeló a Andrés San Martín -sigue siendo de River, pero brilla en Arsenal-; Jonathan Santana, Diego Galván, Leonardo Talamonti, Leandro Fernández, Gabriel Loeschbor y el juvenil Gustavo Oberman.
Pasaron Leo Astrada y "Mostaza" Merlo por la dirección técnica, y en enero 2006 arribó Daniel Passarella. River disfrutó fugaces chispazos de Gallardo y de Fernando Belluschi -llegó en agosto 2006- y el ascenso de Gonzalo Higuain. Pero invirtió 15 millones de dólares en Federico Lussenhoff, Marco Ruben, Cristián Villagra, los arqueros Daniel Vega y Juan Marcelo Ojeda; Leonardo Ponzio, Mauro Rosales, Sixto Peralta, Rolando Zárate y Nicolás Sánchez. El defensor, ex Nueva Chicago, llegó sobre el filo y se lesionó. En síntesis: muchos nombres, ningún resultado.

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