La violencia le ganó al deporte

Los pilotos tucumanos quedaron impresionados.

04 Feb 2020

“Nunca había visto tanta gente peleándose”, dijo impactado Pablo Morán. El piloto concepcionense compitió el domingo en la segunda fecha del Torneo de Verano del Rally Catamarqueño en El Rodeo. La competencia trascendió más allá de la región y tuvo exposición en todo el país por la viralización de varios videos que no mostraban autos levantando polvo, sino gente repartiendo golpes, tirando ladrillos e insultando.

“Empezó, como quien dice en la jerga, una batalla campal: todos contra todos, nadie sabía quién era quién”, describió Daniel Giambroni, otro que formó parte del grupo de tucumanos que compitió. “La intención era divertirse con los amantes del deporte motor”, agregó. Y no estaba mal pensar eso porque en el predio del circuito Los Rincones había mucho público entusiasmado y el parque automotor, de buena cantidad, alentaba a creer que se iba a vivir una fiesta. “Lamentablemente, por cuestiones de la mala organización, se empezó a generar malestar”, comentó el piloto.

En la lista de complicaciones se pueden anotar: el horario de inicio (13.30) podría haber sido más temprano, hubo retrasos y cancelaciones de especiales porque los pisos no estaban lo suficientemente óptimos. Ni la mitad de autos pudo completar el plan de competencia que de tres pruebas cronometradas pasó a dos. Con la pelea, la mayoría sólo pudo completar una pasada.

AGRESIVOS. Algunos usaron ladrillos para agredir impunemente.

Para Morán todo eso no justifica lo ocurrido. “No creo que sea culpa de los organizadores porque las cosas pueden salir bien o mal, pero hablando las personas se entienden, no a las piñas”, reflexionó. El concepcionense estima que la gresca duró entre dos y tres minutos. Según su relato, había familias con niños en lo que fue el primer conflicto que motivó la suspensión de la carrera. El problema se generó porque un binomio quedó “enganchado” y quería largar nuevamente. La negativa, tal como lo establece el reglamento, generó enojo y discusiones que desembocaron en la trifulca.

Morán optó por dar vuelta su máquina y regresar al parque cerrado. Allí lo esperaba su hermano que también estaba en competencia. “Él volvió al lugar para ver qué sucedía”, le pasó la posta en el relato a Mauricio.

CANTINA. La segunda pelea empezó cerca de la zona de cómputos.

“Luego se volvieron a agarrar en una cantina. Yo intenté separar porque pensé que eran todos contra uno y no: eran todos contra todos. Volaban sillas y piedras. Unos chicos agarraron envases de vidrio y yo no me quise meter. Hay que agradecer que no pasó a mayores porque podríamos estar lamentando una víctima fatal”, comentó Mauricio más detalles del video que circula por las redes sociales.

Reflejo

Juan Manuel Santos también compitió, pero abandonó las tierras catamarqueñas apenas finalizó el recorrido. “Me enteré de lo que pasó por mi navegante. Espero que el año que viene se siga corriendo y que todos entiendan, sepan disculparse. Esto ya no tiene que suceder, más después del episodio de Villa Gessell hay que entender que, con la violencia, no se resuelve nada”, hizo referencia Santos al incidente en el que 10 rugbiers están acusados de provocarle lesiones mortales a un joven.

Pablo Morán también reflexionó en ese sentido. “Creo que es un reflejo de lo que vivimos todos los días. La gente está intolerable a todo. Todos quieren tener la razón y ya no hay diálogo, todo es malestar”, analizó decepcionado el piloto que también corre el Rally Argentino. Y agregó: “hubo suerte porque no se produjo una tragedia. La pelea terminó por el ladrillazo en la cabeza a un hombre que empezó a sangrar mucho, sino seguían”.

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