09 Octubre 2006 Seguir en 
Mientras algunos grandes se pelean para definir si los horarios de la teledeben ser respetados o no, y nos tienen a todos como dobles espectadores desus peleas y de esa misma tele, otros miran cómo los chicos no sólo miransino cómo aparecen en la caja cada vez más boba, bobísima.
Si bien el tratamiento de noticias sobre los chicos en la prensa aumentó un5% respecto de 2004, en la mayoría de los casos cuando se habla de ellos selos vincula con situaciones de violencia (drogas, violaciones, atracos,indigencia, maltrato, exclusión) y sus voces contadas veces ayudan areflejar su realidad.
De acuerdo con un estudio realizado por la organización Periodismo Social, ala hora de hablar de temas de chicos la violencia y la educación parecen serlos tópicos excluyentes.
Pero el estudio muestra, además, que cuando se habla de niños, niñas yadolescentes, las menciones suelen ser, en el 20% de los casos, de sólo unpárrafo (entre 250 y 500 caracteres).
Por otro lado, cuando se los consultacomo fuentes ocupan sólo el 3,8% de los recursos informativos con los quecuentan los medios de comunicación.
¿Cómo hacer una nota sobre dibujos animados sin hablar con chicos? ¿Por quéplanear obras de infraestructura faraónicas, que ellos sufrirán de grandes,sin que hablen? ¿Por qué ningún diario de alcance nacional tiene unsuplemento infantil decente, que estimule el crecimiento mental yespiritual?
"Los medios nos representan como chicos lindos, como chicos conflictivos,como chicos que marcan una nueva tendencia, como chicos consumidores, peronunca como chicos que tenemos algo importante para decir", se quejan.
"La participación de los chicos en la sociedad debe ser real. Eso significaque puedan expresarse y ser escuchados. Para eso los periodistas tienen unalabor fundamental: informar para que se pueda discutir la agenda pública ydesde esa construcción mejorar la calidad de vida de los chicos", evaluóEduardo de Miguel, editor del informe.
Y así como sucede con los chicos, los ancianos tampoco son tenidos en cuentapor los medios. Tal vez, a veces, como objeto de noticias, pero nunca comosujetos de información que excedan la curiosidad o el trágico accidente enel geriátrico.
En definitiva, los medios apuntan a hombres y mujeres de edad madura y, comofiel reflejo de lo que es la realidad, hacen oídos sordos a la existencia deotros grupos etarios que parecen no existir, que consumen a través delbolsillo de otros o que no plasman sus opiniones al momento de votar.
En este punto, es curioso como mientras las publicidades nos muestran cuántose aprende de la sinceridad e inocencia de los chicos, los espacios deinformación van en sentido contrario. Cómo enseñan que lo mejor viene con elretiro y la AFJP, y de qué forma silencian a los ancianos.
Los locos, dirán algunos, junto con los chicos son los que dicen la verdad.Tal vez por eso a unos y a otros no se les da mucho espacio. Una lástima denecios. Si a Mafalda la hubiéramos escuchado a tiempo, otra hubiera sidonuestra historia. (Por Ariel Neuman, Agencia MP)
Si bien el tratamiento de noticias sobre los chicos en la prensa aumentó un5% respecto de 2004, en la mayoría de los casos cuando se habla de ellos selos vincula con situaciones de violencia (drogas, violaciones, atracos,indigencia, maltrato, exclusión) y sus voces contadas veces ayudan areflejar su realidad.
De acuerdo con un estudio realizado por la organización Periodismo Social, ala hora de hablar de temas de chicos la violencia y la educación parecen serlos tópicos excluyentes.
Pero el estudio muestra, además, que cuando se habla de niños, niñas yadolescentes, las menciones suelen ser, en el 20% de los casos, de sólo unpárrafo (entre 250 y 500 caracteres).
Por otro lado, cuando se los consultacomo fuentes ocupan sólo el 3,8% de los recursos informativos con los quecuentan los medios de comunicación.
¿Cómo hacer una nota sobre dibujos animados sin hablar con chicos? ¿Por quéplanear obras de infraestructura faraónicas, que ellos sufrirán de grandes,sin que hablen? ¿Por qué ningún diario de alcance nacional tiene unsuplemento infantil decente, que estimule el crecimiento mental yespiritual?
"Los medios nos representan como chicos lindos, como chicos conflictivos,como chicos que marcan una nueva tendencia, como chicos consumidores, peronunca como chicos que tenemos algo importante para decir", se quejan.
"La participación de los chicos en la sociedad debe ser real. Eso significaque puedan expresarse y ser escuchados. Para eso los periodistas tienen unalabor fundamental: informar para que se pueda discutir la agenda pública ydesde esa construcción mejorar la calidad de vida de los chicos", evaluóEduardo de Miguel, editor del informe.
Y así como sucede con los chicos, los ancianos tampoco son tenidos en cuentapor los medios. Tal vez, a veces, como objeto de noticias, pero nunca comosujetos de información que excedan la curiosidad o el trágico accidente enel geriátrico.
En definitiva, los medios apuntan a hombres y mujeres de edad madura y, comofiel reflejo de lo que es la realidad, hacen oídos sordos a la existencia deotros grupos etarios que parecen no existir, que consumen a través delbolsillo de otros o que no plasman sus opiniones al momento de votar.
En este punto, es curioso como mientras las publicidades nos muestran cuántose aprende de la sinceridad e inocencia de los chicos, los espacios deinformación van en sentido contrario. Cómo enseñan que lo mejor viene con elretiro y la AFJP, y de qué forma silencian a los ancianos.
Los locos, dirán algunos, junto con los chicos son los que dicen la verdad.Tal vez por eso a unos y a otros no se les da mucho espacio. Una lástima denecios. Si a Mafalda la hubiéramos escuchado a tiempo, otra hubiera sidonuestra historia. (Por Ariel Neuman, Agencia MP)
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