El piloto Lord: preocupado, pero también ocupado

Ernesto Lord se mantiene muy activo por su condición de productor agrícola.

25 Mar 2020

Está en una carrera distinta con respecto a las que solía vivir hasta hace un tiempo por caminos polvorientos de la provincia y del país. Pero pone la misma pasión. Ernesto Lord está preocupado por la crisis sanitaria mundial que genera el coronavirus. Pero también está ocupado por aportar su granito de arena, como productor de alimentos en el campo. “Es una actividad de necesidad y urgencia, así que hay que ponerle el lomo todos los días”, dice el piloto que supo ganarse elogios en competencias del rally provincial y nacional.

Ernesto dice sobrellevar la responsabilidad con calma, y que las actividades que desarrolla junto con su papá, Peter, son muy similares a las que hacía antes de que se declarara la pandemia y se ordenara un aislamiento social para tratar de combatirla.

EN LA GRANJA. El trabajo ocupa el tiempo del piloto.

“Trabajo igual que antes. Lo nuestro es producir pollos y cerdos, lo cual implica nuestra presencia todos los días. El Decreto de Necesidad y Urgencia de la Nación determinó que nuestro rubro de productores agrícolas siga adelante con las actividades. Pero a la tranquilidad que esto da, porque entre otras cosas permite mantener la fuente laboral, hay que oponerle la preocupación que genera tener que salir todos los días a la calle y arriesgar la integridad de Sofía, mi novia, que vive conmigo y no sale de la casa. Pero bueno, las cosas son así y para obstruir todo peligro tomamos las medidas de prevención necesarias”, destacó.

Ernesto dijo que, ante lo que está sucediendo, hay cosas que no se pueden obviar. “Lo hago yo, todos lo debemos hacer, mientras estemos en contacto con otra gente, y mientras nos desplacemos de un lugar a otro. La precaución es lo primero, con guantes, barbijos, alcohol en gel. Del mismo modo, a todos nuestros empleados les proveemos estos elementos y exigimos que los usen. Así estamos aportando nuestro granito de arena junto con mi papá para que los 15.000 pollos semanales que alimentan unas 30.000 personas puedan seguir en producción”.

Queda claro que los días de Lord son de trabajo a full. “Me levanto bien temprano. Voy al departamento de mi papá y allí, por teléfono, organizamos el día con los choferes. Una parte importante es el contacto con el ingeniero zootecnista, Marcos Viglini, que es el encargado de nuestro criadero de cerdos de 300 madres. Son siete las granjas que tenemos para poder alcanzar esa producción”, describe.

Pero no todo termina allí. “El día anterior ya dejamos todo organizado. Una parte importante es la producción de alimento balanceado para abastecer la producción en la fábrica; nuestro encargado es Miguel. Paralelo a eso, mi papá se encarga de mantener la producción de granos en Rosario de la Frontera, en compañía de su socio, Julio Borloz. Y bueno, luego de organizar todo, yo como encargado de la producción y comercialización de pollos salgo a recorrer las granjas”.

¿Hay espacio para el tiempo libre?, se le pregunta. “Eso depende, mis días son muy largos en general, pero no siempre. Ayer, por ejemplo, al ser feriado todo fue distinto porque ya al mediodía tenía todas las recorridas hechas. Entonces opté por volver rápido a casa a cumplir con la cuarentena”, contó.

Lord también detalló que vive en un departamento chiquito: “así que no puedo hacer mucha actividad física. Me queda prenderme en alguna serie o película en Netflix, dormir todo lo que pueda, tal vez jugar a algún juego de mesa. De paso, le hago el aguante a Sofía, que está a cinco finales para recibirse de odontóloga. Está estudiando mucho”.

Para el final, una lógica referencia a las carreras. “Sólo estar a la expectativa de volver algún día a correr -se ilusiona-. El auto está listo; mientras, la adrenalina corre”.

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