El Pato Gentilini, un orfebre solitario con humor norteño

Martín Páez de la Torre dirigió el filme sobre el compositor que abre el ciclo “Madre noche”

13 Abr 2019
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ARTESANO. Un documental registra las ideas y las músicas de Gentilini. LA GACETA / FOTO DE JUAN PABLO SÁNCHEZ NOLI.-

ÚNICA PROYECCIÓN

• A las 22 en el Museo de la UNT (San Martín 1.545).

“Lo que se descubre en el Pato, lo que atrae rápidamente, es su personalidad tan directa y fuerte; sus francas e incómodas opiniones sobre la liviandad de la música comercial, sobre el artista en venta y su omnipresente humor tan norteño, tan ácido y afilado”.

De esta forma resume Martín Páez de la Torre la forma de ser de Luis Víctor Pato Gentilini, protagonista excluyente del documental que lleva su nombre y con el que se abrirá hoy el ciclo de músicas “Madre noche”, en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán.

Páez de la Torre dirigió la película sobre el folclorista y compositor nacido en Catamarca y afincado en Tucumán. Lo secundaron Sebastián Suárez en la realización y Eduardo Picco en el sonido. El proyecto tuvo el apoyo inicial del Instituto Nacional de la Música. “Naturalmente no era suficiente para una película como ésta. Se logró entonces con, un trabajo amoroso y en equipo, con el objetivo de homenajear a Don Luis -como lo llama constantemente el director, también músico- y dejar plasmado su pensamiento y su punto de vista tan particular”. “Siendo el músico y el cantor que es, la entrevista está siempre matizada con su canto y sus interpretaciones al piano, tocando sus trascendentes creaciones. Yo lo acompaño nomás, como quien lo admira”, agrega.

La apertura del ciclo consistirá en la proyección del filme con la presencia de Gentilini, lo que permitirá un diálogo posterior con el público, idea que se repetirá en futuras fechas. La actividad continuará con las presencias en junio de la catamarqueña Nadia Larcher; en agosto de la Orquesta Popular del Centro Mate Cocido; en octubre del dúo La Yunta y en diciembre del jazzista Julio González Goytía.

La experiencia de filmar el documental fue “siempre divertida y, por momentos, ardua”, confiesa Páez de la Torre. “El Pato y su esposa Gloria Zjawin son generosos y amables. Por mi parte, aunque siempre he prestado mucha atención al cine, es mi primera experiencia y sólo quería que quede registro de algunas de las tantas y tan ricas charlas que Don Luis ha compartido conmigo o en mi presencia”, subraya.

La pregunta de cierre gira alrededor de si el compositor es adecuadamente elogiado. “Nunca ha buscado un reconocimiento a su persona, se ha concentrado en la obra, en el trabajo que la creación conlleva, como un orfebre o un artesano solitario. Creo que es imperioso revalorizar a estos creadores tan únicos, cuya existencia naturalizamos porque caminan al lado nuestro. Se trata de alguien que ha dedicado su vida a crear músicas y a acompañar poetas; en definitiva a legarnos mucha belleza y en profundidad. Ojalá la película sirva un poquito para eso”, concluye.

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