No es equitativa la accesibilidad a una dieta armónica

Las patologías más comunes tienen que ver con el aumento de lípidos en la sangre, el riesgo de producir infartos y la generación de colesterol.

28 Abril 2006
La organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) consideró que la disponibilidad de alimentos en Argentina es plena, "aunque el problema no es la abundancia, sino la accesibilidad de grupos poblacionales a una dieta armónica y variada", aseguró una especialista.

En este sentido, Elsa Longo, profesora titular de la cátedra de Educación en Nutrición de la UBA, dijo que "hay que orientar a la población para acceder a una mejor alimentación con los alimentos disponibles y accesibles".

En declaraciones realizadas en el programa "Encrucijadas", la investigadora se refirió también a la malnutrición y a los problemas de la nutrición por exceso y los problemas por defecto.

En esta última categoría incluyó a los alimentos con carencias que generan desnutrición, como la falta de hierro, provocador de anemias nutricionales en grupos de población sensibles y vulnerables como las mujeres embarazadas o en edad fértil y a los niños pequeños.

Longo rescató la necesidad de instrumentar políticas de Estado para atacar adecuadamente aquellas falencias. Y un ejemplo a destacar fue la decisión de fortificar con hierro alimentos como las harinas de consumo común, e indicarlo en las etiquetas de los envases que se venden en los supermercados.

Durante el año anterior se elaboró por primera vez una encuesta nacional de nutrición, realizada por el Ministerio de Salud de la Nación, sobre la base de visitas a unos 40 mil hogares en todo el país.

El testeo se realizó para investigar a las franjas más vulnerables, como la población materno infantil. Está pendiente la misma investigación sobre los adultos hombres o personas de la denominada tercera edad. Otra de las iniciativas ponderadas por la actual asesora en Nutrición de la Dirección Nacional de Salud Materno Infantil de aquella dependencia oficial, fue la confección de las guías alimentarias, referidas a la alimentación de los primeros tiempos de la vida de los bebés.

Admitió que los mensajes básicos contenidos en las mencionadas guías -unos 10-, están dirigidos a los pobladores urbanos y suburbanos, que constituyen el 98 % de los habitantes del país.

Apenas un 2 %, según los especialistas, reside en zonas rurales.

En cuanto a los excesos alimentarios, describió las consecuencias que generan. Por una cuestión de cambio de hábitos y culturales en materia laboral, la primera consecuencia es el sedentarismo y las enfermedades que de ahí se pueden derivar, como las cardiovasculares y la obesidad.

Las patologías más comunes tienen que ver con el aumento de lípidos en sangre, el serio riesgo de producir infartos y la generación del temido LDL, o colesterol malo.

La dieta alimentaria debería ser variada y estar compuesta por carnes rojas (vaca), blancas y verduras y hortalizas, porque de ese equilibrio se obtienen siempre buenos resultados.

La investigadora se pronunció por un trabajo conjunto con la industria para desarrollar alimentos que tengan un poco más de valor agregado nutricional.

Por último, aseguró que en materia de difusión alimentaria, "lamentablemente la nutrición está de moda desde el punto de vista estético y muchas veces éste distorsiona el sentido de la buena alimentación". (Télam-UBA).

Tamaño texto
Comentarios