Cardenales formará el primer equipo local para personas con discapacidad

Los detalles del proyecto de los "Nales".

10 May 2019 Por Federico Espósito

Por alguna razón, lo que bien pudo ser un mero comentario al pasar de un amigo en un jueves por la tarde se le quedó atascado a Pablo Varela en la cabeza hasta la noche, cuando al llegar a su casa decidió compartirlo con su esposa: la idea de formar un equipo de rugby local para personas con discapacidad, similar a Pumpas XV, el seleccionado argentino de rugby inclusivo que surgió hace unos años en Buenos Aires y que en 2017 ganó el Mundial de rugby adaptado en España. Pablo, que hasta ese momento no tenía ninguna clase de vínculo con el tema discapacidad, no estaba seguro de encararlo, pero el consejo y respaldo de su mujer lo animó: “si tenés ganas, hacelo”.

Y Pablo se puso en campaña. El primer paso era reclutar personas entendidas en el tema para formar un equipo de trabajo. Primero se lo comentó a Lucía Vidal, jugadora de hockey del club y licenciada en educación especial, y tuvo el primer sí. Luego, sumó a Belén Maroni (jugadora de rugby del club y profesora de educación física) y Alejandro Rodríguez (ex compañero de Pablo en el plantel superior de Cardenales y maestro en InPEA, instituto de educación especial). Una reunión bastó para darle forma al proyecto, que recibió luz verde por parte de la directiva del club.

“El motor de todo esto fue trabajar para que los chicos tengan un espacio donde divertirse y desarrollarse”, resume Pablo.

INTEGRACIÓN. Gabriel Salazar ya tuvo su primera práctica con la M14 de “Nales”.

“Se trata de una experiencia nueva en Tucumán, ya que si bien ya se practica la inclusión de chicos con discapacidad en varios clubes, entre ellos Cardenales, comprobamos que después de cierto tiempo suele producirse la deserción, porque a veces sucede que el chico no está preparado para integrarse a la división. No vemos el beneficio de incluir, que no es lo mismo que integrar, a un chico en una M10 por ejemplo, si por vergüenza o miedo va a pasar casi todo el partido fuera de la cancha. Entonces, pensamos que formar un equipo de personas con discapacidad, en el que pueden participar sus padres, sus hermanos o sus amigos, les puede brindar un marco de confianza donde se pueden divertir y desarrollar las destrezas básicas de este deporte”, explica Lucía.

Precisamente, en la construcción de ese espacio de confianza resulta de fundamental importancia la figura de los “habilitadores”, personas allegadas (pueden ser familiares o amigos) sin discapacidad que conocen las reglas del juego y sirven como apoyo dentro de la cancha.

Otro punto importante es que se trata de una modalidad adaptada, en la que no hay golpes.

Sólo el principio

“Cardenales Rugby Club Inclusivo” pasó de proyecto a realidad este sábado a la mañana, con una muy buena convocatoria. “Tuvimos 12 chicos en el primer entrenamiento, acompañados de padres muy interesados. Fue muy movilizante, muy lindo. Además, la devolución de la gente fue impresionante”, agradece Pablo.

De paso, comparte una primera gran alegría: “al primer entrenamiento asistió un chico con síndrome de Down, llamado Gabriel Salazar, que nos sorprendió con su destreza para jugar. Le preguntamos al padre dónde había aprendido y nos dijo que era su primera vez, que antes sólo jugaba al básquet. Así que lo invitaron a sumarse a la M14 del club, y este miércoles tuvo su primer entrenamiento”, cuenta. “Es una gran noticia. De todas maneras, el objetivo del proyecto sigue siendo la formación de un equipo”, subraya Lucía.

HACEN EQUIPO. Pablo Varela, Belén Maroni, Lucía Vidal y Alejandro Rodríguez.

Por ahora, los entrenamientos serán en Cardenales los sábados de 10.30 a 12. “La idea es que participen personas con discapacidad de ambos sexos, abarcando todas las edades a partir de los cinco años. Es importante que vengan acompañados por sus padres o de quienes estén a cargo de ellos”, informa Belén, quie se encarga de la parte física de los jugadores.

“Esto lo hacemos desde el corazón, sin ningún fin de lucro ni patrocinio de nadie. La esencia del proyecto es esa. Todavía nos estamos organizando, pero decidimos empezar porque sabemos que hacia donde el corazón se inclina, el pie camina. Y aunque sabemos que se trata de una experiencia sin antecedentes en Tucumán, lo vemos no como una carga sino como un desafío. Y lo afrontamos con humildad”, concluye Lucía.

En Esta Nota

Cardenales Rugby Club
Comentarios