La reinserción laboral de adictos rehabilitados

09 Sep 2019

En una realidad cada vez más preocupante por sus vaivenes económicos y la incertidumbre de la población por el rumbo del país, hay noticias que constituyen un poco de oxígeno, como son aquellas referidas a jóvenes que han logrado rehabilitarse de la droga e intentan abrirse camino aprendiendo un oficio que les permita reinsertarse en la sociedad.

En nuestra edición del sábado, le dedicamos un amplio espacio a un grupo de ocho jóvenes de Los Vázquez, que forma parte de un proyecto de prevención, ayuda y lucha contra las adicciones que busca la inclusión social de quienes se han recuperado, mediante trabajos manuales. Cuentan con el apoyo de la universidad San Pablo-T para aprender corte y confección.

Una integrante de 23 años contó que para los compañeros que estaban más enganchados con las drogas, esta actividad es buena porque les ocupa el tiempo. Un miembro de 34 años vive esta experiencia como “algo hermoso” porque además de aprender a realizar confecciones, “logramos tener un buen grupo y ponerle ganas; sabemos que solos no podríamos lograr algo así, hay que hacer un trabajo en equipo donde todos estemos parejos y seamos responsables”. Un muchacho de 24 años dice que anhela que cambie la visión que los tucumanos tienen de Los Vázquez, que “reconozcan algo más y lleguemos lejos; ser conocidos y recordados por algo especial”.

Un psicólogo del Ministerio de Desarrollo Social, que trabaja con adictos, indicó que la iniciativa es “una estrategia terapéutica ya que muchos de los chicos aprenden a manejar sus tiempos, a descargar la ansiedad y a tener una mayor tolerancia a las dificultades; el trabajo es un organizador de la psiquis y permite que aprendamos a resolver problemas”.

Todo esfuerzo tiene su premio y ello vale también para este grupo que comenzó confeccionando delantales de gabardina negra, y ahora por iniciativa de la universidad, tiene el objetivo de hacer los souvenirs que se entregarán en el XI Congreso del Consejo Latinoamericano de Investigación para la Paz, que tendrá lugar el 18 del corriente en Brasil.

Este tipo de experiencias debería ampliarse no solo en la recuperación de los adictos a las sustancias ilegales, sino también al rescate de esa amplia franja de desocupados, que además han sido excluidos por la sociedad. Aprender un oficio es fundamental para conseguir trabajo y si este aprendizaje se hace en forma grupal, se fortalece el espíritu colectivo, y genera además solidaridad entre sus miembros. Ello podría dar origen a la constitución de cooperativas, y en consecuencia, las posibilidades de trabajar serían mayores.

En momentos en que el asistencialismo estatal con los sectores más desprotegidos ha cobrado mayor importancia a causa de la crisis social y económica, los emprendimientos individuales o colectivos constituyen una salida importante para enfrentar la realidad, apostando a las propias fuerzas. Justamente, el Estado debería desempeñar un papel más activo estimulando y apoyando estas actividades, así como el cooperativismo, justamente en los sectores marginales de nuestra comunidad, azotados por la desocupación, la droga y la delincuencia.

Educación y capacitación constituyen la base para encarar con dignidad los distintos caminos de la vida. Bienvenida sea esta experiencia de los jóvenes de Los Vázquez que están luchando por encontrar su lugar en la sociedad.

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