10 Enero 2007 Seguir en 
La confianza de la clase media en el sistema bancario parece estar recuperándose. Más de la mitad de los encuestados por la consultora Sociología y Mercado para LA GACETA respondió que, si tuviera ahorros, los depositaría en una entidad bancaria, una posibilidad que parecía lejana después del "corralito" de fines de 2001 y de la devaluación de enero de 2002.
Esa recuperación de la confianza no es total, puesto que un porcentaje todavía alto de las personas consultadas dijo que no pondría su dinero en manos del sistema bancario.
Para la encuesta, que se desarrolló entre el 15 y el 19 de diciembre, se consultó a 600 personas, de entre 18 y 70 años, residentes en la capital provincial y de 12 municipios del interior.
A la pregunta "Si tuviera ahorros ¿los depositaría en un banco?", el 50,5% dijo que sí lo haría, mientras que el 49% respondió con una negativa.
Idéntica pregunta, realizada en diciembre de 2002 (pocos meses después del "corralito" y de la devaluación), arrojó resultados muy diferentes. En ese entonces, sólo el 23,2% de los consultados dijo que guardaría su dinero en un banco, mientras que el 74,8% respondió que no dejaría sus ahorros en manos de una entidad de esas características. "De la comparación surge el grado de recuperación de la confianza de la población en el sistema bancario", dicen las conclusiones del estudio que condujeron Julio Chit y Roxana Laks.
Sin embargo, según expertos, es necesario matizar lo que dicen las estadísticas. "Es cierto que hay mayor cantidad de depósitos, pero se trata de montos pequeños (de $ 1.000, $ 2.000 o $ 5.000) y de corto plazo", explicó un asesor de inversiones bancarias.
"El que tiene más de $ 10.000 prefiere invertir. Se compra un auto o una casa. Y los ahorristas medios o grandes prefieren poner su dinero en un fondo común", agregó.
"El pequeño ahorrista muchas veces no sabe qué hacer con el dinero. No le alcanza para invertir en algo más grande y, por una cuestión de seguridad o para evitar gastarlo, prefiere no guardarlo en la casa. Entonces opta por un plazo fijo durante algunos meses, hasta que consigue juntar un monto más elevado. Pero la verdad es que los plazos fijos están dando un interés (6% anual) un índice menor que la inflación estadística (la que difunde el Gobierno) y que la real", concluyó.
Esa recuperación de la confianza no es total, puesto que un porcentaje todavía alto de las personas consultadas dijo que no pondría su dinero en manos del sistema bancario.
Para la encuesta, que se desarrolló entre el 15 y el 19 de diciembre, se consultó a 600 personas, de entre 18 y 70 años, residentes en la capital provincial y de 12 municipios del interior.
A la pregunta "Si tuviera ahorros ¿los depositaría en un banco?", el 50,5% dijo que sí lo haría, mientras que el 49% respondió con una negativa.
Idéntica pregunta, realizada en diciembre de 2002 (pocos meses después del "corralito" y de la devaluación), arrojó resultados muy diferentes. En ese entonces, sólo el 23,2% de los consultados dijo que guardaría su dinero en un banco, mientras que el 74,8% respondió que no dejaría sus ahorros en manos de una entidad de esas características. "De la comparación surge el grado de recuperación de la confianza de la población en el sistema bancario", dicen las conclusiones del estudio que condujeron Julio Chit y Roxana Laks.
Sin embargo, según expertos, es necesario matizar lo que dicen las estadísticas. "Es cierto que hay mayor cantidad de depósitos, pero se trata de montos pequeños (de $ 1.000, $ 2.000 o $ 5.000) y de corto plazo", explicó un asesor de inversiones bancarias.
"El que tiene más de $ 10.000 prefiere invertir. Se compra un auto o una casa. Y los ahorristas medios o grandes prefieren poner su dinero en un fondo común", agregó.
"El pequeño ahorrista muchas veces no sabe qué hacer con el dinero. No le alcanza para invertir en algo más grande y, por una cuestión de seguridad o para evitar gastarlo, prefiere no guardarlo en la casa. Entonces opta por un plazo fijo durante algunos meses, hasta que consigue juntar un monto más elevado. Pero la verdad es que los plazos fijos están dando un interés (6% anual) un índice menor que la inflación estadística (la que difunde el Gobierno) y que la real", concluyó.







