El boleto gratuito para estudiantes universitarios

10 Ene 2019

El transporte público es esencial en una comunidad para trasladarse a los lugares de trabajo y de estudio o a cualquier otro destino. El sector estudiantil es uno los que suele usar este servicio más de dos veces por día. En estos tiempos de vacas flacas, con alguna frecuencia muchos de ellos dejan de estudiar por cuestiones económicas. Como ya lo hicieron tiempo atrás Córdoba, Mar del Plata, Santa Fe, Misiones, Neuquén, entre otras ciudades del país y en la provincia de Buenos Aires, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán acaba de anunciar que alrededor de 50.000 alumnos universitarios que vivan en la capital podrán acceder al boleto universitario gratuito (BUG), a partir de marzo.

Se explicó que los beneficiarios serán estudiantes de la Universidad Nacional de Tucumán, la Universidad Tecnológica Nacional y de 19 terciarios de gestión pública de esta ciudad, así como aquellos jóvenes que estudian kinesiología en Monteros. Se habilitarán 10 viajes semanales, de lunes a sábado, entre abril y diciembre. Se estima que el municipio invertiría aproximadamente $8 millones mensuales en el mantenimiento del BUG.

En 2016, el municipio lanzó el Boleto Educativo Gratuito del cual se favorecen alrededor de unos 42.000 niños y adolescentes de escuelas públicas y colegios parroquiales. Para acceder al BUG el alumno deben presentar el certificado de condición regular (dos materias regularizadas por año) o ser ingresantes; que el domicilio del DNI sea en San Miguel de Tucumán y a una distancia de 10 o más cuadras de la unidad académica en la que estudie; no ser titular registral de automotores; y no disponer de ingresos personales suficientes para afrontar los gastos de movilidad. Aquellos que hayan venido de otras provincias a cursar estudios superiores, deberán cambiar de domicilio para acceder al beneficio.

El decreto del 5907/SG/18, del 12 de diciembre señala en uno de sus considerandos que la medida tiene por objetivo fomentar y fortalecer el acceso a la educación universitaria, “eliminando de algún modo las barreras económicas que lo condicionan, no implicando bajo ningún concepto un subsidio sectorial al transporte de pasajeros”. Un funcionario municipal dijo que la mayor tasa de deserción se registra entre los ingresantes a la universidad, razón por la cual es importante incluirlos en el beneficio, para que no dejen de estudiar por no tener para viajar”.

Por ejemplo, un estudiante que deba viajar cuatro veces por día gasta actualmente en ómnibus $1.240 al mes y si en un hogar son tres los chicos que cursan el ciclo superior, el gasto asciende a $3.720, que son afrontados generalmente por los padres. Un alumno que provenga de otra provincia debe agregar al gasto mensual, los de alquiler, pago de impuestos, de comida y eventualmente de esparcimiento.

Nos parece que se trata de una iniciativa acertada que contribuirá a aliviar no solo los golpeados bolsillos de los tucumanos, sino que evitará que alguien deje de estudiar por carecer de recursos económicos para pagar el boleto del colectivo. Hay estudiantes -especialmente los del interior o de otras provincias- que caminan a diario entre 30 y 40 cuadras para llegar a las facultades por falta de medios.

Sería importante que tanto estudiantes como padres valoren este beneficio, que se evite que aquellos que verdaderamente no lo necesiten, transgredan la norma.

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