Cartas de lectores

08 Oct 2019 Por LA GACETA
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“El Guasón”

Guasón o Arthur… ¿Quién realmente fue más despiadado? ¿El mundo real o su problema mental que lo llevó a ser lo que fue al final? ¿Héroe idolatrado por todo un pueblo y su obra maestra terminó como la escena de Martin Sheen en Apocalypse Now, cuando termina con la vida de Kurtz (Marlon Brando) al grito the Horror? Este filme es una película extraordinaria desde cualquier punto de vista para realmente pensar qué es lo que su director dejó al mundo para ver con una actuación formidable de Joaquin Phoenix. Sus escenas perturbadoras en cada fotograma tienen un mensaje al espectador, sobre el capitalismo atroz (cosa que molesta a los poderosos y más que nada a una sociedad como la norteamericana, que quiere boicotear el filme por temor a ataques masivos a colegios) y ese no es el mensaje del director Philips. Por el contrario, lo que busca el largometraje es que todos tomemos conciencia de cómo una persona fue totalmente destruida por una sociedad completamente perversa que siempre lo margino, se rió de él y lo trató de raro, de inútil, de basura, etcétera. Arthur era un simple comediante que era blanco de burlas de pandilleros en las calles de Ciudad Gótica, hasta que tres hijos vinculados al poder de la oligarquía fueron blanco de su accionar. Su madre, que le mintió toda su vida; el supuesto padre, que nunca lo reconoció; un jefe que lo maltrataba en su trabajo; una mujer y un hipócrita conductor de televisión. Así como Scorsese mostró al mundo en 1976 Taxi Driver, donde Travis Bickle quiso hacer la justicia por sus propios medios, así Arthur se convirtió en el justiciero de Ciudad Gótica para impartir la justica hacia la poderosa oligarquía que siempre trajo esa desigualdad tan espantosa que plasma el filme. Arthur deja un mensaje. ¿Alguien lo escuchará? ¿Quién fue realmente el sádico del filme? ¿Guasón o el capitalismo?

Fernando Saade
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La educación de los niños

Una vieja expresión, que data de los tiempos de Perón y Evita, dice: “Los únicos privilegiados son los niños”. Sacándola del contexto político, quiero referirme explícitamente al alcance y a las dimensiones que tiene dicho enunciado, vinculándolo directamente con la buena educación, máximo logro que deben obtener los niños. Y, para ello, voy a relatar un hecho muy interesante, que advierte sobre la necesidad de atender este principal derecho que tienen los mismos. El domingo fui a ver un partido de fútbol amateur. Al final del encuentro, cuando el árbitro se retiraba, un niño de 8 años se le paró al frente y lo increpó duramente, diciéndole: “Viejo, pelao y sucio, ¿por qué no cobrás bien las faltas?”. El hombre lo escuchó y se dirigióal capitán del equipo que se encontraba en ese sector, fuera del campo, al cual le preguntó (señalándolo) de quién era ese niño. El jugador respondió que era su hijo y le preguntó por qué. “Porque cuando yo iba saliendo, me dijo ‘viejo, pelao y sucio’, ¿por qué no cobrás bien las faltas?’ La verdad, me sentí muy mal por la actitud del niño”, le respondió el árbitro. “Ah, sí, perdoná”, le dijo avergonzado el padre del chico, a lo que agregó: “Pasa que él juega en un equipo infantil de la Liga Tucumana de Fútbol y repite lo que escucha que dicen los padres que van a ver los partidos”. Cosa que de ser cierta, no me extrañaría, porque, tiempo atrás, seguí a mi hijo durante cuatro años cuando jugaba en el campeonato de inferiores de la Liga y vi que algunos padres tenían realmente muy mala conducta. Y acá viene a la acción, la idea del privilegio de los niños. ¿No creen los padres que llevan a sus hijos a jugar en las divisiones infantiles e inferiores, o en cualquier otra parte, que deben ser moderados para comportarse en ese ámbito? ¿No consideran que deben educarlos a sus hijos para que desde ya sean buenas personas, principalmente, y luego buenos futbolistas? Consideren que en esta etapa de sus vidas, la buena educación es el principal privilegio al que deben acceder sus hijos..

Daniel E. Chavez
Pasaje Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán

Plegaria en tiempos de cólera

Mi preferida, santa La Trinidad, dile a San Miguel de Tucumán que no me quite La Esperanza de creer que, gane quien gane, Los Sueldos nos serán cual Yerba Buena que todo lo cura o lo alivia; y no como El Molino que tritura hasta el último pesito del monedero. El Sacrificio que tenemos que hacer para comprar los remedios y la comida son La Cruz nuestra de cada día. El dinero no alcanza ni para prenderle una velita a San Pedro para que nos abra las puertas del cielo una vez que muramos; eso si el padrón electoral nos lo permite. Aunque todavía poseo Buena Vista y sé distinguir entre un Monte Bello y la peligrosidad de Los Ralos que quedan cuando los montes son talados, La Soledad de criterio que tengo a quien elegir es enorme. Un abuelo amigo me dijo: ¡Esta vez Yonopongo el voto a ninguno; quiero fallecer con la conciencia tranquila! Él alega que los políticos en tiempo de campaña sólo el Agua Dulce sale de sus bocas. Prometen que si tienes el Río Chico, ellos te lo harán más grande, al Río Seco lo mojarán y si eres de River, al Río Colorado le pintarán bandas blancas por todas partes. Te prometen también que siempre van a estar a tu disposición pero cuando salen electos, El Cercado que ponen para que no los hables no lo salta ni una torre de canguros. Dicen también que Los Puestos para toda tu familia están asegurados, y nada que ver, El Puestito que te ofrecen es si adivinas cuantos pelos tiene el diablo. Concuerdo con él que en mi Ciudacita las aguas servidas son moneda corriente (entre otras cosas) como el terrible daño que hace la Laguna Blanca que corre a troche y moche por las narices de muchos y hasta ahora nadie puede detenerla. ¡De los Choro-moros ni te cuento! Para finalizar, no me queda otra que decir: Vengan santos milagrosos, vengan todos en mi ayuda, que los votos se me añudan y se me turban las listas; pido a Dios que nos asista y no mezcle mal las “cajas”, porque quien más o quien menos estamos al filo de la navaja.

Teresa del Valle Albarracín
Calle Manuel Vaquera 963
Barrio Belgrano
Monteros

Civilización o barbarie

El país se encuentre en la disyuntiva sarmientina: civilización o barbarie. Macri se equivocó en el uso de los recursos, invirtiéndolos en infraestructura y en la atención de la problemática social, descuidando la clase media. O sea, se equivocó en el orden de prioridades. Ahora bien, el gobierno anterior robó. Me quedo con el que se equivoca. El que no hace, no se equivoca.

Esteban Ricardo Sanz  
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Los últimos 70 años del país

Quiero referirme al tan trillado verso de la decadencia de 70 años del país a partir de la llegada al poder del populismo peronista desde al año 1946, instalado por el actual gobierno desde el año 2016 y promocionado por los medios de comunicación hegemónicos y que muchos repiten como loros. Antes de continuar aclaro que no soy peronista, ni kirchnerista, ni radical y mucho menos liberal o neoliberal. Durante el período mencionado gobernaron 25 años los militares, 10 años los radicales, 25 años los peronistas y 10 años de gobierno neoliberal de Carlos Menem y Cavallo. Como se podrá apreciar, no solo los peronistas son responsables de la mencionada decadencia. De los últimos tres años y medio del gobierno de Macri, ¿Qué se puede decir? No es ni chicha y ni limonada, es un mamarracho. Presidente récord. Récord del índice de pobreza, récord de inflación, récord de locales comerciales cerrados, récord de deuda... El peor presidente de la historia argentina.

Blas Luciano Cardozo
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Pichetto

Días atrás el senador Pichetto (candidato a vicepresidente de Macri) expresó que “los que tengan una vivienda de más, una casa o un departamento, ese departamento lo van a tener que entregar a la revolución”. La verdad es que el grado de insensatez de esta afirmación es directamente inconmensurable, solamente alguien muy inestable y malintencionado puede decir algo como esto que atrasa 60 años. Tal vez Pichetto quiere ser un émulo de Fulgencio Batista y teme que vuelvan a bajar de Sierra Maestra el Che, Fidel y Camilo, pero esto no sucederá, eso forma parte hoy solo de muchas series de TV y películas y parece que el senador anda viendo muchas de ellas y de ahí se inspira para decir estas sandeces. Así que pueden quedarse tranquilos todos los argentinos, ya que si Fernández accede al gobierno, no solo no le quitará nada a nadie sino que, por el contrario, tratará de que todos los argentinos puedan tener su propia vivienda, como sucedió antes. Durante los 12 años que gobernó el kirchnerismo millones de argentinos pudieron acceder a su primera casa propia y muchos también pudieron comprar dos, tres o más propiedades para invertir, todo lo contrario a lo que está pasando durante la actual gestión de Macri, en la que son muy pocos los que pudieron comprar una vivienda y encima hoy viven con la angustia de no saber si podrán seguir pagándola y temen “quedar en la calle”. Así que este intento de “meter miedo” de parte de Pichetto es definitivamente ridículo y patético; la realidad de los hechos lo contradice claramente. Más aún, yo todavía sigo buscando (y ya llevo 15 años haciéndolo) un solo argentino que me diga que le fue mal durante el gobierno K y no logro encontrarlo, mientras que argentinos que digan que les está yendo mal con el gobierno de Macri, hay millones.

Oscar Alberto Beltrán
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