20 Octubre 2007 Seguir en 
LONDRES.- El astro del reggae sudafricano Lucky Dube fue abatido a tiros en Johannesburgo, aparentemente durante un robo.
Dube era uno de los músicos sudáfricanos más conocidos internacionalmente y su asesinato ha conmocionado a sus connacionales y a los amantes de su música en todo el mundo.
El jueves por la noche, el cantante, de 43 años, había dejado a sus hijos en casa de unos parientes, cuando un grupo de asaltantes abrió la puerta de su coche y le disparó.
Desde que se dio a conocer la noticia, la BBC ha recibido más de 1.000 mensajes cada hora, y las estaciones de radio en Sudáfrica han recibido innumerables llamadas de oyentes que deseaban expresar su dolor e indignación.
Lucky Dube representa todo lo bueno y lo trágico de la Sudáfrica posterior al apartheid, porque se trata de un compositor y cantante que recorrió los escenarios del mundo con esa mezcla vital de reggae y música africana.
El álbum "Rastas never die" ("Los rastas nunca mueren") fue prohibido durante el apartheid.
Dube pertenecía a una larga lista de cantantes que usaron su repertorio rebelde para denunciar ese sistema antinatural de discriminación racial como política de Estado.
Criado por una madre sola que se sorprendió de ese embarazo, porque lo había intentado cinco veces sin resultados, terminó con un nombre de agradecimiento: Lucky ("alguien con suerte", en inglés).
En 1964, el año en el que Lucky llegó al mundo en el barrio de Ermelo, en la provincia occidental de Mpumalanga, Nelson Mandela iniciaba una larga condena de cárcel por decirles no a los opresores.
La Sudáfrica de los años 60 no era, pues, la más propicia para la libertad de las mayorías. No fue, además, una vida fácil, porque debido a la pobreza de nacimiento del pequeño talento, este vivió con su madre, sus abuela y un tío, sin mayores pausas entre mudanzas forzadas.
Apenas Lucky descubrió que sabía cantar, se fue a los bares y a su iglesia local, los lugares de reunión de la mayoría negra a la que le negaban el derecho de votar. Cuando sus compañeros de música fracasaron en sus intentos por persuadir a gente de dinero para que les comprara instrumentos, Lucky decidió escribir una pieza de teatro. Con lo obtenido por su actuación compraron una guitarra y así nació su grupo, Skyway. Años después, se unió a un grupo de nombre meloso: Love Brothers. Fue en esa época cuando escuchó a un cantante jamaiquino que traía un ritmo que difería un poco de los compases de ese jazz melodioso y rumbero que viene de los barrios pobres de Sudáfrica.
Luego de descubrir el reggae, Lucky lo cultivó con la imaginación de un poeta, hasta que las estaciones de radio blancas se dieron por vencidas y decidieron convertir ese cantante ecléctico en el primer artista negro en aparecer en sus programas. La música de Lucky es melodiosa y sus canciones de protesta tenían la magia de atraer hasta al más indiferente. Su musa siempre fue ese pueblo del que vino. (Especial)
Dube era uno de los músicos sudáfricanos más conocidos internacionalmente y su asesinato ha conmocionado a sus connacionales y a los amantes de su música en todo el mundo.
El jueves por la noche, el cantante, de 43 años, había dejado a sus hijos en casa de unos parientes, cuando un grupo de asaltantes abrió la puerta de su coche y le disparó.
Desde que se dio a conocer la noticia, la BBC ha recibido más de 1.000 mensajes cada hora, y las estaciones de radio en Sudáfrica han recibido innumerables llamadas de oyentes que deseaban expresar su dolor e indignación.
Lucky Dube representa todo lo bueno y lo trágico de la Sudáfrica posterior al apartheid, porque se trata de un compositor y cantante que recorrió los escenarios del mundo con esa mezcla vital de reggae y música africana.
El álbum "Rastas never die" ("Los rastas nunca mueren") fue prohibido durante el apartheid.
Dube pertenecía a una larga lista de cantantes que usaron su repertorio rebelde para denunciar ese sistema antinatural de discriminación racial como política de Estado.
Criado por una madre sola que se sorprendió de ese embarazo, porque lo había intentado cinco veces sin resultados, terminó con un nombre de agradecimiento: Lucky ("alguien con suerte", en inglés).
En 1964, el año en el que Lucky llegó al mundo en el barrio de Ermelo, en la provincia occidental de Mpumalanga, Nelson Mandela iniciaba una larga condena de cárcel por decirles no a los opresores.
La Sudáfrica de los años 60 no era, pues, la más propicia para la libertad de las mayorías. No fue, además, una vida fácil, porque debido a la pobreza de nacimiento del pequeño talento, este vivió con su madre, sus abuela y un tío, sin mayores pausas entre mudanzas forzadas.
Apenas Lucky descubrió que sabía cantar, se fue a los bares y a su iglesia local, los lugares de reunión de la mayoría negra a la que le negaban el derecho de votar. Cuando sus compañeros de música fracasaron en sus intentos por persuadir a gente de dinero para que les comprara instrumentos, Lucky decidió escribir una pieza de teatro. Con lo obtenido por su actuación compraron una guitarra y así nació su grupo, Skyway. Años después, se unió a un grupo de nombre meloso: Love Brothers. Fue en esa época cuando escuchó a un cantante jamaiquino que traía un ritmo que difería un poco de los compases de ese jazz melodioso y rumbero que viene de los barrios pobres de Sudáfrica.
Luego de descubrir el reggae, Lucky lo cultivó con la imaginación de un poeta, hasta que las estaciones de radio blancas se dieron por vencidas y decidieron convertir ese cantante ecléctico en el primer artista negro en aparecer en sus programas. La música de Lucky es melodiosa y sus canciones de protesta tenían la magia de atraer hasta al más indiferente. Su musa siempre fue ese pueblo del que vino. (Especial)







