Por Atlético, sus hinchas van a todos lados

No importa dónde juegue el “Decano”, los simpatizantes lo acompañarán incondicionalmente, como ayer en casa de Libertad.

18 May 2018

La sensación fue muy similar a la que se vivió en Mendoza, Montevideo, La Paz, Avellaneda, Santa Fe o Formosa. Ciudades como cualquier otra pero modificadas en su ritmo natural por una marea celeste y blanca, por espacio de unos días en los últimos meses. Atlético es el principal responsable jugando allí instancias definitorias de la Copa Argentina, de la Copa Sudamericana y de la Libertadores.

No califica como un desastre natural, pero no hay ninguna duda que los miles de hinchas de Atlético que coparon esos lugares, como ayer lo hicieron en Asunción, alteraron la paz reinante con su aliento al equipo.

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La sensación es extraña: ver una ciudad completamente diferente a Tucumán, transformada en una esquina muy tucumana: 25 de Mayo y Chile. Cánticos en plena calle, saltos en edificios históricos y todo plagado de colores extraños para los locales, acostumbrados al negro de Olimpia y el mismo Libertad o el azul y rojo de Cerro.


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Los primeros llegaron el martes por la mañana y los últimos, apenas una hora antes del partido de ayer. En el medio, decenas de camionetas, colectivos y aviones iban estacionándose en las distintas terminales y “parqueos” de Asunción con hinchas de Atlético adentro.

Por Atlético, sus hinchas van a todos lados

Para Pablo Díaz (32) y Gonzalo Reyes Aráoz (33), por ejemplo, el viaje comenzó el miércoles a la madrugada. Se subieron a la camioneta del segundo y arrancaron un viaje que demandó casi 15 horas. “Lo hicimos de un solo tirón, queríamos llegar en el día”, dice el conductor que dejó las obligaciones diarias (es médico) por unos días, para alentar a Atlético. “Queríamos venir sí o sí a un partido tan importante como este”, agrega Pablo, licenciado en Ciencias Económicas.


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Los hermanos Agustín (23) y Nicolás Belmonte (25) también se subieron al auto el miércoles en su Tafí Viejo natal, aunque lo hicieron por la tarde, para llegar el miércoles por la mañana. “Estamos conociendo toda América gracias a Atlético. Ecuador, Colombia, Uruguay y ahora Paraguay”, señala Nicolás, un estudiante de ingeniería en sistemas, que junto a su hermano siguieron al equipo durante todo el día de ayer. Por la mañana, fueron hasta el hotel de los jugadores para darles su aliento; al mediodía a comprar las entradas y por la tarde, obviamente, estuvieron en el partido.

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“Es increíble porque estamos viendo todos los logros históricos del club en vivo. Pase lo que pase, es histórico”, apunta Agustín, recién recibido de profesor de geografía. Justo de geografía, una materia en la que -como dijo su hermano- cuyo conocimiento está siendo ampliado gracias al equipo.


El trío compuesto por Alberto Spindler (66 años), Martín Méndez (52) y Carlos D’Andrea (50) tampoco quería perderse el partido de ayer, así como todos los importantes que jugó Atlético en los últimos tiempos. Por eso se llegaron hasta Asunción y formaron parte de esa marea que alteró la ciudad.

“Gracias a Dios el club nos viene dando muchas satisfacciones y podemos seguir viajando con Atlético. Es el cuarto viaje que hacemos juntos, es maravilloso”, explica Carlos. “Estamos muy felices de acompañar al equipo en una etapa histórica. Es hermoso ver tantos hinchas de Atlético fuera del país”, reflexiona Méndez.

Todos ellos y muchos más, los que estuvieron alentando en las tribunas del estadio “Nicolás Leoz” acompañaron al equipo y cambiaron la rutinaria vida de los asuncenos y asuncenas. Tal como lo seguirán haciendo mientras la historia internacional de Atlético siga su exitoso curso.

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