27 Septiembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La Argentina sigue figurando como uno de los países con mayores niveles de corrupción en el mundo, según un informe difundido ayer por la organización Transparencia Internacional. El país aparece en el lugar 105 de la tabla de posiciones, sobre un total de 180 naciones relevadas, y se ubicó entre las naciones con mayor corrupción de América Latina, con apenas 2,9 puntos sobre 10 en cuanto a su calidad institucional.
Transparencia Internacional (TI) señaló que la corrupción en la Argentina es percibida como desenfrenada, de acuerdo con los parámetros del organismo. La directora regional para América de TI, Pfeiffer Silke, explicó que el índice de percepción de corrupción se basa en encuestas que la organización hace todos los años.
Sobre la Argentina, Silke indicó: “existe un alto nivel de informalidad en la gestión pública, hay una baja institucionalidad y las organizaciones de control son muy débiles”. “Hay una gran concentración de poder en el Ejecutivo y mucho riesgo de que la función pública no se controle. Se pierden muchos fondos y recursos; hay muy poca transparencia y de ahí se genera el gran riesgo de corrupción”, explicó.
“A la Argentina la tenemos con 2,9 puntos y es una nota que muestra un cierto estancamiento, ya que es el mismo nivel del año pasado. No hubo avances, ya que hay un divorcio entre el discurso y la práctica; se habla mucho y la acción es poca”, aseguró Silke.
El índice de Percepción de la Corrupción (IPC) es un instrumento de medición que publica cada año Transparencia Internacional. El IPC permite, a través del agregado de los resultados de diversas encuestas de organizaciones como el Banco Mundial, la Universidad de Columbia o el Foro Económico Mundial, puntuar a 180 países. Esa puntuación refleja las percepciones de empresarios, analistas de riesgo, especialistas financieros y otros, de la situación de la corrupción en cada país incluido en el índice.
A la cabeza del ranking, como los países percibidos como menos corruptos, están Dinamarca y Finlandia, con 9,4 puntos, y les sigue Suecia, con 9,3. Somalia y Myanmar, con una puntuación de 1,4 puntos, respectivamente, son los países con un mayor grado de percepción de corrupción.
“Un puntaje inferior a 3 es señal de que la corrupción es percibida como desenfrenada”, dice el informe elaborado por TI. España y Uruguay están en el puesto 25, con 6,8 y 6,7 puntos, respectivamente. (DyN)
Transparencia Internacional (TI) señaló que la corrupción en la Argentina es percibida como desenfrenada, de acuerdo con los parámetros del organismo. La directora regional para América de TI, Pfeiffer Silke, explicó que el índice de percepción de corrupción se basa en encuestas que la organización hace todos los años.
Sobre la Argentina, Silke indicó: “existe un alto nivel de informalidad en la gestión pública, hay una baja institucionalidad y las organizaciones de control son muy débiles”. “Hay una gran concentración de poder en el Ejecutivo y mucho riesgo de que la función pública no se controle. Se pierden muchos fondos y recursos; hay muy poca transparencia y de ahí se genera el gran riesgo de corrupción”, explicó.
“A la Argentina la tenemos con 2,9 puntos y es una nota que muestra un cierto estancamiento, ya que es el mismo nivel del año pasado. No hubo avances, ya que hay un divorcio entre el discurso y la práctica; se habla mucho y la acción es poca”, aseguró Silke.
El índice de Percepción de la Corrupción (IPC) es un instrumento de medición que publica cada año Transparencia Internacional. El IPC permite, a través del agregado de los resultados de diversas encuestas de organizaciones como el Banco Mundial, la Universidad de Columbia o el Foro Económico Mundial, puntuar a 180 países. Esa puntuación refleja las percepciones de empresarios, analistas de riesgo, especialistas financieros y otros, de la situación de la corrupción en cada país incluido en el índice.
A la cabeza del ranking, como los países percibidos como menos corruptos, están Dinamarca y Finlandia, con 9,4 puntos, y les sigue Suecia, con 9,3. Somalia y Myanmar, con una puntuación de 1,4 puntos, respectivamente, son los países con un mayor grado de percepción de corrupción.
“Un puntaje inferior a 3 es señal de que la corrupción es percibida como desenfrenada”, dice el informe elaborado por TI. España y Uruguay están en el puesto 25, con 6,8 y 6,7 puntos, respectivamente. (DyN)







