Cara a cara, otra vez

Kerber busca revancha ante Serena, que quiere volver a dominar la WTA

13 Jul 2018

LONDRES.- “Es una locura. Ni siquiera sé cómo sentirme porque, literalmente, no pensé que haría esto en mi cuarto torneo en 16 meses”, se sinceró Serena Williams después de eliminar a la alemana Julia Görges y asegurar su décima presencia en una final de Wimbledon. Ni la maternidad ni sus 36 años parecen haber tenido el más mínimo impacto sobre la tenista más ganadora de la era moderna, que mañana tendrá la oportunidad de levantar por octava vez el Venus Rosewater Dish, el hermoso plato dorado que certifica a la campeona en All England Club.

De lograrlo, alcanzaría el récord de 24 títulos de Grand Slam que por ahora le pertenece a la australiana Margaret Smith Court. “Para ser totalmente sincera, no he pensado en eso ni una sola vez en el torneo. Es sólo un número. Quiero conseguir tantos como pueda. Además, todavía me queda un partido, así que no estoy ahí todavía”, puso los pies sobre la tierra la otrora número 1 del mundo.

Serena será la primera madre en jugar una final de Wimbledon en 38 años. Su ausencia del circuito le costó su lugar de privilegio en el escalafón (al iniciar el torneo estaba 188°) y fue excepcionalmente clasificada, pero la estadounidense demostró que está intacta.

Mejor que lo esté, porque su rival en la definición será una con ganas de revancha: Angelique Kerber, a quien derrotó en sets corridos en la final de hace dos años.

La alemana viene de eliminar por un doble 6-3 a la letona Jelena Ostapenko, y apunta a convertirse en la primera jugadora de su país en ganar Wimbledon desde Steffi Graff.


En un torneo muy extraño, en el que las 10 primeras preclasificadas quedaron eliminadas de forma prematura, Kerber avanzó en silencio para volver a la definición en Londres. “Sólo me cuido, no miro a la izquierda ni a la derecha”, revela su secreto la alemana, que va en busca de su tercer major. Los dos anteriores los ganó en 2016, año en que llegó a ser número 1 del mundo.

En el caso de Serena, ya se aseguró regresar al Top 30 del ranking, y podría ser Top 20 en caso de conquistar su octava corona sobre el césped londinenses, una superficie que conoce como pocas. Allí, sólo fue derrotada en una final por por su hermana Venus (2008) y por Maria Sharapova (2004). (DPA-Reuters-Especial)

En Esta Nota

Londres
Comentarios