Presos por deuda fiscal

Duras medidas del gobernador Marcos Paz.

11 Jun 2019 Por Carlos Páez de la Torre H
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MARCOS PAZ. El gobernador de Tucumán de 1858 a 1860, en un dibujo de Ignacio Baz.

El gobierno de Tucumán del doctor Marcos Paz (1858-60) se esmeró, de entrada, en que la ciudadanía pagara sus impuestos, y dispuso rigurosas medidas para disuadir a los reticentes. Constaban en el decreto del 10 de agosto de 1858, que refrendó su ministro Pedro Gramajo.

Expresaba que “el Gobierno ve con mucho desagrado que algunos deudores al fisco no cumplen con su deber, a pesar de ser notificados por el oficial cobrador de la Tesorería”. Entonces, había resuelto “evitar esa constante desobediencia”.

Disponía que “todo deudor al fisco que no pague la cuota que le corresponde dentro de las 24 horas contadas de la notificación, sea arrestado por el Departamento de Policía por otras 24 horas, aunque pague su deuda después del término de su notificación, en castigo de su contumaz desobediencia”. Asimismo, ordenaba que estos deudores, “en el caso de que no pagasen, continúen arrestados todo el tiempo que fuese necesario para verificar el remate público de sus bienes por la cantidad que adeuden, según dispone la ley”. Remitía el texto al jefe de Policía, para su cumplimiento.

Otro decreto, del 24 de agosto, se refería a los cobros a domicilio. Buscaba “cortar el abuso que hacen los deudores al fisco por contribución directa y patentes, negándose en sus casas a la requisitoria del oficial cobrador”. El Tesorero General les enviaría “un cedulón” con su firma y la constancia del monto debido al Estado, intimándolos a pagar el mismo en el término de 2 horas, bajo pena de arresto. A quienes no lo hicieran, la Policía los detendría por 24 horas, liberándolos recién al satisfacerse el pago. Caso contrario, seguirán presos hasta que “termine la ejecución de sus bienes”.

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