Las inspecciones en las obras en construcción

14 Jun 2018

El sorpresivo derrumbe del ex cine teatro Parravicini, que causó tres muertes, generó el temor de los tucumanos que comenzaron a mirar con una lógica incertidumbre los inmuebles viejos y en mal estado. A pocos días de la tragedia, en la obra de un edificio en avenida Mate de Luna 2.036 se descalzó la medianera de una casa y se produjo un derrumbe parcial; el hecho afortunadamente no dejó víctimas. En los días siguientes, empleados del Ente de Cultura, cuya sede se encuentra en San Martín 251, expresaron su preocupación por la situación estructural de ese edificio: se colocaron puntales en el subsuelo y se prohibió el ingreso en la cochera.

Las luces de alerta se encendieron también para la ex sede del Banco Francés, en San Martín al 700, la Asistencia Pública, en Chacabuco al 200, y el histórico templo de San Francisco, cuya restauración está paralizada, mientras las fisuras han invadido alguna de sus columnas.

En la sesión del martes, el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó una norma por la cual se establece que la Municipalidad efectúe al menos un control mensual en las construcciones de edificios de altura (que tengan más de dos plantas). La iniciativa incluye también a las obras en ejecución de los inmuebles protegidos por la ley 7.500 de Protección del Patrimonio Cultural de la Provincia y dentro por el inventario de Sitios y Edificios de Valor Patrimonial de la capital. Hasta ahora, solo debían realizarse tres controles obligatorios: inicial, concomitante y final.

Se prescribe que las inspecciones serán efectuadas por personal de Catastro Municipal, quienes deberán ser acompañados por profesionales de la construcción. Se indica que cuando hubiere objeciones entre el responsable de la obra o el propietario, podrán solicitar auditorías externas, para lo cual se faculta al Departamento Ejecutivo a firmar convenios con los colegios profesionales. Se ordena crear el Registro de Profesionales de la Construcción que deseen participar como peritos inspectores.

Un edil oficialista manifestó su acuerdo con los controles pero propuso que las inspecciones se hicieran en obras de más de tres plantas y que el municipio no perdiera el poder de Policía sobre las edificaciones. Sugirió la creación de un registro de profesionales de colegios de Arquitectos o Ingenieros, y que en caso de que la cantidad de inspectores municipales no fuera la suficiente para controlar todas las construcciones, se asignaran determinadas obras para estos profesionales. Sin embargo, la recomendación no fue escuchada y la norma se aprobó solo con el voto de la oposición.

Por tratarse de un tema muy delicado que hace a la seguridad de todos los tucumanos, nos parece que es indispensable que haya un consenso, como una demostración de madurez entre los concejales. Una iniciativa de estas características está por encima de las apetencias políticas o de querer torcerle el brazo al rival para obtener un rédito partidario. En la medida que haya más controles -y que estos sean estrictos- en las obras en construcción y aquellos inmuebles antiguos con y sin valor patrimonial, se beneficiará toda la ciudadanía; habrá probablemente menos peligro de derrumbes y si estos volvieran a repetirse por negligencia que se encontraran responsables y se les aplicara la sanción que les correspondiere. La clase dirigente no debe olvidar que siempre debe anteponer el bien común a sus intereses.

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