30 Diciembre 2007 Seguir en 
Son como hermanos de sangre. Disfrutan y luchan día a día por una misma pasión. Se cuidan, aconsejan, en fin, son el uno para el otro. Se mueven como mosqueteros inseparables. Son los chicos del ayer, que sueñan con bañarse de gloria gracias a esa pasión llamada golf. Son los chicos del hoy, del mañana. Son los jóvenes graduados de profesionales.
Siempre miran hacia adelante, como ellos mismos lo predicaron, exactamente, hace un año durante una entrevista con LA GACETA. “Perseguimos nuestro sueño de jugar como profesionales y para ello peleamos día a día. Somos los ‘aspirantes a profesional pobres’, pero con mucha energía para dar”, contaba su verdad detrás de bambalinas Pedro Caram, el segundo tucumano mejor ubicado en la Escuela Clasificatoria del Tour de Profesionales de Golf (fue 41°), que desde aquella frase logró superar varias preclasificaciones, además de cortes clasificatorios en los Abiertos de Salta y de San Luis. Así sumó puntos para el Tour de las Américas.
A las vivencias y el crecimiento de “Rufay” se sumaron las de “Jambao”, Giorgio Sogno, que dejó de lado el diván (es psicólogo) y se aventuró en esta corrida. “Me pasaron cosas muy fuertes este año y brindo por eso. En agosto me animé a jugar el Abierto de Salta siendo aún aficionado y me fue bien. Jugué la preclasificación y después llegué al torneo, aunque no pasé el corte. Después, viajé al Abierto de Mendoza, gané la “pre” y terminé en el puesto 17, algo increíble para mí”, cuenta emocionado Giorgio, quien en la Escuela del TPG finalizó 25° y se ganó la posibilidad de jugar directamente todos los torneos del tour, sin la necesidad de “sufrir” en las “pre”.
Para Enrique Seibert, 2007 fue un año regular. Gozó de un inicio de calendario importante -se clasificó en Bahía Blanca y Paraná-, aunque luego perdió intensidad y ello le costó quedar muy lejos en la Escuela, sobre el final de la temporada. Ahora deberá seguir su lucha para ingresar a los torneos. “Uno debe aprender de lo bueno y de lo malo, siempre hay que rescatar algo”, admite Seibert, que renunció hace poco a su trabajo en una maderera para dedicarse de lleno al golf. “Ojalá encuentre un auspiciante que me ayude”, reza.
Amigos en todo
En un deporte como el golf, donde prima el individualismo, los chicos omiten la regla y explican por qué. “No sólo compartimos hoteles, hostels, comidas, vivencias, sino también tratamos de ayudarnos unos a otros. De armar nuestras estrategias de juego en conjunto; de apoyarnos en todo sentido. Somos como una familia y pensamos como tal”, expresan a coro los graduados, que ahora sueñan con la maestría.
Las palabras de Pedro Caram, Giorgio Sogno y Enrique Seibert bien podrían ser el discurso de otros buscadores de ilusiones que, al igual que ellos, pelean para llegar, algún día, a emular los pasos de hombres consagrados como Andrés Romero, César Monasterio, Eduardo Argiró y César Costilla.
Ellos son Nelson Ledesma, Luis Romero, Jorge Monroy, Luis Argiró, Marcial Romero, Pablo Leguizamón, Alberto Romero y Diego Campos. O Julio Núñez, que poco a poco se va consolidando gracias a su regularidad.
También están los que quieren pegar el salto, como el concepcionense Einar Lange, Víctor Saracho o Armando Zarlenga (h), en un futuro no muy lejano.
- En Estados Unidos. Con un total de 223 golpes, Armando Zarlenga (h) se ubica en la posición 43 del Orange Bowl, que sigue liderado por el alemán Sean Einhaus.
- Jockey Club. Hubo acción golfística en la cancha nueva de avenida Perón, y de la mejor. Ayer se realizó el medal play a 18 hoyos “Feliz año Nuevo”, que consagró a Juan Pablo Molina (14) como el aficionado destacado en la categoría 0-18. El campeón necesitó de una ronda de 69 impactos para relegar a la segunda colocación a Raúl y Hugo Núñez (9 y 11 de handicap), quienes hicieron 72. En tanto, en 19-39 el título de esta competencia mixta fue para Nicolás Núñez (25), que descolló tras firmar 63 golpes. Segunda fue Ana Paula Santillán (30) con 30. Completó el podio Alberto Mazzeo (21) con 71. Este fue el último torneo de la temporada 2007 del Jockey Club.
- La Corona. Un asado de camaradería fue la mejor despedida para los aficionados que se dieron cita en el campo de La Corona Golf Club para disputar el torneo clausura “Coca Cola”, a 18 hoyos. En la categoría 0-9 fue Pedro Fernández (9 y 72) quien se llevó los honores al vencer por la vía del desempate automático a Carlos Nieto (0). En 10-16, Héctor Moreno (13), con 63, relegó los 67 golpes de Pablo Zacarías (14). Mientras tanto, Santiago Fiol (17) conquistó la sección 17-24, gracias a un buen recorrido de 67. Lo secundó Sergio Minitti (21) con 74. Por último, en 25-36, José Soria (26 y 64) resultó ser el ganador, mientras que Agustín Passade (36) fue su escolta.
Siempre miran hacia adelante, como ellos mismos lo predicaron, exactamente, hace un año durante una entrevista con LA GACETA. “Perseguimos nuestro sueño de jugar como profesionales y para ello peleamos día a día. Somos los ‘aspirantes a profesional pobres’, pero con mucha energía para dar”, contaba su verdad detrás de bambalinas Pedro Caram, el segundo tucumano mejor ubicado en la Escuela Clasificatoria del Tour de Profesionales de Golf (fue 41°), que desde aquella frase logró superar varias preclasificaciones, además de cortes clasificatorios en los Abiertos de Salta y de San Luis. Así sumó puntos para el Tour de las Américas.
A las vivencias y el crecimiento de “Rufay” se sumaron las de “Jambao”, Giorgio Sogno, que dejó de lado el diván (es psicólogo) y se aventuró en esta corrida. “Me pasaron cosas muy fuertes este año y brindo por eso. En agosto me animé a jugar el Abierto de Salta siendo aún aficionado y me fue bien. Jugué la preclasificación y después llegué al torneo, aunque no pasé el corte. Después, viajé al Abierto de Mendoza, gané la “pre” y terminé en el puesto 17, algo increíble para mí”, cuenta emocionado Giorgio, quien en la Escuela del TPG finalizó 25° y se ganó la posibilidad de jugar directamente todos los torneos del tour, sin la necesidad de “sufrir” en las “pre”.
Para Enrique Seibert, 2007 fue un año regular. Gozó de un inicio de calendario importante -se clasificó en Bahía Blanca y Paraná-, aunque luego perdió intensidad y ello le costó quedar muy lejos en la Escuela, sobre el final de la temporada. Ahora deberá seguir su lucha para ingresar a los torneos. “Uno debe aprender de lo bueno y de lo malo, siempre hay que rescatar algo”, admite Seibert, que renunció hace poco a su trabajo en una maderera para dedicarse de lleno al golf. “Ojalá encuentre un auspiciante que me ayude”, reza.
Amigos en todo
En un deporte como el golf, donde prima el individualismo, los chicos omiten la regla y explican por qué. “No sólo compartimos hoteles, hostels, comidas, vivencias, sino también tratamos de ayudarnos unos a otros. De armar nuestras estrategias de juego en conjunto; de apoyarnos en todo sentido. Somos como una familia y pensamos como tal”, expresan a coro los graduados, que ahora sueñan con la maestría.
Cada vez son más los chicos que se ilusionan con llegar
Las palabras de Pedro Caram, Giorgio Sogno y Enrique Seibert bien podrían ser el discurso de otros buscadores de ilusiones que, al igual que ellos, pelean para llegar, algún día, a emular los pasos de hombres consagrados como Andrés Romero, César Monasterio, Eduardo Argiró y César Costilla.
Ellos son Nelson Ledesma, Luis Romero, Jorge Monroy, Luis Argiró, Marcial Romero, Pablo Leguizamón, Alberto Romero y Diego Campos. O Julio Núñez, que poco a poco se va consolidando gracias a su regularidad.
También están los que quieren pegar el salto, como el concepcionense Einar Lange, Víctor Saracho o Armando Zarlenga (h), en un futuro no muy lejano.
Por los fairways
- En Estados Unidos. Con un total de 223 golpes, Armando Zarlenga (h) se ubica en la posición 43 del Orange Bowl, que sigue liderado por el alemán Sean Einhaus.
- Jockey Club. Hubo acción golfística en la cancha nueva de avenida Perón, y de la mejor. Ayer se realizó el medal play a 18 hoyos “Feliz año Nuevo”, que consagró a Juan Pablo Molina (14) como el aficionado destacado en la categoría 0-18. El campeón necesitó de una ronda de 69 impactos para relegar a la segunda colocación a Raúl y Hugo Núñez (9 y 11 de handicap), quienes hicieron 72. En tanto, en 19-39 el título de esta competencia mixta fue para Nicolás Núñez (25), que descolló tras firmar 63 golpes. Segunda fue Ana Paula Santillán (30) con 30. Completó el podio Alberto Mazzeo (21) con 71. Este fue el último torneo de la temporada 2007 del Jockey Club.
- La Corona. Un asado de camaradería fue la mejor despedida para los aficionados que se dieron cita en el campo de La Corona Golf Club para disputar el torneo clausura “Coca Cola”, a 18 hoyos. En la categoría 0-9 fue Pedro Fernández (9 y 72) quien se llevó los honores al vencer por la vía del desempate automático a Carlos Nieto (0). En 10-16, Héctor Moreno (13), con 63, relegó los 67 golpes de Pablo Zacarías (14). Mientras tanto, Santiago Fiol (17) conquistó la sección 17-24, gracias a un buen recorrido de 67. Lo secundó Sergio Minitti (21) con 74. Por último, en 25-36, José Soria (26 y 64) resultó ser el ganador, mientras que Agustín Passade (36) fue su escolta.







