Guadalupe Hidalgo juega a ser un instrumento más

La cantante tucumana de jazz y bossa nova ofrecerá un recital con el guitarrista Emilio Díaz.

14 Ene 2018
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EXPERIENCIA. Hidalgo integró coros de la provincia y en la Capital Federal. la gaceta / foto de Analia Jaramillo

De niña, en su casa tucumana, sonaba un disco de saxo todo el tiempo. No sabía que el género que interpretaba el músico (hoy anónimo) era jazz, pero estaba cautivada por su sonido. Ese fue el origen de la devoción que tiene Guadalupe Hidalgo por los acordes surgidos del interior profundo de Estados Unidos y que ahora perfecciona en Buenos Aires.

“Me encanta desde chica. Mi hermano y yo sabíamos de memoria las melodías del disco y las repetíamos pese a que era sólo instrumental. Siempre me divertí mucho cantando como un instrumento, quería saber cómo era realmente estudiarlo, aprender a improvisar, a cantar una letra y a dejar de hacerlo para interpretar música desde la música y no desde lo que se dice. Es otra forma de sentir y transmitir sin palabra, muy distinta y apasionante para mí. Simplemente me metí a jugar a ser un instrumento”, describe en diálogo con LA GACETA.

La cantante ofrecerá esta noche un repertorio de jazz y bossa nova en compañía del guitarrista Emilio Díaz, en Casa Managua. El repertorio estará integrado por temas de Djavan, Chick Corea, Duke Ellington, Cole Porter, Ivan Lins, Hermeto Pascoal, Charlie Parker, Pixinguinha, George Gershwin y Thelonious Monk, entre otros.

“Es la música que nos gusta mucho tocar y nos da placer, como hacemos cada vez que nos juntamos. En esta oportunidad, sólo habrá tres temas del repertorio viejo que nos identifican y el resto serán temas nuevos. Hay tantas versiones como personas que se dediquen a hacerlas y eso es maravilloso, porque siempre uno aporta lo que es, las vivencias, el estudio, el disfrute y sobre todo el compartir haciendo música, que es un momento de conexión con otro tipo de lenguaje”, asevera.

Hidalgo comenzó a los nueve años en el Coro Municipal de Niños con Mariana Stámbole y luego fue dirigida por Juan Pablo Cadierno en el Coro Universitario, hasta que emigró a la Capital Federal para especializarse en la Escuela de Música Popular de Avellaneda. Integró MúsicaQuántica y La Papa Cantora, entre otras formaciones. Actualmente comparte dúo con Guillermo Martel, con quien está a punto de lanzar un disco de la llamada música del mundo.

“Con Guillermo hacemos desde folclore argentino hasta música de Japón, pasando por el jazz, Brasil, el rock nacional e internacional y música propia. Son versiones arregladas para el formato de dúo de guitarra y voz, y eventualmente algún invitado”, afirma.

En los escenarios porteños hay cada vez más presencia de compositores de jazz, con sus propios temas y sus aportes de fusión con géneros argentinos y mundiales. Como ejemplo menciona al pianista Pablo López, que trabaja uniendo el jazz con el hip hop. “Se me pone la piel de pollo cuando escucho dos acordes pelados y ese canto que viene del intestino y que te perfora el esternón, te queda el corazón al aire libre ahí, todo erizado y ya no hay más que sentir”, describe.

ACTÚA HOY

• A las 22 en Casa Managua (San Juan 1.015).

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