Cartas de lectores

18 Sep 2019

Investidura Presidencial

Estoy totalmente en desacuerdo en cómo se trata institucionalmente a nuestro Presidente en ejercicio, desde diferentes referentes políticos, de parte de la Iglesia, etcétera. Lo de Salta fue aberrante. ¿Cómo pueden estar molestos por la presencia de un primer mandatario en un culto tan importante como la celebración en honor a la Señora y el Señor del Milagro? En nuestro caso, viene Mauricio Macri a Tucumán. Todos especulando si en forma oficial, desde la Casa Rosada, se avisó o no al vice gobernador. Creo yo que un Presidente tiene todo el derecho de ir o venir las veces que quiera a una provincia. Pero, ¿qué podemos esperar, si está comprobada la falta constante de respeto hacia la imagen presidencial? Lo vemos, lo escuchamos a diario en los medios periodísticos, sea por proselitismo o sea por algo oficial. Es la autoridad máxima del país y se merece el respeto correspondiente, cosa que se perdió con el tiempo. No existen los valores éticos. Es moneda corriente blasfemiar al prójimo, especialmente a un funcionario elegido por el pueblo. Debemos corregir esta falencia y actuar coherentemente, respetando si queremos ser respetados. Busquemos la salida para que nuestra Argentina salga adelante y nos beneficie como un gran país.

Daniel Francisco Leccese

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LA CREATIVIDAD Y EL FUTURO

Leyendo la excelente nota del 3/9, “Antes de entrar a operar, los cirujanos ensayan con impresoras 3D”, quedé profunda y positivamente impactado. Felicitaciones a los doctores Claudio Brahim, Guillermo Stock y Lucas Dilascio, y al técnico Diego Carrasco y sus colaboradores, por los avances obtenidos y sus resultados. Así es como se construye la grandeza de un país. Todos los argentinos debemos tomar como ejemplo e inspirarnos en la creatividad, abandonando para siempre los enfrentamientos entre hermanos. Los primeros que deben aprender son los politiqueros y ejercer como verdaderos políticos, con honestidad y patriotismo cuando ejercen el poder, y por supuesto todo el pueblo. Debemos entender de una vez por todas que con enfrentarnos y agredirnos, permanentemente, nos autodestruimos. Sembremos creatividad para cosechar futuro. Veamos esta magnífica realidad y la traslademos a todos los ámbitos de la sociedad.

Federico Yurcovich

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CROTTO

José Camilo Crotto (1863-1936) fue un dirigente de la UCR que gobernó Buenos Aires en el período 1918-1921. En 1920, dictó un decreto que permitía viajar gratis en los trenes cargueros a los peones rurales, para permitirles el traslado al interior del país durante las cosechas. Cuando estas personas comenzaron a viajar para llegar a sus destinos, quienes no estaban de acuerdo con las políticas del gobernador cada vez que veían a un trabajador golondrina le decían de forma despectiva: “vos viajás por Crotto”. Con el tiempo, la ciudad se fue industrializando y el trabajo rural mermaba, pero ciertas almas libres seguían utilizando los favores de dicha ley, ajenas a las normas y costumbres de la época. Sus riquezas eran el largo y ancho camino de las vías que recorría el tren, sumado a lo que llevaban puesto. Bohemios, locos y vagabundos pasaron a enrolar las filas de “Crotto”, que con el tiempo perdió una “t” y derivó en el significado que conocemos.

Luis Salvador Gallucci

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Elecciones presidenciales

A pocos días de las elecciones presidenciales, la acelerada marcha ascendente de la criminalidad y el delito actual, obligan al Presidente a desempeñarse en el mando con su mayor eficacia y dignidad. Y al pueblo elector, a ejercer el derecho de votar con su máxima conciencia y responsabilidad. Vaya como refuerzo a esta idea, el pensamiento de Emile Durkheim, brillante sociólogo francés (1858-1917), que en su libro titulado “Las reglas del método sociológico”, dice, entre muchas otras cosas importantes, lo siguiente: “El deber del hombre de Estado no es empujar violentamente a las sociedades hacia un ideal que le parece seductor, sino que su papel es el de médico: previene el nacimiento de las enfermedades mediante una buena higiene y, cuando se declaran, procura curarlas”.

Daniel E. Chávez

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PARQUE EL PROVINCIAL

A muchos tucumanos nos enorgullece la creación del parque El Provincial, en avenida Roca al 500-700, al que suelo concurrir con frecuencia. Como crítica constructiva, debo destacar, con tristeza, la falta de educación de los niños y sus mayores (padres), para cuidar y valorar nuestros espacios verdes que tanto nos cuestan. Los ejemplos son muchos: siete niños subidos en la hamaca para niños con capacidades diferentes, rompiendo el asiento y las cadenas que la sostienen. ¿Los mayores? Un grupo de niños con una caña (tutor de un árbol) pegándoles a los aguaribay, rompiéndoles las ramas, y a las enredaderas del muro de la escuela. ¿Y los mayores? Los pelotazos contra lo que sea: juegos, árboles, personas. Mi pedido está dirigido a los maestros y profesores, para que revaloricen la importancia de cuidar y proteger nuestros espacios verdes, dentro de las tareas que realizan. Al señor Intendente, que designe personal para el cuidado de este parque, que se los capacite como agentes docentes para niños y adultos, sobre la importancia de sus tareas en esos sitios públicos. Los sábados y domingos son los de mayor concurrencia.

Nora De Marco

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“Mi padre, mi héroe”

Soy hija de un agente de policía de San Miguel de Tucumán. Mi padre en estos días estaría cumpliendo sus 80 años; es por eso que hoy quiero que todo el mundo sepa: el 31 de agosto de 2012 marcó nuestras vidas, fue el comienzo del fin de la historia de mi padre, ser que podría definir en dos palabras: bondad y amor. Se lo llevaron detenido a la unidad penitenciaria de Villa Urquiza, de San Miguel de Tucumán, sin antes ser juzgado, a sus 73 años, con un estado de salud crítico, pero estable. En una celda de máxima seguridad, oscura, sin ventilación, con humedad, en unas colchas apoyadas sobre una elevación de cemento donde la dificultad para acostarse era terrible. Pasaba sus días en ese espacio reducido, tenía un orificio al que ni siquiera podíamos llamar letrina. Todo esto y el peso del dolor de su alma por estar condenado sin haber cometido delito alguno, hizo que sus ganas de vivir se fueran apagando; sus enfermedades avanzaron. Así de triste y doloroso fue pasando el tiempo. Poder darle asistencia médica era un suplicio, y cuando por fin lo conseguíamos, era mal visto y discriminado por la gente. ¡Qué injusticia de la sociedad a la que había defendido, también lo condenaba! Durante el tiempo que duró el juicio sufrió mucho; por sus condiciones físicas era muy difícil subir y bajar de los colectivos en los que era trasladado; pasaba la mayor parte del día sentado en el subsuelo del TOF, se la aguantaba como un ángel, no nos decía nada, pero en sus ojos se veía el dolor que sentía y que no era sólo corporal. ¡Señor mío! Qué tremendo y doloroso recordarlo! Llegó el día de la sentencia, no fue mencionado en ningún caso; por lo tanto, estábamos confiados y seguros de que ese día volvía con nosotros. Pero no fue así, fue un puñal en su pecho. El Tribunal lo condenó a 10 años de prisión, sin explicación, y a una cárcel común. Él ya no era el mismo, había perdido sus ganas de vivir, sus dolores físicos eran cada vez más fuertes, se le despertó un cáncer de próstata y se complicó su EPOC. Luego de tanta lucha, de tantas súplicas, y de rogar que se apiaden de mi padre, volvió a su departamento pero en un estado deplorable, conectado a su mochila. No podía ni caminar, pero aún así no tenía ni siquiera el derecho ni el permiso, de quienes lo condenaron sin pruebas, para poder llevarlo en silla de ruedas a una plaza que hay frente de su departamento. Después de seis años de tortura, que recibió injustamente, lo absolvieron. Sí, lo absolvieron. Era inocente, era lo que repetía mientras lloraba y clamaba por su libertad. Lamentablemente era lo que esperaba para partir en busca de paz. Tarde, muy tarde, se dieron cuenta de que era inocente. Hoy cumplirías 80 años, y hace un año que no estás con nosotros, y ¡me haces tanta falta! Te extraño, te necesito. Tu partida rompió mi corazón, y me duele porque este era tu tiempo, nuestro tiempo, después de tantos años de trabajo y de dedicarte a todos, esposa, hijos, nietos y bisnietos. Sólo me queda darte las gracias por tanto amor y dedicación. Te amo tanto, sos mi ángel y mi héroe hasta la eternidad.

Patricia Pasteris

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Masacre de Coronilla

El 27 de mayo acaecía la masacre de Coronilla: el ejército de Goyeneche, que se encaminaba hacia Buenos Aires, regresó a Cochabamba a sofocar un levantamiento encabezado por las viudas de Huaqui y alentadas por Manuela Gandarillas, una anciana ciega con el lema: “si no hay hombres, nosotras defenderemos nuestros sagrados hogares”. Sus casas eran saqueadas y ellas violadas. Como el gobernador se había rendido, le quitaron las llaves del depósito de armas y se atrincheraron en la colina de San Sebastián (Coronilla). Se defendieron con valentía, pero la superioridad realista las pasó por encima. Una versión dice que las que no murieron en batalla, se inmolaron. Este hecho llegó a Belgrano por el soldado Francisco Turpín, el mismo finaliza: “Gloria a las cochabambinas que han demostrado un entusiasmo tan digno de que pase a la memoria de las generaciones venideras”. Belgrano envió este informe a Buenos Aires con el agregado: “Todas las noches, a la hora de la lista, un oficial de cada cuerpo militar pregunta en alta voz: ¿Están presentes las mujeres de Cochabamba? Y otro oficial responde: Han muerto todas por la Patria en el campo del honor, pero viven en nuestros corazones”. Esto aguijoneaba de patriotismo los corazones de los soldados, no querían ser menos y además, anhelaban vengar a esas mártires. Por esta masacre, en Bolivia, el 27 de mayo, se celebra el Día de la Madre Boliviana. Dos días antes de la masacre de Coronilla, el 25/05/1812, Belgrano había invitado al pueblo jujeño a participar en la bendición de la bandera patria; allí les dijo: “Soldados, este día será para siempre un día memorable en los anales de nuestra historia y vosotros tendréis un motivo más para recordarlo, cuando, en él, por primera vez, veis en mis manos la Bandera Nacional que ya os distingue de las naciones del globo. Si enarbolamos una Bandera es porque ya no dependemos de nadie”. Sutil modo de declarar la independencia.

Carlos Civili Mir

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