El ex cine Edison prolonga por un tiempo su vida

16 Sep 2019

Las buenas noticias en materia de conservación del patrimonio arquitectónico suelen ser escasas, dada la poca vocación de una buena parte de los tucumanos por preservar las joyas de su historia. A mediados de julio, tomó estado público la casi inminente demolición del ex cine Edison, un ícono de Barrio Sur. Se generó una controversia sobre si el inmueble debía sucumbir o no bajo la piqueta. La semana pasada publicamos una resolución del Ente Cultural Tucumán que dispone la inclusión de la propiedad en el Régimen de Protección Preventiva, como patrimonio de interés cultural de la provincia.

Ello significa que el organismo, a través de su área de Patrimonio, estudiará con detenimiento si incorporará o no este inmueble, ubicado en la esquina de 9 de Julio y General Paz, al Sistema de Protección del Patrimonio Cultural de la provincia. La repartición envió notificaciones a Catastro municipal, al Registro Inmobiliario de la Provincia y al propietario, a quien se le informó que la inclusión de la edificación en el régimen de protección preventiva implica su obligación de velar por el buen estado de conservación del edificioo.

En su argumentación, el Ente señala que tuvo en consideración un informe preliminar con registro fotográfico y copias de informes periodísticos sobre el impacto para la memoria social que tuvo y tiene el valioso edificio. Recuerda que el Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura de la UNT se refirió a este en numerosas publicaciones científicas vinculadas a la historia urbana y al patrimonio arquitectónico de la ciudad y agrega que el ex cine es “un excelente ejemplo de la arquitectura del siglo XX, con una decoración Art Déco”.

El Ente afirma que considerando el conjunto de valores históricos paisajísticos la propiedad es necesaria su protección “atento al probable inicio de las tareas de demolición por parte del propietario” y convocó a una reunión para considerar el destino final de la sala.

Inaugurado el sábado 15 de abril de 1933, el Edison dejó de funcionar en 1981; se reabrió en 1984 y cerró definitivamente en 1988. Luego albergó hasta hace muy pocos años a Metrópolis, una popular bailanta que congregaba a cientos de chicos durante los fines de semana. Cuando se inauguró la sala pertenecía a la empresa North Argentine Films, del empresario Guillermo Renzi. Lo más novedoso del Edison era su sonido; hacía un par de años que el cine sonoro había desembarcado en Tucumán. El inmueble que es una fiel expresión del art déco, tenía capacidad para 900 o 1.000 butacas, entre la tertulia (parte alta) y las plateas.

Nos parece positiva la intervención del Ente Cultural. Más allá de lo que resuelva sobre el futuro sobre esta propiedad valiosa, sería interesante que el organismo hiciera un seguimiento del Estado de los inmuebles protegidos por el sistema y detectara aquellos que no lo están y que merecerían la protección del Estado. En el último caso, de aquellos que están fuera del abrigo estatal evaluar en forma preventiva su estado y en un futuro intento de demolición ver que destino útil para la comunidad podría dársele. De ese modo, la noticia no lo tomaría de sorpresa y se podrían sopesar alternativas para evitar la demolición si esta fuera inevitable.

En otra oportunidad dijimos que los tucumanos deberíamos decidir si queremos vivir en una ciudad con identidad o en una urbe anodina, sin pasado, sin sabor a nada. Depende solo de nosotros.

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