En Atlético, menos y mejores

Con su base formada, Atlético apostó sumar experiencia.

12 Ago 2018

Después del Mundial y con algunos juegos encima, entre ellos el primer clásico con San Martín en el Monumental, las charlas de café tenían como consigna analizar qué Atlético era mejor, en cuanto a nombres y calidad futbolística: el que se había despedido haciendo historia, con la final de la Copa Argentina, la nueva clasificación a la Libertadores, o este que tenía que revalidar todo lo hecho por su antecesor. El boca de urna, en primera instancia, no había sido favorable para la versión 2018/19, porque los refuerzos eran pocos, se cuestionaba la edad de quienes habían llegado y las vacantes a cubrir parecían interminables.

Pasados los clásicos, dos partidos ganados de la Copa Argentina y el de la ida de los octavos de final de la Libertadores, el voto popular entregó otra visión, la misma que a veces expresan aquellas estadísticas que nadie quiere mirar: este plantel tiene menos gente de afuera pero mayor calidad. Este plantel tiene más hombres de la casa y menos contratados de afuera. Y tiene más calidad que el anterior.

Atlético apostó por la experiencia y también a darle lugar, cuando la ocasión lo amerite, a sus jugadores de la cantera. La mayor expresión hoy es Gabriel Risso Patrón -lateral izquierdo titular-, pero detrás suyo ya asoman la cabeza Tomás Cuello, Jonás Romero y Mauro Osores.

Lo que interesa en esta nota es entender si las incorporaciones de Juan Mercier, Mauro Matos, Mathías Abero, José San Román, Juan Cruz Kaprof, Claudio Pombo, Ricardo Noir, Pier Barrios y Tomás Rojas, más el regreso de Bruno Bianchi, influirán en positivo. La respuesta es sí. Atlético tiene una base constituida que ahora reforzó con hombres con historia y roce internacional.

TIENE VENTAJA. Casi recién llegado, Noir se ganó el puesto de extremo izquierdo. la gaceta / foto de HÉCTOR PERALTA

De estas 10 incorporaciones, cuatro ya son titulares, Bianchi, San Román, Mercier y Noir. El resto viene a ocupar un lugar de rol, a aportar desde donde le toque. Está claro que nadie tiene un lugar asegurado. “No veo las horas de ponerme la camiseta de Atlético y empezar a darle algo a los hinchas”, había dicho Mercier minutos después de pisar suelo tucumanos. Para muchos, sus 38 años y tantas batallas en San Lorenzo eran algo así como su cruz. “Pichi” demostró que a veces el oficio puede más que la juventud.

San Román es el caso más emblemático de todos los refuerzos. Es el único lateral derecho natural y ante los colombianos demostró que ese puesto es suyo. No necesita recambio. La rompió.

Los refuerzos han sabido entender rápido el mensaje del técnico. Eso también es una buena señal.

Comentarios