Tras su absolución, Miguel Ángel Brito viajó a EEUU con su familia

El ex titular de la DAU habría aprovechado para disfrutar del “fallo reivindicatorio”.

13 Jul 2018
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El 2 de julio pasado, a las 9.10, Miguel Ángel Brito se sentó ante el tribunal de la Sala VI de la Cámara Penal y, entre nervioso y ansioso, reiteró que era inocente de los delitos por presuntos hechos de corrupción que se le imputaban. Horas después, tras una extensa deliberación y en un fallo dividido, la Justicia provincial le dio la razón. Al día siguiente, cerca de las 16, el ex titular de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU) salió del país, a través del puente internacional San Ignacio de Loyola, al límite con Paraguay. Según coinciden los datos que recibió este diario, desde allí habría volado a Estados Unidos para una celebración familiar y, de paso, para disfrutar del “fallo reivindicatorio” de la Sala VI, como calificó los votos de las juezas Alicia Freidenberg (presidente) y María Elisa Molina (fue designada días antes del inicio del juicio, tras un pedido de licencia por enfermedad de la vocal Marta Cavallotti). Brito atravesó la frontera en una Jeep Patriot 2013, que pertenece a su esposa, la secretaria judicial María Silvina Miguel.

La historia de la funcionaria tribunalicia la dio a conocer en el juicio el propio Brito: según el ex titular de la DAU en la gestión alperovichista, gracias a su esposa y una amiga de ella estrechó lazos de confianza con el juez de la Corte Antonio Estofán. El ex fiscal de Estado de José Alperovich es un reconocido amigo de Arnaldo Ahumada, el abogado defensor que consiguió en los tribunales la absolución del ex funcionario. Por ese vínculo, adelantó el propio letrado en una rueda de prensa de hace algunas semanas, lo más probable es que ese vocal del alto tribunal no participe en una eventual revisión de la sentencia -en caso de que el fiscal de Cámara Carlos Saltor apele-, ya que Estofán suele apartarse de las causas en las que interviene Ahumada.

El ex director de la DAU debería estar de regreso para el 31 de julio, si quiere escuchar la sentencia -o leerla, si finalmente se sólo se entregan las copias-. Allí, además de su absolución en la «causa DAU I», también quedará registrado el voto en disidencia de la vocal Stella Maris Arce. Por lo pronto, el ingeniero disfruta de viajar.

Si bien estuvo afrontando un juicio oral y público, al resultar absuelto y desestimarse el pedido de pena de seis años de cárcel formulado por la Fiscalía de Cámara, el ex titular de la DAU no tiene impedimentos ni restricciones de naturaleza alguna. Además, si bien se abrió un nuevo expediente (la causa “DAU II”) con los obras públicas no investigadas en ese proceso, la Justicia provincial ni siquiera lo citó a indagatoria por lo pronto. La denuncia original fue recibida por el fiscal de Instrucción Diego López Ávila, quien remitió el caso a su par Arnoldo Suasnábar, el fiscal que redactó el requerimiento de elevación a juicio en la causa “DAU I”.

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