Fiesta Nacional de Teatro: 20 años de trabajo y premios especiales

18 May 2018

Año tras año, la Fiesta Nacional de Teatro se reserva un tiempo para mirar al pasado y congraciarse con la historia artística del país. El momento de los homenajes es el más emotivo porque encierra el mirarse hacia adentro para descubir el ADN de los teatristas argentinos y hacer una suerte de balance propio, sin exteriorizarlo. En esta oportunidad, en coincidencia con los 20 años de la sanción de la Ley Nacional de Teatro y de la creación del Instituto Nacional de Teatro, los agasajados recibieron cuadros alegóricos de la artista plástica local Flor Balestra.

En ese marco, el premio principal (el Nacional a la Trayectoria) en manos del santafesino Néstor Zapata tuvo especial relevancia. Director y dramaturgo, comenzó en el mundo teatral en I966 y tiene más de 30 obras estrenadas. Pero además, y especialmente, fue uno de los impulsores que desde el interior logró la sanción de la norma cuyo cumpleaños se festeja.

También hubo reconocimientos por región. Del NOA se distinguió al santiagueño Daniel Nassif, uno de los promotores de la Federación Argentina de Trabajadores de Teatro. “El teatro no se hace sólo sobre el escenario. Hay que cuidar la ley y el INT”, aseveró en un mensaje que apuntó a la crisis interna en el organismo entre el secretario general Miguel Palma y el director ejecutivo Marcelo Allasino.

La lista de los premiados tiene otros nombres relevantes, como el del dramaturgo, director y docente Mauricio Kartún (envió un agradecimiento por escrito); el entrerriano Gerardo Dayub, que afirmó: “no hay regiones ni rincones, donde se trabaja es el centro del universo”; la formoseña por adopción María Cristina Devoto (pionera del teatro comunitario y participativo desde su grupo Arlequin); Marcelo Si Gennaro (director de Cultura de la Universidad Nacional de San Luis), que defendió la llegada del INT “a lugares donde ni la patria alcanza”; y Daniel Cazzapa (cabeza del grupo Ideart de Santa Cruz), quien reivindicó apoyo político para el arte.

Por aparte se confirieron premios a colectivos teatrales en las mismas categorías. El mayor reconocimiento nacional recayó en el grupo de teatro infanto juvenil Libertablas, que por año recorre decenas de escuelas llevando los grandes clásicos. En sus cuatro décadas de trabajo más de tres millones de personas vieron sus puestas.

Del NOA se eligió al Grupo Jujeño de Teatro, fundado por el recordado Damián Tito Guerra, que le imprimió una identidad a sus propuestas a partir de la investigación y la búsqueda constante.

La lista la completan El Baldío Teatro (de El Palomar, Provincia de Buenos Aires); El Cuenco, de Córdoba; Sala 88, del Chaco; el grupo Pro Danza, de La Rioja; y Trampolín, de Bariloche.

Comentarios