Cartas de lectores

15 Mar 2019
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El accidente de Sergio Denis (I)

Tucumán, el país y el mundo rezan por la vida de uno de los más grandes cantantes argentinos: Sergio Denis, quien sufrió un grave accidente mientras actuaba en el teatro Mercedes Sosa de nuestra ciudad. Los concurrentes al evento eran personal de la sanidad; la atención y el traslado del accidentado fueron al instante; en el Hospital Padilla, un ejército de profesionales lo atiende con responsabilidad, luchando denodadamente para salvar su vida. Coincidentemente, en las oficinas de los Tribunales provinciales se ventila una demanda en contra de otros colegas, médicos del Siprosa (personal del Sistema Provincial de Salud), que por hacer lo que deben hacer están acusados por homicidio. En miles de casos de emergencias médicas, los profesionales de la salud están donde los necesitan, gracias a que el Siprosa tiene las espaldas para aguantar los insuficientes servicios que prestan las obras sociales. Por ello, destaco el rol que cumple todo el personal de la sanidad de Tucumán, que en el caso de Sergio Denis, atendido en uno de los mejores hospitales escuela públicos, se brindan con profesionalismo y responsabilidad.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.180, B° 20 de Junio
San Miguel de Tucumán

El accidente de Sergio Denis (II)

En los años anteriores, existía una disposición que exigía a los teatros y lugares donde se realizaban espectáculos públicos sobreelevados, colocar una seguidilla de luces pequeñas llamadas “diablas”, las que encendidas advertían a los artistas dónde estaban los límites de los escenarios. Hoy, los técnicos en iluminación dan prioridad a las luces altas y a los efectos especiales, los que, a veces, encandilan o impiden ver el borde de los escenarios o de las pasarelas. Creo que es obligación de Defensa Civil o del sector de espectáculos públicos del municipio de San Miguel de Tucumán controlar que estas luces estén presentes en cada evento, para no tener que lamentar otro serio accidente como el que sufrió el conocido cantante Sergio Denis, el lunes pasado a la noche, en el teatro Mercedes Sosa.

Domingo Omar Almirón

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El accidente de Sergio Denis (III)

Recién ahora taparán el foso del teatro Mercedes Sosa, pero no para terminar con los accidentes (como el que sufrió el cantante Sergio Denis el lunes a la noche), sino ¡para ampliar el escenario! Ya lo había manifestado la popular “Panam” (Laura Franco, cantante, bailarina y animadora infantil), quien relató que uno de sus acróbatas tuvo un accidente en 2017, y que en varias oportunidades había señalado sobre el peligro que generaba el pozo abierto y sin protección. Por eso, señor Raúl Armisén (el director del teatro), le digo que no volvería más al Mercedes Sosa por la deficiente seguridad que existe en el lugar. ¡Armisén, hágase cargo de lo que le sucedió a Sergio Denis, mínimamente, y renuncie! Los familiares, amigos, actores, cantantes, músicos y fans de Sergio, como nosotros, rogamos por su pronto restablecimiento. Pero Armisén debe renunciar, por lo menos.

Juan Rivadeneria, Carlos Ríos, María Careño y otros

Florida 3.408
San Miguel de Tucumán

El accidente de Sergio Denis (IV)

Otra vez Tucumán es noticia nacional. Primero fue el juicio a los encubridores de la muerte de Paulina Lebbos; luego, la cesárea a una menor de edad, y ahora, “casi” matamos a un artista. ¿Hasta cuándo la estupidez y la corrupción dominarán al sentido común? ¿Hasta cuándo funcionarios evidentemente ineptos opinan para justificar su inacción? Mi buen señor Raúl Armisén: desde que uno es niño, ve un pozo e intuye que hay peligro. Por lo tanto, decir “que nunca vieron el foso como un peligro” es tomarnos a todos como bobos (para no repetir la expresión que utilizó el ex funcionario kirchnerista Aníbal Fernández: “no me tome por b....”), le recomiendo la lectura del Decreto 911/96, sobre Higiene y Seguridad en la Construcción, para que se ilustre sobre cómo se previenen los siniestros en altura (red). Creo, señor Armisén, que usted ya debería haber renunciado por ética, como mínimo, pero seguramente no lo hará. Le recomiendo la lectura del libro de José Ingenieros titulado “El hombre mediocre”. Tal vez le sea de utilidad.

Ricardo José Riva Roy

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EL accidente de Sergio Denis (V)

Realmente me repugna el cuestionamiento que la gente realiza con respecto al accidente que sufrió el cantante Sergio Denis hace unos días en un teatro de nuestra ciudad. Si bien su estado de salud es crítico y muy reservado, tendríamos que preocuparnos por bregar por su pronta recuperación y no especular por los detalles de quién tiene o no la culpa de este desenlace, o si la sala se encontraba o no en condiciones. De por sí, en los contratos se especifican todas las conjeturas de seguridad para con los artistas, tanto a cargo del manager como de los organizadores, constatando, previo al evento, y realizando una vista ocular del escenario y sus alrededores. En cuanto a su familia, son merecedores de una profunda intimidad en lo que respecta a su entorno; debemos ser cautos y respetuosos con esta situación. Se trata de una persona mayor, muy querida por el gusto popular, y necesita el mayor de los respetos. Las oraciones no están de más; oremos por él.

Daniel Francisco Leccese

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La cesárea a la niña violada

Esta niña de sólo 11 años que fue abusada y embarazada, es el tema que por su etiología toma mayor importancia, ya que este problema no se circunscribirá sólo a este caso, como bien dice el doctor José Gijena, médico ginecólogo que le practicó la operación cesárea, de acuerdo a lo que cabe esperar de esta sociedad que ha perdido sus valores, con el agravante devenido de lo cultural y de lo que puntualmente establece una ley nacional. El doctor Gijena aclara: “la niña debía ser tratada por un doble motivo: porque hasta los 13 años, (mantener el embarazo) implica un peligro para la vida, y continuar la gestación profundiza los riesgos, y porque había sido violada” (LA GACETA, 10/3). Hace poco tiempo ya se recurrió a esta práctica, de lo que se desprende que si este problema no es tratado de acuerdo a la importancia que requiere, es de esperar que, como dice el médico aludido, “muchas niñas -como la de este caso- habrán de seguir sufriendo las consecuencias de las faltas de previsión”, como la ausencia de una sana conciliación que clarifique cómo se habrá de proceder en cada caso. Cabe destacar que los profesionales especialistas, así como las autoridades competentes, y con la mayor urgencia, deben dedicarse a dirimir sobre este grave problema. Me imagino que, profesionales o no, todos tenemos ideas, conceptos y argumentos respecto a casos como el que aquí planteo. Ante esta dura realidad, es necesario no dilatar ni perder el tiempo en opiniones que a nada llevan. Para estos casos es necesario propiciar reuniones interdisciplinarias, hasta llegar a conclusiones acordes a lo necesario, sin olvidar, ni por un instante, que lo humano o lo demasiado humano, deben ir de la mano con lo moral y profesional.

Héctor Leonardo Bravo

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La economía no arranca

¿Es que no existe alguien capaz de hacer algo distinto con la maravillosa economía argentina? Porque el barco está a la deriva y necesita un ancla urgente. Este es un mensaje para los del PRO, los de Cambiemos, radicales y seudoperonistas. Tienen el IVA, el impuesto a los débitos y créditos bancarios, las retenciones, todos los fondos de los jubilados. Las provincias tienen el impuesto Inmobiliario, Ingresos Brutos y tributos municipales. Por eso me pregunto: ¿cómo es posible que no arranque la economía? ¿Dónde ponen los dineros la Nación y las provincias? ¿Cómo quieren que haya saldo primario si importamos camionetas Toyota, Mercedes Benz y un montón de marcas llegadas de Oriente? Además, juegan a mortificar al campo y al resto de la población, con aumentos injustificados en todo tipo de servicios del Estado (en realidad, son empresas privadas las prestatarias de los servicios, salvo el servicio de aguas y cloacas de Tucumán, donde lo brinda una empresa sociedad del Estado). Y anuncian un escalamiento (de más aumentos) para todo el año. ¿Quieren gobernar un desierto lleno de políticos y sindicalistas ricos? ¿Por qué no actúan los perjudicados, los agricultores, los pobres villeros, los políticos serios? ¿Para qué está la Justicia en la Argentina?

Carmelo José Felice

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Los argentinos en decadencia

Parece que el deporte nacional no es más el fútbol, porque lo está reemplazando un gran combo: paros, huelgas, piquetes, marchas, saqueos, aprietes, extorsiones, toma de instituciones, daños por doquier, quema de neumáticos, incitación a la violencia, planes trabajar para no trabajar, y a esto le sumamos la inseguridad. Además, los políticos que gobernaron durante la que ellos llamaban “década ganada” están furiosos y añoran esa época del saqueo del Estado, las coimas, el sobreprecio, las obras cobradas y no realizadas, las “rosaditas”, los bolsos voladores, las bóvedas, el dinero del narcotráfico, la procesión de aviones cargados con dólares hacia Uruguay. Pero ahora no quieren ir presos porque aducen que todo eso era un “gran proyecto progresista, nacional y popular”. Por todo eso, la gran decadencia argentina que no se detiene, porque a los dirigentes políticos, gremiales y empresariales no les importa el país sino sus oscuros intereses personales y políticos. Para colmo, muchos de los votantes de los que hoy gobiernan buscaron una solución y seguramente están arrepentidos. A medida que transcurren los años, y de manera paulatina y constante, se ha venido instaurando en nuestro diario vivir un despreciable estilo de hacer política, cuyas principales características son la mentira, el engaño, el insulto, que configuran la farsa y ofenden la inteligencia y se difunden discursos preconcebidos por los verdaderos “autores intelectuales”, dueños de ocultos intereses que no contribuirán al progreso del país.

Armando Gómez

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Discapacitados

Aprovechando este espacio que nos cede el diario LA GACETA, me dirijo al gerente o a quién corresponda, que sea el gerente o el propietario de la línea de transporte público de pasajeros Nº 130, con el propósito de solicitarle que me informe si un discapacitado, con el pase actualizado, puede viajar solo a pesar de que el pase permite el viaje de un acompañante. La ley Nº 24.901 avala el pasaje gratuito para la persona discapacitada, siempre y cuando el mismo presente, ante el chófer del ómnibus, el pase correspondiente otorgado por la Dirección General de Transporte de la Provincia de Tucumán, cuando se trata de los servicios interurbanos, y por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán cuando el servicio es urbano. Solicito una aclaración sobre esta situación.

Jacinto Barrionuevo

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En Anses es imposible

Hace dos semanas o menos, vi en LA GACETA que el responsable de Anses (Administración Nacional de la Seguridad Social) nos informaba que al procedimiento para conseguir turnos para realizar trámites se había aligerado, al poder hacerlo por teléfono o a través de la página web y que habían eliminado el comercio de los cyber. Nada de esto es cierto; es una burla para los que necesitan obtener un turno. Hace más de un mes y medio que intento conseguir turno, ya sea por la página web o llamando al número telefónico que nos indican: ¡misión imposible! Me quedé sin dormir varias noches para conseguir un turno a través de internet, tal como me aconsejaron varias personas. Durante horas, todos los días, o me responden que está incorrecto el número marcado o que no hay turno, y al final bloquean la página. Por el teléfono traté de conseguir que me atiendan también todos los días, después de escuchar propagandas: me dicen que puedo hacer el trámite por la página web, y luego de hacerme marcar números varias veces y muchas veces por cosas repetidas, luego me piden que marque el CUIL; a veces me responden que es erróneo, otras que no hay turno. Dos veces conseguí que atendieran mi llamada, después de pedirme todos los datos, durante varios minutos; y me responden que no hay turno. La segunda vez me molesté y le dije a la señorita que me atendía que todos íbamos a ser jubilados alguna vez, y le pregunté por qué recibíamos este trato que se parecía a una burla; me respondió, educadamente, que lo sentía y que no había turno. Yo pregunto, ¿cómo tenemos que hacer?, porque ya agoté todas las instancias. Desearía que el responsable de Anses responda con la verdad, respecto de qué manera podemos conseguir un turno. Los jubilados merecemos respeto y un buen trato.

Rosa Neumann

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