Cartas de lectores

06 Dic 2018
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la gaceta / foto de archivo

Los niños pobres en Argentina

Las últimas mediciones de pobreza infantil que hizo Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) nos dicen que la mitad de los niños argentinos son pobres. ¿Dirán que Unicef es una organización kirchnerista? El Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) afirma que la industria se desplomó un 8%. ¿El Indec es kirchnerista? Sólo quiero citar estos nefastos pronósticos que afectan a la niñez y el trabajo, cuestiones fundamentales para el crecimiento de cualquier República. Lejos de diferenciarse de la administración anterior, que tanto mal le hizo a este país, el gobierno de Macri pone en evidencia su incapacidad, y potencia su capacidad de daño para con los sectores más vulnerables.

Williams Fanlo

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Conciencia sobre la deuda

Pareciera que el lector Luis Vides Almonacid (carta del 5/12) no supo, no pudo o no quiso interpretar correctamente mi carta del 4/12 donde describí con fundamentos la escalofriante deuda contraída por el gobierno de Macri. Infiero esto debido a que el señor Vides, para contradecir mis argumentos, recurre a inexactitudes y datos tendenciosos. En primer lugar dice que “Argentina tuvo que pedir dinero prestado para afrontar el quebranto de su economía originado en la década ganada”; una incongruencia total ya que Macri recibió un país totalmente con su economía funcionando y en buena forma, a tal punto que el propio Presidente utilizó esta argumentación cuando salió a buscar inversiones por el mundo. En segundo lugar dolariza el monto consignado en mi carta y con esto quiere insinuar que son “apenas” U$S 15.400 el monto de la deuda que contrajo Cambiemos, cuando en realidad esta cifra sólo equivale a los intereses que pagaremos en un año y nada dice de cómo y cuándo se pagará el capital de la misma que supera los U$S 300.000 millones. Intenta también este lector comparar esta impagable deuda con todo el dinero que circuló en pagos de dádivas en la causa de la corrupción de los “cuadernos Gloria” y que estima, el señor Vides, en U$S 200.000 millones. La verdad es que me sorprendió que este lector “tirase” esta cifra considerando que esta causa se encuentra en proceso y la justicia no se expidió aún al respecto y mucho menos mencionó monto alguno. Sería interesante saber de dónde obtuvo este dato. Tal vez el lector haya leído algún informe originadopor alguno de los tantos empresarios que se encuentran imputados o procesados en esta causa, como ser el primo del presidente Macri (Angelo Calcaterra) o el hombre más rico de la Argentina (Paolo Rocca del grupo Techint) o de Pescarmona, Eurnekian o Roggio (para mencionar sólo algunos de los más relevantes) y de allí obtuvo tales números. Igual me parece más apropiado, antes de “tirar” cualquier cifra, esperar la declaración de Franco Macri, que se especula será llamado en cualquier momento, ya que desde hace 40 años viene “negociando” con todos los gobiernos, para acceder a obras públicas y por ello sabe mucho más de esto. Finalizando, el señor Vides expresa que “no votará el próximo año a ningún candidato que se parezca a los anteriores a 2015”, algo que no me parece mal; a mí sólo me basta y sobra con que no vuelva a votar al actual gobierno, que está causando tanto daño a tanta gente y que ha hipotecado la patria por largos años.

Oscar Beltrán

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Como viaje en el tren fantasma

Recorrer las calles de la ciudad verdaderamente es un viaje en el tren fantasma. Por ejemplo calle España al 1.600; colectora cloacal reparada por la SAT luego de penosos y largos trámites, zanja en la calle más o menos de 50 metros, más un pozo principal, finalmente terminada con ¿hormigón? Todo hacia presagiar un final feliz, pero no, en dos semanas se hundió el arreglo, y fue reparado de igual manera al tiempo, y... final, final, pero no, nuevamente se hundió en el mismo lugar y en las puntas de la zanja, y fue reparado nuevamente “al tiempo” (la foto fue tomada ayer). Vamos a ver cuánto dura, pero avisoramos varias roturas más ya que está tan desastrosamente arreglado que no va a durar mucho tiempo más. Y no hablemos de la parte que le corresponde al municipio capitalino, al que le dejaron una parte del problema y no sabemos por qué. Resultado: peor reparación que la de la SAT, y a la vuelta el pasaje Ituzaingó por el que pasa el municipio esquivando baches, para ir a reparar otros baches en calles principales, con trabajos tan malos como estos y sin tener en cuenta que aunque tenga una cuadra en el pasaje, también se vota. En fin, mejor no hacer cuentas del costo de todos estos errores producto de la desidia de los funcionarios, porque no es un problema presupuestario el control de la calidad. Vergüenza ajena es poco; bronca, desilución, no sabemos ya cuál es el sentimiento, pero vemos claramente que el problema es humano, y al humano se lo educa y acá eso, precisamente, es lo que falta: educación cívica, educación democrática, educación matemática, educación política. Lo que sí saben hacer muy bien es publicidad partidaria, esa no les falla a ellos. Diariamente las vemos en las redes, en la televisión o escuchamos en la radio, a esos próceres políticos que no sabemos en qué mundo viven. Bueno, sí, en el de ellos. Tucumán no tiene remedio y es difícil que lo tenga alguna vez con esta forma de gobernar. Acá no es problema de un partido político determinado; acá la culpa es de todos.

Rubén Quintans

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Nostalgia del tren

Como hijo de ferroviario recuerdo con mucha nostalgia aquellos viajes que realicé en los distintos servicios que ofrecía el Ferrocarril Mitre, principalmente en la década de 1970. Conservo en mis retinas la imagen de los andenes repletos de familiares que despedían a sus seres queridos. Risas, abrazos, llantos, invadían la escena. Como contrapartida, hoy me toca vivir, con mucha tristeza, lo que yo considero el ocaso del transporte ferroviario de pasajeros. En este caso haré una breve reseña de los trenes de pasajeros del Ferrocarril Central Argentino (Ferrocarril General Bartolomé Mitre) que une Tucumán con Buenos Aires. Un viernes 6 de Febrero de 1891, a las 17 hs, llegaba a la Estación Sunchales, ubicada en Corrientes 1.045, el primer tren de trocha ancha. Había partido de Buenos Aires el 5 de febrero, a las 07.00 hs, y se denominó “Buenos Aires-Rosario Extensión Tucumán”. Se detenía en todas las estaciones, pero a partir de 1896 se habilitó un servicio expreso, que hizo que el viaje pase a durar 26 horas. Desde entonces se crearon los siguientes servicios: “Estrella del Norte” (1914-1993), que fue el más popular de todos, no tenía lujos lo que permitía tarifas accesibles; ”El Panamericano” (1929-1942), que unía Buenos Aires con Bolivia y Perú. En Tucumán se hacía trasbordo con el Ferrocarril Central Norte (Ferrocarril Gral. Belgrano) de trocha angosta. La duración a Tucumán era de 23 horas; “El Tucumano” (1939-1964), que unía la distancia en 16 horas; “Mixto” (1960-1993), hacía casi todas las paradas, demorando 24 horas en llegar; “El Aconquija” (1963-1969), servicio de lujo, hacía el trayecto en 17 horas; “Expreso” (1969-1980), que recorría la distancia en 15 horas. Tenía un servicio casi de lujo, con música ambiental, aire acondicionado, coches cama y hasta un coche cine;. “Mar y Sol”, servicio veraniego que unía Tucumán-Mar del Plata en 30 horas; “Ciudad de Tucumán” (1980); “Independencia” (1981-1989); “El Tucumano” (1992-1993). Desde entonces se fueron sucediendo distintas concesiones, hasta llegar al día de hoy con que el servicio es explotado por el Estado Nacional. Hoy, siglo XXI, 127 años después de la llegada del primer tren de trocha ancha a Tucumán, contamos con dos servicios semanales, cuya duración es de 32 horas. Lejos quedaron las horas gloriosas de aquellos trenes que hicieron historia, y sobre todo el “Expreso”, con su lujo y sus 15 horas para recorrer el trayecto Tucumán-Buenos Aires.

Luis Eduardo Cervantes

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