Los avances del caso del ARA San Juan

19 Nov 2018
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Macri y Aguad "sabían de todo esto"

Tras conocer oficialmente el hallazgo que dio fin al misterio del Submarino ARA San Juan, los familiares de los tripulantes del navío reaccionaron con el dolor y la impotencia acumulada durante un larguísimo año de incertidumbres y manifestaciones. Muy crítica con el final de la historia fue Isabel Polo, hermana del cabo primero Daniel Alejandro Polo, que consideró todo como “un circo armado”.

“Ellos ya sabían de esto... Sabían todo. Cuando el presidente Macri dijo en el acto de Mar del Plata que en pocos días íbamos a saber que había pasado, es porque lo sabían... Todo esto fue un circo armado”, indicó Polo entre lágrimas. Y apuntó al ministro Oscar Aguad, “quien  también venía repitiendo lo mismo; ellos sabían”.

Los familiares reclaman que lo saquen

Muchos de los familiares de los tripulantes del ARA San Juan exigen que el submarino sea reflotado. “No me sirve que Hernán quede en el mar, yo lo necesito ver”, reclamó Marcela, madre del marino Rodríguez. “Luchamos, lloramos. El submarino se puede sacar”, afirmó Yolanda, madre de Leandro Cisneros. “Los familiares se están quedando y están viniendo más de todas partes”, agregó en el Hotel Tierra del Fuego.

“Ya lo ubicaron, ahora que nos entreguen a nuestros seres queridos”, dijo Cecilia, esposa del tripulante Luis Leiva. “Esperamos noticias sobre cómo está el casco y vamos a empezar a luchar para el reflotamiento, para encontrar una respuesta y finalmente saber bien qué pasó”, insistió.

La reunión con el almirante se tomó como muestra de apoyo

En la Base Naval de Mar del Plata se reunieron el almirante José Villán y un grupo de familiares de las 44 víctimas del hundimiento del ARA San Juan. Si bien no le comunicaron nada nuevo, dijo que “lo tomamos como muestra de apoyo de la Armada”, resumió Jorge Villarreal, padre del teniente de navío en el ARA San Juan, Juan Villarreal. Por su lado, Malvina Vallejo, hermana del Suboficial Segundo Celso O. Vallejos, contó que tuvo “etapas de tristeza y de desilusión” con la institución hasta que comprendió que su hermano se hubiese molestado con ella ante su expresión de enojo. “Con el paso de los días, entendí que él era militar, que amaba lo que hacía. Así que les pedí disculpas”, indicó. Jaqueline Monzón, hermana del cabo Jorge A. Monzón, agregó: “hemos tenido idas y vueltas con muchas personas de la fuerza. Hay quienes no me van ni me vienen, pero hubo gente a la que realmente le agradezco el apoyo”.

El Seabed Constructor ya navega hacia Sudáfrica

El buque “Seabed Constructor”, perteneciente a la empresa estadounidense Ocean Infinity, abandonó el sábado el área de búsqueda del ARA San Juan tras haber concretado el hallazgo del submarino a 907 metros de profundidad, y partió hacia Sudáfrica. El barco noruego empleado en las tareas durante 70 días, que permitieron localizar la nave de guerra argentina, tardará 12 días en llegar a Ciudad del Cabo. “Los observadores y los tres familiares de los tripulantes del navío que participaron como veedores, desembarcarán en esa ciudad y, con apoyo de la Agregaduría Naval Argentina en Sudáfrica, de la Embajada y del Ministerio de Defensa, serán trasladados de regreso a nuestro país”, informaron desde la Armada. La operación con el buque de 115 metros de eslora y 22 de manga, y que contó con el despliegue de cinco vehículos subacuáticos autónomos (AUV), le costará al país U$S 7,5 millones.

La tragedia evoca al Kursk, que causó estupor mundial

La aparición del ARA San Juan evocó a otras tragedias navales que causaron estupor en el mundo. Una de las más recordadas es la del K-141 Kursk, un submarino ruso que explotó con 118 tripulantes a bordo. Fue en agosto de 2000, al inicio del gobierno del presidente Vladimir Putin. Se averió durante las tareas de entrenamiento con la Flota del Norte de la Federación Rusa. Putin fue cuestionado por retrasar varios días el comienzo del rescate y continuar con sus vacaciones en Sochi. Y por no aceptar la ayuda de otros países. Ocho días después se inició el rescate. Al día 21, buzos noruegos lograron abrir la esclusa, pero ya era demasiado tarde para rescatar con vida a 23 marinos. El Kursk estuvo 14 meses en el fondo del mar y reflotarlo (la operación duró tres meses) costó U$S 65 millones, igual que la investigación del desastre. Recuperaron 115 cadáveres de 118 tripulantes.

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Submarino ARA San Juan
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