Cartas de lectores

30 Nov 2019 Por LA GACETA

Peaje fiscal

Cuarenta familias dependen de que a nuestra PyME le vaya bien. Con la Resolución 106/09 no sólo nos ponen trabas para vender fuera de la provincia sino que ahora nuestros principales proveedores se van a dar de baja de Tucumán y nos dejan de vender porque no quieren someterse a este planteo injusto. ¿Qué puedo hacer? Necesito la materia prima que sólo se produce en otras provincias para poder trabajar. ¿Hay que rogar que me dejen trabajar en mi provincia? ¿Me tengo que ir? ¿Cierro definitivamente? ¿O simplemente despido gente y achico la empresa? Rentas Tucumán nos pone a todos en la misma bolsa, obligando hasta a las pequeñas empresas a hacerse agentes de retención y percepción de IIBB, volviéndose inmediatamente más caras, perdiendo competitividad contra nuestros vecinos, pagando multas por los errores y muchísimas veces pagando el IIBB cuando los cheques vienen devueltos. Como Estado sólo exprimís a las empresas, las empresas se cansan y contratan menos personal, tenés que salir a dar empleo público, te alcanza menos y menos la plata. Es sentido común. Sin PyMEs que inviertan no hay salida laboral. Las grandes empresas contratan mucho menos gente que nosotros. Ruego a nuestros gobernantes retractarse y hacer uso del sentido común. Tucumán no puede seguir multiplicando la pobreza.

Carlos Damián Rivadeneira

Avenida Roca 1.995

San Miguel de Tucumán

Medicamentos

Hace unos días, un médico me recetó un medicamento inyectable. Tres inyecciones. Adquiero en una farmacia el medicamento y me venden seis. Me explican que el laboratorio los envasa con esa cantidad. Que no viene otro con tres ampollas. Que no se lo puede abrir para el menudeo. A  los días veo y escucho un programa nocturno en la TV y da la casualidad que uno de los participantes del mismo era un dirigente de una asociación de farmacéuticos porteños, planteando casos similares. Dando una “clase” magistral sobre el precio, envase, venta, etcétera de los medicamentos en nuestro país. Explicaba que en los Estados Unidos era distinto. Allá uno asiste a un profesional, este lo medica y luego va a la farmacia a adquirir los medicamentos. Y allí está la diferencia. Si el facultativo pone en la receta tres unidades, la farmacia le vende tres. Acá por el troquel, por la Obra social, por los laboratorios, por los medicamentos de venta libre, por los blíster, por las malas administraciones, etcétera, nos vemos perjudicados. Falta una legislación que cuide el “bolsillo” de los ciudadanos. Falta una ley que nos proteja, que adquiramos lo que necesitamos y no llegar -en muchos casos- a terminar teniendo una pequeña farmacia en nuestros hogares, con el consabido deterioro económico que aumenta el que vivimos desde hace más de 30 años. Pueda ser que estas líneas sean leídas por algún legislador que pueda llegar al poder político y presentar un proyecto que haga menos onerosa la adquisición de medicamentos recetados.  Me recetan cinco unidades, me venden cinco. Así de fácil.

Hugo César Navarro

Avenida Francisco de Aguirre 1.582

San Miguel de Tucumán

La partición de Palestina

No son soslayables las palabras de Mike Pompeo, el hombre de la política exterior del republicano Donald Trump en tanto incursiona en el terreno del absurdo y de la prepotencia de los fuertes. “Estados Unidos ya no considera que las colonias israelíes en Cisjordania sean “per se” inconsistentes con el derecho internacional”. Durante los últimos 40 años la posición estadounidense fue otra: la de estar a la expectativa de los acontecimientos y no avalar que por parte de Israel se violente el derecho internacional. Y, particularmente, la Convención de Ginebra de 1949 (la cuarta) que vela por el status de los territorios ocupados durante una acción militar a los que no se debe poblar con grupos de personas ajenas a ese territorio. Y eso, es, precisamente lo que fomentó y concretó Israel. La potencia ocupante. Mientras tanto, como una “distracción diplomática” se viene hablando y gestionando desde los acuerdos de Oslo acompañados de las gestiones improductivas del autodenominado “Cuarteto para la paz en Medio Oriente”. La heterogeneidad de su integración hace suponer en la imposibilidad desde la simiente de que puedan lograr la proclamada paz en la región. ¿Por qué? Surge como corolario natural y simple: porque en una misma mesa la ONU (la “partera de los siameses” que concretó la partición de Palestina hace 72 años) mal puede llevarse con los otros miembros, la Unión Europea, EEUU y Rusia. Cada uno de estos tres integrantes tiene intereses y alianzas con Israel que no le garantizan a los palestinos ecuanimidad en sus apreciaciones. Muy distinto y positivo sería que se aplicara el sistema que significó el fin de la guerra de más de cincuenta años entre las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el gobierno de ese país. En La Habana, durante cuatro años, sin intervención ajena, resolvieron el acuerdo final que le valió al presidente colombiano de entonces, Juan Manuel Santos, el Nobel de la paz en 2016. Esto es, comparando, que el gobierno de Israel y la Autoridad Nacional Palestina, sólo ellos y con garantes que acompañen, puedan analizar y negociar frente a frente la situación. Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU son, mayoritariamente, vinculantes para los estados miembros.  Israel lo es desde 1949 (intentó dos veces ser aceptado) prometiendo en sus presentaciones acatar todo lo que contiene la Carta de la ONU. Sin embargo, es uno de los países miembros que más resoluciones (cerca de 30) incumple. De nada vale que la ONU se pronunciara (1980) sobre Jerusalén declarando nula toda decisión en el sentido de designarla y ocuparla como “capital” del Estado. Además, hace apenas dos años (diciembre de 2017) 128 países declararon “nulo y sin valor” el status de Jerusalén como capital de Israel. Israel participó de la votación democrática y mostró una actitud antidemocrática al enojarse con el resultado el embajador israelí que votó (y perdió). Netanyahu,suelto de boca dijo: “La ONU es la casa de las mentiras”. Sin ruborizarse y sin pedir disculpas, aunque Naciones Unidas se menciona siete veces (no una) en el ¡Acta de la Independencia de Israel del 14 de mayo de 1948! Esta posición de los Estados Unidos de Trump es torpe, contraria al derecho internacional y, sobre todo, muy peligrosa. No tanto para hacer sucumbir la pregonada idea de “los dos estados” ya casi sin perspectivas, sino porque añade, a baldazos, lo que ya sobra en la región: violencia, muerte, destrucción. Del sistema de prensa de ONU: el secretario general, António Guterres, instó a la comunidad internacional que “restablezca la fe” en la solución de los dos Estados: Palestina e Israel. “No existe ninguna alternativa viable. Es una peligrosa ilusión pensar que el conflicto puede gestionarse o contenerse a perpetuidad”, señaló el secretario, que repitió que la construcción de asentamientos en los territorios palestinos ocupados, incluida Jerusalén oriental, carece de validez jurídica y constituye una flagrante violación del derecho internacional.

Carlos Duguech

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Aprender y no olvidar

Mientras EEUU mantenía conflictos con Irak, Aganistán, Siria, Sudán, Libia, Al Qaeda (Bin Laden), etcétera, en América latina los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, de Argentina, Néstor Kirchner, de Paraguay, Lugo, de Brasil, Lula da Silva, de Bolivia, Evo Morales, de Cuba, Fidel Castro, de la República Oriental del Uruguay, José “Pepe” Mujica , en el 2005 en Mar del Plata le dijeron no al ALCA (tratado de Libre Comercio propulsado por EEUU y Canadá). Se lo dijeron al mismísimo presidente de los Estados Unidos George W. Bush (h), priorizando el incipiente Mercosur y fijando estrategias comerciales entre todos los países de América latina y el Caribe para sumarlos a los Mercados Unidos del Sur. Pero lo más importante era la creación de un Banco Latinoamericano de Desarrollo, con una moneda en común que se denominaría Cuzco. Lamentablemente estas iniciativas se frustraron por la apariciones llamativas de cánceres a los líderes de la región; Fidel Castro (Cuba), Hugo Chávez (Venezuela), Lula y Dilma (Brasil), Lugo (Paraguay); la inesperada muerte de Néstor Kirchner. Frustraron lo que hubiese sido el despegue económico de este bloque latinoamericano (Mercosur) sin las injerencias y supuestas ayudas económicas del FMI, que lo único que logran con su presencia y recetas es hundirnos más y generar en los pueblos donde interviene mayor pobreza, mayor indigencia, mayor desigualdad social y fundamentalmente, pérdida de la libertad económica, política, y social. Estrategias donde aparecen sus socios, los neoliberales, a garantizar estos endeudamientos y timbas financieras donde los pueblos sacan la peor parte. Hoy, con el triunfo de Alberto y Cristina Fernández, la asunción el 10 de diciembre genera un sentimiento esperanzador de que un futuro mejor es posible para los argentinos, pero especialmente  para los pobres y la clase media, que fueron los más perjudicados, además de los comercios, la industria, las PyME, la construcción, la economía dolarizada, las tarifas (agua, luz, gas), los combustibles, las altas tasas de Interés, que empobrecieron al pueblo. Es clave la reactivación del consumo, es el motor para poner en marcha la producción. La generación de puestos de trabajo genuino es indispensable en esta Argentina saqueada en estos cuatro años de neoliberalismo, donde fallecieron más de 10.000 jubilados por no poder comprar los medicamentos que antes el PAMI otorgaba gratuitamente. Los precios de los remedios subieron más del 800%; provocaron con estas medidas un genocidio social, que deberán responder ante la Justicia y ante Dios. No nos olvidemos tampoco del 40% de pobres y casi 18% de indigentes que nos dejan Macri y asociados. Tenemos que aprender y no olvidar que estos personajes tienen que tener el castigo penal que les corresponde y el castigo social de no permitir que vuelvan a tener protagonismo nunca más.

Luis Alberto Marcaida

Raúl Colombres102

San Miguel de Tucumán

Estacionamiento callejero

No es la primera vez que me pronuncio sobre el tema; resulta necesario discutir hasta dónde los ciudadanos de San Miguel de Tucumán tenemos que soportar el abuso de algunos sumado a la impericia de otros; hace años que en las calles del microcentro y también fuera de las cuatro avenidas existe el cobro ilegal de aparcamiento; lo que empezó como un rebusque se convirtió en un importante negocio organizado ilegal; no quiero involucrar a todos pero existen antecedentes de cobros violentos y por horas, heridos y denuncias por conductores propietarios como también por la lucha entre los mismos “ trapitos” por la zona. Sumado al instalado abuso que el intendente Germán Alfaro ignora ahora propone un disparate como medida, la concesión privada para el cobro por estacionar. ¿Señor intendente, dónde quedó la vía pública de los ciudadanos? Con esta medida el municipio sólo pretende quitarles el negocio a los “trapitos” y otorgarlo a una empresa privada; el negocio en sí es lo que su gestión focaliza y no la recuperación de derechos plasmados en ordenanza que impiden el cobro en la vía pública; aparte de los invisibles servicios por barrido y limpieza nos regala esto, cuánta falta de compromiso para con la sociedad, esa que en un gran número lo votó para una segunda gestión. Manifestada la crítica le ofrezco la propuesta al intendente y los concejales en términos generales para trabajar. La identificación de los cuidacoches, con el chaleco fluorescente que adoptaron y la inscripción de un monto mínimo por auto fijo, eliminando el cobro por hora; una cuadra gratis y otra pagada en 2 turnos; una persona por turno; de esa manera no perderán las cuadras gratis. Insisto que la idea es en términos generales para trabajar entre los parámetros municipales, eliminando así la clandestinidad laboral y el cobro indebido, asumiendo como Estado derechos y obligaciones.

Williams Fanlo

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