Vega llamó, pidió y recibió el mejor regalo
Viernes 24 de Octubre de 2008 | Figura dentro de la cancha, el goleador se metió la gente en el bolsillo, al igual que Pérez. Por Leo Noli - Redacción LA GACETA

Las reverencias desde los cuatro costados del estadio fueron el mejor premio que pudo haber recibido ayer Daniel Vega. El nuevo hombre fuerte de San Martín llamó al 0800-gol y los resultados quedaron a la vista de todos. Desde la señora que nada entendía de este deporte tan lindo, hasta el pobre de Mario Cuenca, que sufrió la exquisita definición -con suspenso- siguieron con atención la picardía del delantero, que vivió su noche soñada.
Y ello no sólo se debe a su conquista, sino a toda la sangre derramada en cada incursión hacia el arco de los del Viaducto. Vega, siempre caritativo con el resto de sus compadres, sacó de su arsenal una bomba y supo detonarla a tiempo. Bien por “Trapito”, siete puntos para él; el Santo de Oro es suyo.
En Bolívar y Pellegrini no hubo medalla de bronce, sí tres de plata. Facundo Pérez Castro y Matías Villavicencio, los estandartes del medio campo y de la defensa del “santo”, fueron vitales. Ambos le sacaron lustre al balón de tanto ir y venir, y nunca se dieron por vencidos ante la adversidad. Siete puntos para ellos. El otro destacado fue Patricio Pérez (7). El armador volvió con todo al equipo, tras su lesión, y fue clave en algunos pasajes del partido. Por temas ajenos al fútbol, “Pato” no estará ante Vélez. Lo van a extrañar.
Prolijo por donde se lo mire, el conjunto de Carlos Roldán mantuvo una línea positiva. Ninguno de los muchachos desentonó en exceso, aunque en el inicio del pleito se haya visto una que otra desconcentración en el fondo. Por fortuna, San Martín apostó y ganó. ¿Y Arsenal? Flojo, amarrete.
Línea por línea, “Anguila” Gutiérrez (6) no tuvo demasiado trabajo. Salvo en el final, cuando descolgó una bocha complicada y evitó peligro en su casa. Atrás, Germán Noce (6) y Juan Monge (5). El capitán, esta vez no fue el “Patrón” de siempre. En el medio, Ramiro Leone (5) fue lo más flojito del equipo y ayer se lo extraño bastante. Levantó en el complemento. En tanto, Marcelo Quinteros (6) y Pablo Cantero (6) aprobaron el examen. Bien por los dos.
Gustavo Ibáñez (6) fue el “Rayo” habitual, Pobre Jossimar Mosquera. El morocho lloraba de nervios cada vez que “El Ratón” lo encaraba, porque siempre perdía.
En fin, hubo varios puntos altos en el “santo”. Vélez, agarrate.
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