“Boxeándole a la calle” tendrá su primera presentación el 12 de mayo

17 Abr 2018
2

EN GUARDIA. “Boxeándole a la calle” representa una buena oportunidad para púgiles amateurs. También persigue la difusión de la disciplina en el interior tucumano. la gaceta / fotos de diego aráoz

En Estación Aráoz, a poco más de 40 kilómetros de la capital tucumana, se hará el sábado 12 de mayo la primera presentación de “Boxeándole a la calle”. Allí, según anticipó el promotor nacional Sergio Alarcón, será la primera de 10 presentaciones que se realizarán durante 2018. Será una buena oportunidad para todos los boxeadores de ambos sexos para planificar con certeza sus entrenamientos con un objetivo claro. Además, los festivales serán itinerantes, con sedes en las localidades del interior de la provincia, ya que la iniciativa persigue también una mayor difusión del boxeo en un momento en el que la Asociación Tucumana de Box está en pleno proceso de normalización.

“Boxeándole a la calle” llega con un doble objetivo deportivo y social. La prioridad la tendrán los púgiles no rentados, aunque también habrá oportunidad para los profesionales. Las edades serán de lo más variadas y el staff de Natalia Alderete aportará varios protagonistas en la noche de Estación Aráoz. “Será la primera vez que pelee con público de boxeo”, contó Gisela Fabiola Garay. Con sus 30 años, la estudiante de bioquímica es la más veterana del grupo, pero tiene más experiencia en las artes marciales mixtas.

“Los minutos previos a subir al ring pueden ser tediosos, pero una vez arriba perdés el miedo porque está la rival y yo, nadie más”, explicó.

Con 17 años, Carolina Maité Díaz casi no siente la presión de combatir con público. “Peleé en los Juegos Evita y tengo peleas por campeonatos”, detalla algo de su foja. “Me gusta que me tengan en cuenta para festivales”, reconoció la jovencita, que puso un alto en sus estudios ya que debe dividir su tiempo entre los entrenamientos y el trabajo.

Formadora de boxeadores

Lautaro Romano piensa igual que su compañera en el gimnasio “Los Guerreros”. “Me gusta pelear con mucha gente. Es lindo que la gente te vea y que después sepa quién sos”, celebró el boxeador de 16 años. Su caso es especial porque su mamá es Alderete, la responsable del gimnasio, y como tal toma todos los recaudos, no sólo para que su hijo sino todos sus alumnos disfruten en el cuadrilátero sin peligros. “A los chicos les gusta participar, pero todo depende de cómo se los cuide. Nosotros los cuidamos mucho. No es lo mismo un chico que está preparado para recibir los golpes, a uno que recién lo estamos alistando. Pelear es diferente a guantear”, explicó la entrenadora, que tiene cuatro peleas profesionales. “Yo trato de ver si el chico tiene condiciones; si tiene capacidad para dar y recibir golpes. Hay que prepararlos bien, tanto física como mentalmente. Lo técnico se va aprendiendo mientras el chico va peleando. Nadie nace boxeador. Hay que ir formando a los chicos”, concluyó la instructora.

Comentarios