Washington y Seúl realizan su mayor ejercicio aéreo conjunto

Los movimientos se realizan pese a la amenazas de represalias de parte de Norcorea. El peligro de una guerra nuclear es real, advierte China. Llamados a las partes a actuar con contención. Sanciones

05 Dic 2017
1

DEMOSTRACIÓN. Los norcoreanos celebran su “progreso nuclear”. Reuters

SEÚL, Corea del Sur.- Estados Unidos y Corea del Sur llevaron a cabo ayer ejercicios militares conjuntos a gran escala, los de mayor envergadura realizados hasta ahora, a pesar de los pedidos de refrenar las tensiones por parte de Rusia y China y de las advertencias de Corea del Norte en torno al potencial de una guerra nuclear en la región y una semana después de que Pyongyang realizara una prueba con un misil que podría llegar a territorio estadounidense.

En los cinco días de maniobras bautizadas “Vigilante Ace” participarán más de 230 aviones de combate, entre ellos jets con capacidad furtiva F-35, así como unos 12.000 soldados.

Las maniobras durarán hasta el viernes y buscan “reforzar la disponibilidad” de ambos países aliados. Según los medios surcoreanos, también participarán dos bombarderos estadounidenses de largo recorrido B-1B.

China, histórico aliado a Pyongyang, reaccionó llamando a todas las partes en el conflicto a actuar con contención. El portavoz del Ministerio del Exterior chino, Geng Shuang, alertó de que la situación en la península coreana es “altamente sensible”. “Esperamos que todas las partes relevantes hagan más para rebajar el conflicto y evitar irritaciones mutuas”, dijo.

En noviembre del año pasado, más de 16.000 soldados y más de 200 aviones participaron en los ejercicios anuales.

La semana pasada Corea del Norte llevó a cabo un ensayo con un misil intercontinental que según afirma puede alcanzar cualquier parte del territorio de Estados Unidos y que recibió una amplia condena de la comunidad internacional.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advirtió ayer que el alcance de los misiles norcoreanos “permite que alcancen Europa y Norteamérica”.

“Por esa razón debemos ejercer máxima presión sobre Corea del Norte, a través de la diplomacia, de la política, pero especialmente con una total y transparente implementación de las sanciones económicas”, señaló Stoltenberg.

Además destacó que la OTAN seguirá aplicando “medidas disuasorias creíbles” contra Corea del Norte. “El objetivo es alcanzar una solución pacífica negociada, porque sería catastrófica una guerra en la región y tendría consecuencias globales”, indicó.

El senador republicano Lindsey Graham pidió que las familias de los militares estadounidenses estacionados en Corea del Sur abandonen el país.

“En vista de las provocaciones de Corea del Norte es una locura enviar mujeres y niños a Corea del Sur”, dijo Graham en declaraciones al canal CBS.

En la actualidad hay estacionados en el país unos 28.500 soldados estadounidenses. En opinión de Graham, tras la reciente prueba de un misil balístico ha aumentado el peligro de un conflicto entre su país y Corea del Norte.

El domingo, el comité norcoreano para la Reunificación Pacífica acusó a Estados Unidos y a Corea del Sur de querer “destruir por completo” su país y anunció represalias.

El sábado el Ministerio de Exteriores norcoreano ya había asegurado que Washington está “pidiendo una guerra atómica”. Pyongyang acusa a Estados Unidos habitualmente de estar preparando una guerra cada vez que hay ejercicios militares.

El Ministerio de Defensa surcoreano rechazó estas afirmaciones y dijo que la maniobra “Vigilant Ace” es de naturaleza defensiva. Sin embargo, admitió que la Fuerza Aérea entrena diferentes escenarios bélicos, entre ellos golpes de precisión simulados contra instalaciones nucleares norcoreanas.

El viernes, Corea del Sur expresó sus dudas acerca de la capacidad técnica real de su vecino para que sus misiles intercontinentales vuelvan a entrar en la atmósfera de forma exitosa tras ser lanzados, lo cual Norcorea afirma que está probado. (DPA)

Comentarios